QHUINN:
La semana había sido una de las más duras desde que inicie en la hermandad. El rey nos tenía patrullando sin descanso debido a la horda de lesser que habían aparecido en la ciudad. A pesar de que el verano había sido inusualmente tranquilo el invierno había resultado ser una autentica pesadilla. Cada noche salíamos todos de patrullas divididos por parejas y casi todas las noches volvíamos con sangre de cinco o seis lessers sobre nuestra ropa. Al único que se le había permitido descansar un par de días era a Butch y no lo envidiaba en absoluto, el hermano había absorbido tantos cabrones en el ultimo mes que casi le costaba tenerse en pie el al final de la noche. Justo esta semana estaba siendo la peor de todas y cuando pensaba que nada podía ir peor llego la llamada que tanto esperaba. Layla estaba de parto y yo tenia que ir lo antes posible junto a ella.
Terminado con el último lesser que me habían acorralado en el callejón me desmaterialice directamente a la mansión. Layla ya estaba en la clínica, Ehlena y Doc Jane estaban preparando todo para el parto.
Todo paso muy deprisa, muchos gritos, sangre y la enfermera corriendo de un lado a otro… apenas tuve tiempo de prepararme, en un instante sujetaba la mano de Layla y al siguiente tenia a mi hija en brazos, ensangrentada y envuelta en una manta.
Blay apareció en ese mismo instante, primero me miro con preocupación hasta que se acerco y vio que Layla y la niña estaban bien. El me beso y me sonrío con su mirada azul clavada en mí haciendo que mi vida volviera a cobrar sentido y haciendo que se desvanecieran todos mis miedos.
A pesar de que sabia que esta situación era mas dura para el que para nadie, el sostuvo a mi hija entre sus brazos y beso su frente mientras Layla bebía de mi muñeca y luego ofreció su propia muñeca a la elegida para que pudiera recuperarse.
Todo había salido bien y todo era perfecto si no fuera porque quitando ese instante los días pasaban y yo no había tenido ni un minuto a solas con mi hellren. El cada noche salía a patrullar y volvía cansado y yo permanecía junto a Layla en su recuperación y encargándome de cuidar a la niña.
Poco a poco fueron pasando los días y Layla se recupero casi por completo pero una parte de mi sabia que las cosas con Blay no estaban bien y tenia que solucionarlo en ese mismo instante… sabia que era el día de descanso de Blay así que baje a la sala de entrenamiento a buscarlo y allí estaba, haciendo flexiones sobre la barra con las piernas flexionadas y su trasero apretado. Maldije por lo bajo cuando sentí mi cuerpo tensarse como cada vez que lo tenia cerca y verlo allí sudando y sin camiseta no hacia mejorar la cosa.
-Blay…
Parecía como si el no me escuchara pero sin embargo pude notar como se tensaba y se paralizaba unos segundos antes de seguir con sus flexiones…
BLAY:
Nada me podía haber preparado para la llegada de Violet. Tener hijos no era algo que deseaba. Ni ahora, ni en por lo menos quinientos años. Pero esa niña... Su carita... Como sujeto mi dedo en su minúscula manita. Ese ser de menos de cuatro kilos. Ha destrozado mis ordenados planes de futuro. Qhuinn, ya no es solo mío. Y aunque daría mi vida por su hija. Su llegada ha vuelto a sacar a la superficies, muchas preguntas que no hemos sabido plantearnos, ni responder. Quizás, lo que más me duela, sea el abandono por el que he vuelto a pasar. Estamos a dos puertas de distancia y el esperaba a que yo saliera de patrulla, para ducharse y cambiarse de ropa. Puedo entender que deba atender a Layla y a su hija. Pero como su pareja, lo normal habría sido compartir con el, esa nueva parte de nuestra vida. Pero no! Después de tres desplantes, me di por enterado y simplemente lo he dejado resolver eso a su manera. He seguido mi rutina de patrullaje intensivo, sin molestarle en preguntar siquiera. Hasta ayer. Por lo visto soy un peligro para mi mismo, si continuo saliendo de esa forma tan kamikaze. Así que el rey, me ha obligado a quedarme. Estuve tentado de ir a casa de mis padres. Pero temo sus preguntas. Si no puedo machacarme por las calles de Caldwell. Lo haré en el gimnasio. Me niego a seguir lamentándome por el. Supongo que si me agoto lo suficiente, conseguiré dormir un par de horas.
