Trozos de Vida

VISITAS MEDICAS



Por extraño que suene y quizás con cierto timbre falso viniendo de mi. Todo, absolutamente todo, no fue mi culpa, ni por asomo; es decir, qué persona cuerda desea matar a un ser indefenso como esa chica… Pero al parecer mi hijo cree todo lo contrario, infundando su teoría hasta ramos insospechados, de que efectivamente, fui yo la que trató de quitarle la vida.
No soy una hembra normal, eso está claro. Tengo cerca de 300 años, hasta hace dos meses vivía en la encantadora Nueva Orleans, soy exageradamente bella, ojos normalmente marrones y cabello castaño, toda una diosa. Soy la salvadora de la Raza, vamos, todo el mundo quiere ser Nixtalie, difunta shellan de Standley.

Ahora mismo estoy metida dentro del coche de mi hijo, él y su shellan discuten sobre "mi problema", y cómo diablos lo iban a ocultar. Al parecer una amiga de Jane (amiga de mi hijo) se iba encargar de atenderme, así mi pequeño arranque de insensatez iba quedar entre amigos. Dios, qué vergüenza.

Fritz, el doggen de la mansión a la que llegamos, me ayudó a bajar del coche; puse mucho cuidado en no tropezarme y pasar un papelón. Mire de reojo mi aspecto en el espejo lateral, bien. No estaba tan mal, el color azul marino le sentaba bien a mi piel, al igual que el vestido corto (tapando solo las bragas), con un discreto corte en "V". Mi cabello en una coleta, con maquillaje apenas perceptible. La pobre de mi ahijada Regina se asusto cuando grité y le di un puñetazo al sentir el tacto caliente del delineador. Es algo que nunca llegaré a olvidar, la cara descompuesta de mi impasible y serena discípula. La que ahora debe estar husmeando a gusto en mi habitación, en busca de pruebas de algún inexistente amante, claro a petición o soborno como prefieran, del resto de discípulos y compañeros de “trabajo”.

-Hola, soy Mary- saludo la terapeuta.

-Un placer- resoplo Alex, inconforme por la aparente juventud de Mary-. Mi shellan Khiara, y mi mahmen Nixtalie.

-Nix- no pude evitar corregir, y como siempre miré fijamente.

Mary me vio intrigada, y obviamente mis familiares furiosos.

-Esto no tardara mucho Señor Standley- aseguro Mary-. Le aseguro que está en las mejores manos.

-Eso espero- farfullo mi hijo, para después hacer las debidas despedidas-. Por favor pórtate bien leelan.

Y con esa palabra olvidaba todo, cuando él decía leelan, era cuando más sentía su amor; a pesar de todo. Mi nuera me abrazó, y me hizo como mil recomendaciones. No me iba quedar ahí mucho tiempo ¿Verdad? .Pude ver como el coche se alejaba y me sentí sola.

- Antes de que establezcas cualquier orden cuantitativo acerca de mi mente, debo asegurarte que no estoy loca, no sufro ataques de histeria, y no quise matar. Son las voces de mi cabeza. ¿Sabes? Nueve de cada diez voces de mi cabeza están de acuerdo en que no estoy loca.

Mary al parecer se quedo blanca y sacó su móvil.

Iba ser una difícil convivencia, y ya había encontrado una Teoría, como las que hace mi compañero de trabajo, Glenn:

He sido secuestrada, viajado en el tiempo, dejada en una época en la que obviamente yo estoy más avanzada  socialmente, y estoy destinada a ser salvadora del Mundo de nuevo.


Autora: Nix RLHDN


DESEOS DE COSAS IMPOSIBLES






"- Un empujón mas…un empujón mas…ya esta…es una niña preciosa.
Phury tiene los ojos encharcados en lágrimas y yo apenas puedo respirar. Veo su cara llena de felicidad y sonrío. Se acerca para darme un dulce beso.
- Te amo Phury.
- Y yo a ti Cormia.
Le ponen a la pequeña en brazos, se les ve tan bien juntos, tan unidos…Las lagrimas se derraman por mis mejillas cuando Phury pone a nuestra pequeña en mis brazos y besa mi frente.
- Todo tan perfecto nallum…
Un resplandor ilumina la estancia, la piel se me eriza y mis brazos se aferran a mi pequeña cuando veo a la Madre de la Raza.
- Un sacrificio por otro
Phury comienza a gritar, disolviéndose, alejándose de mi mientras mis manos tratan de aferrarse a el.
- ¡¡Phury!! ¡¡No!! ¡¡No me dejes por favor!! ¡¡No es justo!! ¡¡¡No!!!...”

