domingo, 23 de noviembre de 2014

NO TENIA QUE SER ASÍ






BUTCH O´NEIL RLHDN

Después de armarme completamente y revisar las armas por quinta vez me despedí de Marissa y la abrace por un rato. Hoy va a ser una noche jodida. Wrath nos ha dividido en varios grupos para atacar algunos nidos de ratas con Lessers. Están bastante cerca unos de otros y son bastantes lo que lo hace una pesadilla. Uno de los Lessers que Z asesinó hace algunas noches soltó la sopa. El Omega ha estado reclutando un montón de humanos y ha habido varias iniciaciones en muy poco tiempo. Wrath insistió en que todos lleváramos chalecos y hago una mueca mientras me lo pongo, la maldita cosa pesa como una jodida y aun no le pongo las placas de cerámica. Esta mierda restringe un montón nuestra movilidad pero nos ha salvado del ataúd más de una vez. Me encuentro con V que está sentado frente a sus juguetes, tiene los labios apretados y sus dedos vuelan sobre el teclado, antes de que pueda preguntar me dice:

NACIMIENTO














QHUINN:


La semana había sido una de las más duras desde que inicie en la hermandad. El rey nos tenía patrullando sin descanso debido a la horda de lesser que habían aparecido en la ciudad. A pesar de que el verano había sido inusualmente tranquilo el invierno había resultado ser una autentica pesadilla. Cada noche salíamos todos de patrullas divididos por parejas y casi todas las noches volvíamos con sangre de cinco o seis lessers sobre nuestra ropa. Al único que se le había permitido descansar un par de días era a Butch y no lo envidiaba en absoluto, el hermano había absorbido tantos cabrones en el ultimo mes que casi le costaba tenerse en pie el al final de la noche. Justo esta semana estaba siendo la peor de todas y cuando pensaba que nada podía ir peor llego la llamada que tanto esperaba. Layla estaba de parto y yo tenia que ir lo antes posible junto a ella.