- Blay. Joder!
Mi nivel de furia se vuelve a disparar con el sonido de su voz. Sigo mi serie de rutinas, sin inmutarme. Con algo de suerte, se largara hasta que haya conseguido calmarme. El aroma de vinculación de Qhuinn me envuelve y se que estoy perdido. Intento conservar mi enfado presente, mientras me doy la vuelva y tropiezo con su postura de niño arrepentido. Y esta vez, mi rabia va contra mi mismo. Haga lo que haga, basta con que ponga esa pose para que lo perdone y ceda a todos sus caprichos.
- Esta vez no!
Desnudo mis colmillos, deseando poder devolverle parte del desprecio, que he recibido por su parte en la última semana y media.
- Esta vez, no te saldrás con la tuya, Qhuinn.
QHUINN:
Lo veo bajar de la barra y se me encoge el corazón cuando veo su mirada de decepción clavada en mí. Muerdo mi labio inferior y paso mi mano por mi nuca sin saber bien que decir.
-Blay, solo escúchame…
Puedo oler desde aquí su cabreo y no le culpo, estas semanas lo he dejado completamente abandonado y ya me ha perdonado demasiadas cagadas como para que lo haga otra vez.
-Se que estas semanas he estado distante…
Lo veo volverse y secarse la cara con una toalla. Sus ojos están apagados y su cara encendida de rabia.
-Yo no quería dejarte solo, he pasado demasiado tiempo con Layla y con la niña y tenia que haber pasado mas tiempo contigo
Suspiro pesadamente cuando lo veo beber de su botella de agua como si no me oyera. Su indeferencia me duele como un puñal en el pecho pero se que es mas que merecido.
-Por favor Nallum solo dime algo, lo que sea…
Doy un paso hacia el algo inseguro, algo me decía que se apartaría y así lo hizo. Me miro un instante con el ceño fruncido y su mirada oscurecida y dio a su vez un paso atrás como si estuviera guardando alguna especie de distancia de seguridad.
En el mismo instante que intentaba hablarle de nuevo suena mi teléfono, maldigo por lo bajo al ver el nombre de Layla en la pantalla y le hago señas a Blay para que me disculpe un minuto pero el solo niega con la cabeza y se encamina hasta las duchas, cuelgo la llamada y corro tras el consiguiendo agarrar su muñeca.
-Blay eres lo más importante para mí…
BLAY:
Sacudo mi brazo hasta conseguir soltarme
- No te creo, no quiero creerte.
Suspiro cansado, por una pelea que se que no ganare.
- Ya ni siquiera se si quiero escucharte.
Me apoyo contra la pared, tocando con mi frente los azulejos, intentando que el frío que despiden enfríen mi mente y eviten que ceda como siempre. El agua casi helada cae sobre mi espalda. Hasta que un cuerpo desnudo y ardiendo se pega a ella y evapora mi resistencia.
Sus manos se pegan a mis pectorales y se pasean sobre mis abdominales. Su frente se pega a mi espalda. No esta intentando nada, solo parece querer apaciguarme. Estoy sin armas. Puedo hacerle frente durante una discusión, pero no cuando me deja decidir.
Eso no puede quedarse así. Se supone que estamos emparejados. Necesito estar seguro de que para el, soy algo mas que solo sexo.
QHUINN:
Suspiro pegando mi cuerpo al suyo necesitando sentirle pero dándole su espacio. Realmente no se si es por el o por mi pero solo se que no puedo alejarme, no ahora que al fin podemos estar juntos, no después de haber luchado conmigo mismo todo este tiempo
-Blay mírame...
Beso su nuca y paso mi nariz por su cabello aspirando su aroma
-No me dejes por favor, yo no puedo estar sin ti, se que la cago siempre y que te estoy pidiendo demasiado, pero no quiero que te alejes de mi yo te pertenezco
Mis ojos empiezan a nublarse y noto caer las lagrimas por mis mejillas
-Por favor…
Mis piernas ceden y caigo de rodilla en la ducha bajo sus pies. Inclino mi cabeza y froto mi cara sin saber que mas decir.