- Cormia…Cormia amor mío despierta…[/color]
Abro mis ojos empapados en lagrimas y veo la preocupación en los ojos amarillos del macho que tanto amo, me siento en la cama tapando mi cara de vergüenza y el me abraza dulcemente.
- Siento mucho haberte despertado leelan…no fue mi intención
Le miro y sonrío avergonzada, las celosías de las ventanas se abren y suspiro.
- Debo irme a arreglar Phury, o llegaré tarde al estudio
Le beso fugazmente y me salgo de la cama, siento su mirada preocupada pero no quiero hablar de mi sueño. Tantas veces el mismo sueño…tantos sudores, temblores, tienen que significar algo. Tal vez pida ayuda a Mary o a Jane o …tal vez saque de mi cabeza esa idea que no hace más que atormentarme día y noche.

Una hora después tengo todo listo para ir al estudio, pero no puedo salir de casa sin besar a mi pequeño, está jugando en su cama con sus peluches y sonrío al verle.
- Se bueno con tus tías y tu papa mi amor. Te quiero mi pequeño.

El doggen me espera con el coche encendido, me monto y vamos directos a mi estudio, a pesar de que puedo desmaterializarme, me gusta ir en coche, ver las luces de los edificios, de la ciudad...me hace sentir tantas cosas maravillosas.... Sonrío cuando al llegar aún están allí algunos de los humanos que me ayudan.
-¿No habéis trabajado ya suficiente por hoy? Venga…iros a casa, es viernes y tendréis cosas mejores que hacer que estar aquí trabajando
Sonrío con ellos, son machos y hembras de gran valía. No importa ser vampiro o humano, lo que importa es lo que tengas en tu interior y yo he tenido la suerte de encontrar a los mejores. Cuando se van ellos comienzan a llegar los machos y hembras vampiros. La Virgen debió de poner la mano por mi estudio, pues la suerte está de mi lado, tengo mucho trabajo así que necesito a un gran equipo conmigo. Después de unos minutos saludando a todos y comentando algunos detalles me meto a mi despacho. 
Tengo cuatro visitas hoy y quiero terminarlas antes pronto, ya que mis hermanas Selena, Tiara, Khiara, Pheonia y Layla vendrán a tomar un café conmigo.

- ¿Aun así hermana?
Levanto mi vista y sonrío al ver a mis hermanas con “cara de pocos amigos”.
- Ya voy hermanas mías, y borrar esa expresión, que luego decís que es mi hellren el gruñón…Salimos a la cafetería dispuestas a tomar una de las delicias más increíbles, chocolate con churros. Entre risas charlamos mientras nos terminamos todos y cada uno de los churros.

-Hermana Selena…no te comas los dos últimos a la vez…déjanos uno…Tiara y Pheonia tratan de robarle una el chocolate a Layla y la otra uno de los churros a Selena. Me río y termino mi chocolate.
- Hermanas…en unas horas nos vemos de nuevo en el Rancho, debo terminar unos planos aún y quiero llegar pronto a casa para poder tomar la Ultima Comida todos juntos.
Me despido de ellas con un poco de pesar y me encierro de nuevo en el estudio. 

Mi teléfono suena y sonrío al ver en la pantallita un mensaje de Phury:
“Nalla, llegaré tarde al Rancho, no me esperéis para la Ultima Comida y acuesta a Aggie, no dejes que me espere despierto. Te amo”
La sonrisa se borra de inmediato de mi rostro dejándome una amarga sensación, respiro profundamente y le respondo:
“Haz lo que tengas que hacer Primale, tomaré la Ultima Comida con mis hermanas, acostaré a Aggie y te estaré esperando en la cama. Cuídate mucho por favor. Yo te amo mas”
Dejo el móvil en una esquinita molesta pero sabiendo que no tengo motivos, es el Primale, tiene tantas cosas que hacer…tantos deberes y obligaciones…Suspiro y me centro en acabar cuanto antes para llegar al Rancho.

El coche se para en frente de la puerta y casi salto corriendo para llegar al Rancho, abro la puerta y sonrío al ver a mi pequeño jugar con mis hermanas, cuando me ve viene corriendo a mis brazos, me arrodillo en el suelo sonriendo y beso sus mejillas.
- Mi vida…mi niño… ¿has sido bueno?
Me río cuando pone esa carita de ángel que tanto me hace recordar a su padre.
- Aggie ha sido muy, muy, muy bueno mahmen
- Mmmm… que bien…entonces mahmen te puede dar esto…Le saco una chocolatina del bolso y su rostro se ilumina, me abraza fuerte sonriendo.
- Pero la comes después ¿vale?