BLAY:
No hay forma vampírica o humana de que pueda resistirme a el. No así. No con el, rindiéndose. No conmigo deseándolo.
Giro mi cuerpo, lo suficiente para ver sus ojos y me rompo al ver sus lágrimas. Bajo sobre mis rodillas y tomo su rostro entre mis manos.
- Qhuinn. No soportare que me sigas apartando, cada vez que encontramos un problema.
Tu mirada busca la mía y sin poder soportarlo, más tiempo, mi boca busca la de mi hellren. Y lo olvido todo: El agua mojándonos, que estamos en las duchas del gimnasio. Solo importa el macho que esta entre mis brazos. Sus labios sobre los míos. Su lengua enredada con la mía.
Me enderezó para poder pegar mi cuerpo al de mi compañero. Mis manos sobre su culo, apretándole contra mi cuerpo. Mi polla chocando y rozándose con la suya. Esta postura sumisa de mi hellren, enciende mis sentidos. Mi aroma de vinculación se mezcla con el de Qhuinn, elevando el nivel de lujuria de ambos.
Consigo alcanzar la botella de gel de la estantería y vierto una cantidad generosa en mis dedos, antes de ir a acariciar su ano con movimientos circulares, hasta poder empujar un dedo dentro de el y dilatarlo estimulando su próstata. Mi Nallum gime en mi boca con cada vuelta de mi dedo, empujo un segundo dedo dispuesto a que este perfectamente preparado antes de poder perderme dentro de su cuerpo.
Las rodillas de mi hellren, se abren para darme mas espacio y uso más jabón, para poder empujar un tercer dedo y hacer un movimiento de tijeras ampliando su agujero antes de tumbarlo sobre su espalda y empujar sus piernas contra su pecho. Mas jabón es untado en mi miembro y lo alineo con el culo de mi macho, antes de empujar de forma suave y pausado dentro, buscando en su mirada, signos de incomodidad ante mi penetración.
Busco la boca de mi hellren, mientras me muevo con empellones cortos y profundos, asegurándome rozar su punto dulce en cada pasada. Qhuinn envuelve mis caderas con sus piernas y se impulsa de forma casi brutal contra mí. Tomo su polla y la bombeo con fuerza. Puedo sentir mis pelotas pegarse s mi cuerpo y una corriente en la base de mi espalda, anunciando la inminencia de mi orgasmo y quiero que mi macho se corra conmigo.
Qhuinn se arquea y grita mientras se corre, llenando el espacio entre los dos y mi mano con su semen. Gimo con fuerza y me vacío dentro de su agujero. Mi polla palpita mientras llena a mi macho con mi corrida.
Mientras recupero el aliento, miro a Qhuinn. Puedo leer en su mirada, que no intentara huir, ante la discusión que necesitamos tener, ahora mismo.
QHUINN:
Me quedo jadeando sin respiración pegado al cuerpo de mi hellren y por un instante deseo poderme quedar así para siempre, piel contra piel calentándome con su cuerpo y notando cada latido de su corazón contra mi pecho. Pero tenemos que resolver esto y se que para Blay no es suficiente esto así como tampoco lo es para mi. Cierro mis ojos unos instantes pegando mi frente a la suya y agarrando su cara con mis manos para acercar su boca a la mía besándole lento pero intenso.
-Salgamos de aquí, este no es el mejor lugar para hablar
Suspiro cuando lo veo asentir no muy convencido y alargo la mano para agarrar el gel de baño. Echo un poco en mis manos y lo extiendo por su cuerpo limpiando los restos de nuestra fugaz sesión amorosa. Blay agranda los ojos y lo veo tragar con dificultad cuando paso mis manos por sus caderas enjabonándole.
-Solo quiero.... que salgamos decentes de aquí.
Sonrío de lado y agarro el mango de la ducha para enjuagar nuestros cuerpos antes de que me excite aun mas y pierda el control. Agarrando un par de toallas la envuelvo en mi cintura a la vez que Blay hace lo propio con la suya. Nos vestimos sin apenas mirarnos y sin emitir palabra alguna. Blay es el primero en salir se los vestuarios y lo alcanzo enseguida tomando su mano con la mía.
BLAY:
La vuelta a nuestro cuarto en silencio, me permite poner en orden, las ideas que el sexo ha hecho volar de mi cabeza. Dejo pasar a Qhuinn y este se sienta en la cama. Mirándome. Siguiéndome con la mirada, esperando. Si lo toco, me perderé como acaba de pasar en las duchas. Me regaño a mi mismo, por haberme expuesto en las duchas. Pensar que podría haber entrado alguien y nos hubiera visto. No soy así. Soy calmado y racional. Pero Qhuinn me esta empujando hacia su lado gamberro, alocado e informal.
Agarró una silla del cuarto y me siento enfrente de el, negándome a pensar mas en lo que acaba de pasar. Mis antebrazos se reposan en mis piernas y miro sus ojos dispares, antes de tomar aliento y empezar. El aroma de vinculación de mi macho, empieza a rodearme y me levanto, enfurecido de nuevo.
- ¡Joder! Qhuinn, ¡no!
Paseo por el cuarto furioso. Intentando despejar la lujuria. No voy a dejar que mi deseo por el, controle esa discusión. ¡Esta vez, no!
- No te vas a librar de esa, colega. Cruzaste un limite, al cual, ya no tenías derecho, desde que nos emparejamos. La concepción de Violet es anterior a nuestra vinculación. Pero su nacimiento y sus cuidados deberían ser cosa de los dos. A menos...
Miro sus ojos, herido por el pensamiento de que el haya decidido, que no seré copartícipe de esa parte de su vida.
-A menos, que no quieras que tenga protagonismo en la vida de tu hija.
Una expresión extraña, pasa por tu mirada e intentas levantarte.
- ¡No! ¡No te acerques! Maldita sea. Solo contéstame.
- ¿Que mierda, voy a ser en la vida de la niña?
QHUINN:
Levanto mis manos en señal de paz sin saber bien que hago para enfadarle tanto hasta que escucho sus preguntan que me golpean en el centro de pecho.
-Blay...
Lo miro sin dar crédito a sus palabras. Dios tanto la he cagado que ha llegado a pensar que no tiene su sitio? Pese a su petición me levanto y lo sujeto por los hombros mirándole fijamente.
-Blay tu eres su padre... tanto como lo soy yo
Suspiro y le miro sintiéndome como una autentica mierda.
-Soy un estupido Nallum... pensé que la situación con Layla te lastimaba por todo lo que paso, solo estaba esperando a que se normalizara todo y pudieras acostumbrarte a nosotros, pero yo jamás he querido desplazarte, tu eres mi vida y esto, es de los dos... Violet es de los dos .
Agarro sus mejillas y rozo mis labios con los suyos.
-Por la Virgen escriba Blay! Los dos sabemos que no tengo ni idea que hago con todo esto, no se cuidar de nadie y menos de un bebe.... yo no puedo hacer esto sin ti, tu me haces ser mejor persona, eres el centro de mi universo el que me hace pisar tierra...
Lo atraigo hasta mis brazos apretandole contra mi pecho
-Yo te necesito a mi lado, los dos te necesitamos a nuestro lado.
BLAY:
No puedo evitar responder a su abrazo. El dolor que siento en mi corazón, esta remitiendo con sus palabras.
-Nallum, no me apartes, no te alejes de mí. Pase lo que pase, sea lo que sea, debes enfrentarte a mí y hablarlo. Esta vez es por Violet, pero mañana será por otra cosa. No voy a seguir esperándote, ni disculpándote. No puedo.
Me rompe sentirlo temblar entre mis brazos. Pero lo conozco demasiado bien. Qhuinn aprende, casi siempre, por las malas. Muchas veces, tarde. Sin pensar en las consecuencias hasta que la ha cagado. Llevo queriéndolo toda mi vida, perdonándole siempre, soportando sus desplantes y sus caóticos sentimientos. Pero ahora es mío, el así lo decidió. No fue una decisión suya alocada. O eso me ha dicho. Necesito que aprenda a actuar como mi hellren. No deseo cambiar nada más. Solo que aprenda a incluirme siempre en sus decisiones.