Los doggen nos avisan de que ya esta todo listo y en compañía de mis hermanas nos acercamos al comedor. Las risas no dejan de resonar durante todo el rato que estamos en el comedor, y a medida que van terminando se retiran a sus aposentos. Subo a Aggie a mis brazos.
- Buenas noches hermanas mías, gracias por estar en Este Lado formando nuestra familia. Dulces sueños

Acuesto a Aggie y dejo que elija un cuento. Le tapo con sus sabanas de “Cars” y leo su cuento.
- “No tendrás jamás a la princesa, su corazón es mío – dijo el valiente caballero – y mi alma es suya, lucharé por ella todos los días de mi vida hasta que te mate bruja malvada – El caballero desenfundo su espada y se enfren…”
Sonrío al ver su expresión relajada mientras duerme, cierro el libro y acaricio su cabeza mientras duerme.
- Buenas y dulces noches mi valeroso caballero, que la Virgen te cuide en sueños.
Beso su cabeza y salgo con cuidado de la habitación, cierro la puerta y camino a mi dormitorio. 

Suspiro al verlo tan vacío, sin mi hellren, el recinto mas cálido parece el mismo infierno. Me desnudo dejando toda la ropa colocada y me tumbo en la cama, aún faltan 30 minutos para que se cierren las persianas que nos protegen del sol y sé que mi hellren llegará dentro de poco, pero el sueño me vence y cierro mis ojos.

Siento una caricia en mi mejilla, abro mis ojos despacio y veo a mi hellren mirándome, sonrío al instante.
- Buenas noches mi hellren
- Buenas noches mi pequeña
Sonrío ante sus palabras y le beso dulcemente, el pone una flor lila en mis manos y le miro llena de amor.
- Gracias mi vida, te echaba de menos
Se desnuda deleitándome con su cuerpo y se tumba bajo las sabanas a mi lado, me apoyo en su pecho mientras acaricia mi espalda y me besa lentamente.
- Hazme tuyo Cormia, deja que tu calor me invada
- Ya soy tuya Phury, en cuerpo y alma…y no necesito nada más para ser feliz
Las celosías se bajan disimulando los gemidos de placer que nos arrancamos mutuamente. Cuando el amor estalla, nos relajamos abrazados y el sueño me invade entre los brazos protectores del macho al que amo, una especie de susurro se cuela entre mi sueño.
- Yo te protegeré Nalla, no dejaré que te pase nada, ten dulces sueños mi Cormia. Te amo.

La sonrisa se dibuja en mi rostro, pues aún estando dormida soy capaz de oirle y de saber que esta vida no puede ser mejor, tengo a la mejor familia del mundo conmigo y jamás hare nada que pueda estropearlo.


Autora: Cormia RLHDN


EL PASILLO DE LAS ESTATUAS





*Sonrió mientras me doy un paseo por el famoso pasillo de las estatuas de la mansión de la Hermandad. La verdad que ya extrañaba estar por aquí, después de una larga estancia en el otro lado, ya todo me parece extraño y nuevo de alguna manera. Pero era hora de volver... Ya comenzaba a anhelar estar por aquí de nuevo. Extrañaba a mis hermanas, a mis amigos, mis mascotas... incluso al Primale lo extrañaba un poco, pero eso ni bajo tortura lo aceptaría. 

Me rio por lo bajo y acaricio el rostro de una estatua de un hombre escasamente vestido y alzado en gran altura en una pose muy extraña, mas sin embargo logro ver que su rostro es duro y bello, e incluso a través de todo ese mármol blanco, logro apreciar el leve sonrojo divertido y curiosamente disimulado que debió haber estado en su rostro mientras posaba. Seguro encontraba al escultor muy interesante... 

Me vuelvo a reír esta vez un poco más fuerte. De verdad que necesitaba un paseo por este lado, me he vuelto una romántica de lo peor. Es que no he podido evitarlo, tanto tiempo en el otro lado, rodeada de novelas de amor, sin más que hacer más que fantasear y continuar cada historia en mi cabeza. Y más con cierto tipo de novelitas que Blay me ha suministrado con tanta discreción. Me sonrojo al recordar la vivida descripción de cada una y niego con mi cabeza para volver a centrarme. Vuelvo a poner mi vista sobre el rostro del macho e intento darle una historia a su pasado. 