-Qhuinn, entiendes mi demanda e intentaras remediarlo? Hablarás conmigo ANTES de tomar cualquier decisión, ya que ahora que estamos emparejados, también me afectará?
Me callo y espero que mi macho medite en silencio mi demanda.
QHUINN:
Siento como mi respiración se hace pesada sin poderme separar del cuerpo de mi macho. Entiendo sus demandas a la perfección y es lo mismo que pediría cualquiera pero tengo tanto miedo de mi mismo, solo en pensar que lo puedo perder me esta dificultando pensar.
-Hablare contigo siempre.
Me separo lo justo para mirarle a los ojos. Hace años que nos conocimos pero sus ojos no han cambiado ni siquiera con la transición y se leen a la perfección para alguien que sepa observar un poco. Se que me ama porque siempre me ha mirado de esa forma especial pero también se que esta inseguro con nuestra relación y no es que lo pueda culpar, ha aguantado demasiadas cosas mías, algunas que no quiero ni recordar porque me dan ganas de golpearme a mi mismo, pero el siempre estuvo ahí y me miraba justo como lo hace ahora, con amor, simple pero a la vez algo enorme. Cojo su mano y la pongo sobre mi pecho y le hablo en la lengua antigua.
-Por mi honor y mi vida jamás volveré a excluirte de mi vida ni de mi lado Blaylock.
BLAY:
No puedo evitar creerle. Como no puedo evitar amarle. Como no pude evitar correr a su lado cada vez, que me necesitaba. Soy un caso perdido, como el, es un caso perdido. Mi caso perdido. Un guerrero feroz con emociones de niño. Mi pareja, mi macho.
Estoy perdido con y sin el. Ser su hellren es un trabajo interminable con un montón de recompensas, todo el tiempo. Su aceptación. Su amor. Sus besos. Ahora, nuestra hija.
- Deberíamos ir a verla. Dejarme ayudarte con nuestra niña. Ayudarte con Layla. Nada me importa, mientras os tenga a Violet y a ti.
Dejo que mi macho, vea la verdad de mis palabras en mis ojos. Y recibo otra recompensa. Sus labios caen sobre los míos y me devoran, hasta que con un gemido de deseo, se lo devuelvo, pegando su cuerpo al mío. Aun huele a sexo y a mí. Su aroma de vinculación se esparce por la habitación y se mezcla con la mía. Necesito respirar, pero me niego a dejar de besarlo. Necesito más. Necesito sentirlo. Marcarlo. Que mi cuerpo este lleno de su esencia. Apretó mi macho con más fuerza, apenas respirando, deseando colarme bajo su piel.
Mis manos buscan su polla dentro de su pantalón, mientras retiro su camiseta. Cambio su boca, por un pezón duro y erecto y lo hago rodar con mi lengua, mientras bombeo su pene, haciendo que gima de placer. Mi pulgar frota la ranura en la punta de su glande hasta conseguir presemen. Descubrí hace mucho, que soy adicto al sabor de su semilla. Y necesito tenerla bajando por mi garganta, ahora mismo. Despacio voy bajando por su abdomen, buscando mi premio. Dejando una línea con mi lengua por sus abdominales. Los ruidos que Qhuinn hace y el deseo que veo en sus ojos, me encienden aun más. Estoy tan duro que mi polla palpita y duele.
Voy bajando con mi boca rodeando su cadera izquierda, cuando algo empieza a vibrar contra mi mejilla. Tardo un par de segundos en realizar que es su móvil. Mi macho lo saca de su bolsillo y ayuda a levantarme antes de darme un abrazo de disculpa.
Lo oigo hablar 10 segundos y cuelga.
- Violet tiene hambre y Layla necesita ayuda.
Suspiro con fuerza.
- Esta bien, Nallum. Vamos a atender a nuestra chica y a su madre. Y volveremos aquí a terminar lo que acabamos de empezar.
Beso tus labios, antes de volver a vestirnos. De la mano, vamos a la habitación de Layla.
QHUINN:
Completamente excitado gruño cuando noto vibrar el móvil en mi bolsillo. Veo a Blay maldecir por lo bajo y no puedo evitar sonreír y atraerlo a mis brazos. Nos vestimos rápidos y salimos hacia el pasillo. Llamo a la puerta de la habitación de Layla que mece a la niña en sus brazos, mira hacia a Blay y le sonríe ampliamente. Para ella es una sorpresa verle a allí pero se que se alegra de que forme parte de todo esto. Miro a Blay que se queda inseguro pegado a la puerta y cojo su mano tirando de el para acercarlo a la niña.
-Que tal esta hoy?
Me acerco a Violet y beso su frente, Layla mira a Blay y se aleja de mi para acercarse a el y poner a la pequeña entre sus brazos. Le sonrío agradecido y me quedo paralizado con esa hermosa visión, mi hellren con la nena en brazos los dos mirándose, las mejillas de Blay están encendidas pero su mirada es de autentico amor a esa niña, a nuestra niña y la pequeña le mira balbuceando y extendiendo sus manos hacia el. Noto una mano en mi hombro y miro a Layla, ella toca mi mejilla y me doy cuenta de que mi cara esta mojada por las lágrimas, lagrimas de tranquilidad y felicidad.
BLAY:
Como no voy a querer a esa vampirecita, si es parte del macho que llevo amando desde que tengo uso de razón. Es tan parecida a mi Nallum.
Sonrió emocionado al aceptar que estoy abrazando a mi hija. Hablare con Vishous y el rey. No quiero esperar mucho antes de que su nombre este grabado debajo del de mi hellren, en mi espalda. Violet me sonríe y agarra mi dedo, intentando llevárselo a la boca.
Un ruido me hace mirar a Qhuinn. Y verlo tan emocionado, me confirma que aunque no todo será siempre perfecto, mi desastroso hellren, lo intentara con todas sus fuerzas. Mientras Qhuinn alimenta a Layla de su muñeca, sigo achuchando a mi princesita y susurrándola.
-Tu grahmen va a enloquecer contigo. Tu abuelo va a malcriarte hasta que consigamos rescatarte.
Me siento cerca de Layla, aun con Violet en mis brazos y tiendo mi muñeca hacia Layla.
La vampiresa muerde y puedo notar las succiones, mientras mi sangre se mezcla con la de mi macho, ayudando a fortalecerla.
Cuando termina, le devuelvo a nuestra hija.
-Te parece bien, Layla. Que sea también el padre de Violet. Que mis padres sean sus abuelos?
Layla se tapa, el torso con una gasa, mientras nuestra pequeña toma el pecho.
-Blay, estoy encantada de que mi hija os tenga a los dos. Y seguro que tus padres, la van a adorar.
La Elegida mira a Qhuinn y puedo ver la intensa amistad que los une. Violet termina de cenar y mi hellren la toma en brazos, acunándola con una ternura, poco común en el, hasta que la pequeña se duerme. Ayudo a Layla a acostarse y dejamos que nuestra vampirecita también duerma, tranquila.
Salimos hacia el comedor para la última cena. Quiero ver si puedo aprovechar para hablar con el rey y preparar la ceremonia de nuestra princesa. Medio temo el momento en que llame a mi madre y descubra que su nieta ya tiene más de una semana y ella aun no la conoce.
Hablare con Qhuinn y Layla, sobre ir a visitarlos y presentarles a Violet, antes de que mi mahmen intente asaltar la mansión, para verla.
Un cuerpo ardiendo choca contra el mío y unos labios recorren mi cuello.
-Nallum. Deja de pensar tanto. Ya lo resolveremos.
Mi lujuria volver a dispararse. Quizás pueda dejar eso para mañana y asegurarme durante el día, de que la reconciliación con mi hellren sea intensa y duradera.


Arrrrr...... ¡Dios mio....! No se que sentimiento prevalece en éste instante en mi interior..... Pero lo que sí sé es que me ha encantado todo lo que hay en este fragmente y que adoro a todos y cada uno de los que intervienen en él.... Quiero leer pronto más y saber como sigue la existencia dia a dia... suceso a suceso de mis chicos.... Gracias por compartirlo conmigo.....
ResponderEliminar