Pronto el rostro del hombre es sustituido por uno muy familiar. Un rostro duro y muy atractivo. El ex humano Butch O’Neal. Lo veo tomar la pose digna pero abochornada de la estatua, mientras dirige a su escultor una mirada entre pestañas con ojos soñadores. Ya no estamos en el pasillo, si no en una habitación enorme y despejada, antigua y hermosa, de colores rojos y estampados de figuras y siluetas llamativas. Estamos, quiero yo pensar, en el lugar donde se esculpió la estatua. 

Butch se encuentra en el centro cubriéndose con la larga sábana blanca que apenas puede mantener para cubrir su cuerpo, mientras rie y dirige insultos al artista que lo mira con ojos críticos mientras se entrega plenamente al arte. Mis ojos siguen la línea de visión de Butch para encontrase con el artista, que en este caso resulta ser…. ¡¿Vishous?! 

Me cuelga la mandíbula del rostro cuando veo al gran macho vestido con sus habituales pantalones de cuero (y solo eso) y con la perilla manchada del polvo que despide el mármol. El igualmente contesta a los insultos del poli mientras le indica que baje un poco más la sabana y lo deje… uhmmm ver. Si, esa es la palabra, que lo deje ver más. Butch ríe más alto bajando la sabana por completo y mi corazón casi deja de latir cuando lo veo desnudo  de pies a cabeza. ¿Pero aquí termina todo? ¡Por supuesto que no! Vishous sonríe ampliamente en una sonrisa sin colmillos y observa al poli de arriba a abajo, varias veces. Es entonces cuando siento que mis piernas flaquean  y mi cerebro me dice que necesito sentarme antes de que vaya a parar a suelo. Decido dejarme caer resbalando por una pared hasta que mi trasero toca el suelo. Sin poder apartar la vista de la escena logro vislumbrar como Butch retrocede sin dejar de sonreír a la par que un igualmente feliz Vishous avanza hacia él. ¡¡Es que acaso me he vuelto una pervertida!! Quiero desviar la mirada pero no puedo evitarlo… Ambos, juntos… son tan… ¡Perfectos! 

Butch topa con lo que parece alguna especie de chaise-longue antiguo y de colores neutros y se deja caer en él. Vishous alza su enorme cuerpo sobre el del poli y Butch resbala sus manos por los costados de las caderas del otro, por toda la extensión de cuero negro que cubre sus muslos y yo siento mi cabeza dar mil vueltas… ¿Cómo es que mi inocente fantasía termino… en esto? Miro embobada como los dos machos comienzan a besarse y pronto el único vestigio de tela que los separaba, el pantalón de cuero de Vishous, desaparece. Contengo un chillido, apenas. Pronto las risas se convierten en gemidos ahogados, ahogados por besos duros y sensuales, mientras las pieles se rozan y concentro todos mis esfuerzos en no babear ante semejante espectáculo. Doblo la cabeza hacia un lado tratando de comprender la posición que acaban de tomar esos dos. Pero mis ojos se abren al máximo cuando logro vislumbrar que es lo que están haciendo. 

¡Por la Virgen! Se están… tocando ahí. Por el incremento de gemidos y las musculosas espaldas arqueándose me parece que sí. Como no queriendo, gateo por el piso tratando de encontrar un lugar donde pueda ver en el ángulo perfecto. Comienzo a reír como tonta sintiendo el rostro en llamas cuando encuentro el lugar exacto y para entonces ellos han cambiado de posición. Con Butch dejando su espalda pegada al pecho de Vishous comienzan un vaivén rítmico de lo más excitante. Siento que toda mi cabeza se calienta cuando logro ver que Vishous está a punto de… *

-Selena… Selena, maldición, ¿Qué haces?

*…Vishous está a punto de hacerle eso en…*

-¡Seeeeeeeleeeeeeeeeenaaaaaaa¡

*Doy un grito y salgo de mi ensoñación como si me hubieran arrojado un cubo de agua helada encima. Me encuentro en el pasillo de estatuas, sobre mis rodillas y manos mirando fijamente a Butch que a su vez me mira como si me hubiera salido un cuerno en medio de la frente. Alzo la vista para ver a Vishous que nos observa entre curioso e indiferente con uno de sus liados apagado apretando en la comisura de sus labios. Es en ese momento que todo me hace clic en la cabeza y siento como un calor inmediato y ardiente me cubre el rostro. A caso yo… Ellos…  Ellos… Muy lentamente me siento sobre mis talones y los observo de uno a uno. Butch esta hincado en el piso y tiene una mano sobre mi hombre que me sacude levemente mientras mantiene su ojos muy abiertos como si estuviera viendo a un alienígena.* 

-Selena, ¿estás bien? ¿Por qué estas gateando por el piso?

*Lo miro horrorizada sin saber que decir o que hacer así que me limito a asentir con la cabeza demasiado rápido como para marearme. Este voltea a ver a Vishous que nos mira con una ceja arqueada. Bien, yo no leo mentes como él, pero estoy casi segura que por la suya, justo en este momento, pasa algún pensamiento que pone en duda mi salud mental. Virgen Santa… Se ven justo como en mi fantasía. Escucho que Butch suspira y le pregunta a Vishous*

-¿Qué le da Phury de comer a sus Elegidas?

*Justo en ese momento, con los dos personajes  principales de mis fantasías triple equis personales a mi alrededor, conmigo misma en el piso donde momentos antes me he estado dejando la baba por toda la alfombra, y la estatua que lo origino todo observándonos con ese bochorno divertido en su rostro, comienzo a entender perfectamente el significado del dicho humano “Trágame tierra”. Esta es la última vez, en toda mi existencia, que dejo que Blaylock me preste alguna de sus novelas rosa.*

 Autora: Selena RLHDN


CAMBIOS





RELATO GANADOR DEL CONCURSO DE RECORTES DE VIDA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!




-Jack… ¿dónde estás Jack?- Salí al jardín a ver si encontraba a mi gemelo, en verdad hacia días que no nos encontrábamos bien y él suponía que era porque la transición se acercaba.

Hacía ya cinco años que nuestro hermano James había pasado con éxito por ese “menester” como él le gustaba decirle, y nos había puesto al tanto para que no nos alejáramos mucho o por mucho tiempo de la casa.
Seguí buscando a Jack hasta que pensé en ir al jardín. Allí le encontré tirado en una tumbona envuelto en una manta negra bien abrigada, aunque era otoño, el verano a veces parecía arraigado y sin querer partir jamás, hoy era ese caso, pero mi hermano sentía frio y al tiempo de estar mirándole y acercarme a él frote mis brazos para darme calor.
-deberías entrar Jack
-no aun RD, quiero disfrutar del sol.
-¿crees que no lo haremos más?
Me senté en el pasto a lo indio y cerré los ojos, con la cara mirando al cielo, el sol me dio ese calor que me faltaba y me sentí demasiado cansado de repente. 
Jack revolvió mi pelo y abrí un ojo para mirarle, le di un leve empujón y comenzó a reír, cuando quise acordar le tenía tirado encima tratando de darme la vuelta para retorcer mi brazo.
-vamos gemelito ríndete–me ordenaba, en ese momento escuchamos un silbido que nos llamó la atención, ambos miramos hacia arriba, al cuerpo que nos hacía sombra y le dimos una sonrisa forzada.
“Hola Jimmy” decimos a coro y me saco a Jack de encima con un empujón que en verdad me cuesta energía, me levanto y sacudo mi pantalón.
-chicos madre quiere hablar con los tres, parece que es urgente.
Nos dirigimos a la casa, mi gemelo y yo dándonos empujones y haciéndonos bromas, James en cambio estaba caminando delante, con las manos sujetas atrás de su espalda, murmurando cosas que no llegábamos a escuchar. Se giró plantándose serio delante de nosotros, me quede sin respirar un momento al ver que sus ojos se ponían rojos y volvían a cambiar a su color natural.
-escuchad, sé que se comportan aun como dos niños del kínder, pero en verdad están en sus maravillosos veinticinco, hagan un favor a todos y compórtense adecuadamente. Madre no se encuentra bien.
Dicho esto entro a la casa dejándonos allí tratando de entender qué era lo que pasaba, hasta que Jack sin decir nada me dio un puñetazo en el hombro.
-claro niño compórtate.
Y entro detrás de nuestro hermano sin antes hacerle un par de imitaciones en plan de burla, me guiño un ojo y fue a buscar a nuestra madre. Me quede riendo, Jack tenía esa alegría única que a mi me faltaba. Entre directo al living y me sente frotandome la nuca para ver si el dolor de cabeza pasaba un poco.
Escucharla cada vez se me hacía más costoso, me costaba también respirar con normalidad y comencé a carraspear tratando de aliviar ese ardor en la garganta. Ella hablaba de un problema de nuestro padre y de que era lo que había pasado con el... ¿asesinado?...trate de preguntar pero la voz salió más rasposa y ronca y mire a mis hermanos, me moví tratando de levantarme y vi como todo se me ponía mas borroso.
-RD...RD...Tyler, llego la hora- Jack se escuchaba lejano pero aun así le hice un OK con el dedo pulgar hacia arriba.- Nos vemos arriba hermano.
Me dolía cada parte de mi cuerpo, tirado en mí cama miraba agitado tratando de saber si era solo yo quien pasaría por esto, Jack y yo siempre estuvimos conectados desde el minuto cero y rogaba que por esta vez fuera la excepción. Cerraba y abría los ojos por tiempos intermitentes, tratando de mantenerme despierto pero me era imposible, en una ocasión escuche la voz de mi madre diciendo algo de que tenía fiebre y elevada, en otra ocasión abrí los ojos con el dolor que sentí en las piernas, como si alguien quisiera arrancármelas, pase así un par de horas hasta que escuche el revuelo que se originaba en la planta baja. Trate de levantarme al oír un chasquido como si alguien detonara un arma y los gritos desesperados de mi madre.
el dolor físico era terrible, ahora entendía como se habían sentido los pobres infelices que morían o eran torturados tironeados por cuatro caballos...trate de recordar el nombre pero ni pensar podía. La voz de una mujer me hacía tratar de concentrar pero me retorcía y ella aun así decía algo como quedarme quieto y que abriera la boca.
La obedecí, abriendo la boca y sintiendo el gusto de la sangre tibia por primera vez corriendo como podía por mi garganta. Bebí cuanto pude, relajándome lo suficiente para ver como James entraba con el cuerpo de mi gemelo y lo dejaba tirado en la cama y volvía a desaparecer.
La joven trataba de alimentarme pero era inútil, yo miraba fijo a Jack hasta que me fue imposible.
Grite llamándole mientras sentía como cada musculo, tendón, hueso y carne se contraía, estiraba y reacomodaba, como se unificaba todo para darme otro cuerpo sin dejar el que tenía. No deje de llamarlo nunca hasta que caí rendido.
el llanto de alguien me despertó y me levante de un salto, torpe sudoroso y adolorido, pase por el espejo y me mire, viendo que en algún momento me habían colocado una bata de mi padre que era bastante más grande de lo que había sido yo menos de veinticuatro horas atrás. Baje las escaleras casi cayéndome de ellas, llegue al living y vi a mi madre.
-Dónde está Jack.
Quede pensando si esa voz era la mía, más grave, más alta, pero como no tuve respuesta volví a preguntar.
-Mejor siéntate.
-No quiero sentarme, quiero saber que paso con Jack sé que le llevaste junto a mí y lo tiraste allí... ¿empezó acaso su transición?
James me miraba viendo la forma de explicarme algo cuando soltó la frase sin más:
-Está muerto, fui en busca de una hembra para él pero era tarde...
Mi madre soltó un grito de dolor antes de ponerse a llorar abatida en el sofá, James fue hacia ella consolándola.
-Mientes... ¿le dejaste morir Jimmy?
-¡NO!... ¿no entiendes? llegaron y quisieron atacar a madre, Jack trato de defenderla y le dispararon...
-Dejaste que muriera James....mataste a Jack.
Me fui, tropezando con las cosas, arrastrando a veces los pies para no caer, buscando en cada rincón de la casa hasta que encontré a mi gemelo, envuelto en su manta negra en los cuartos de servicio. No me atreví a verle, en un punto sabía que él estaba allí. Me quede sentado hasta que no pude aguantar más el frio y el hambre, me fui sin mirar atrás.
-Tyler...
-James desaparece.
-No es eso exactamente lo que tengo que hacer.
-Juraste que nos protegerías, que nos cuidarías a pesar de todo, y no vi que lo hicieras...
Le propine como pude un par de golpes, tal vez la ira o la impotencia de no poder haber salvado a mi hermano me dieron la estabilidad y fuerza suficiente para asestar cada golpe correctamente. Algo en mí se expandió haciéndome ver todo en rojo...mi lado symphath hacía por primera vez su aparición, y, aunque siempre le había jurado a mi madre no usar esa parte si es que llegaba a tenerla, di gracias de que hubiera despertado.
Entre buscando lo que más le doliera a James, rebuscando manipulando hasta que el golpe en mi cara me desconcentro. Golpee mi cabeza contra algo que me dejo noqueado y cuando abrí los ojos el sol había desaparecido hacia horas y la madrugada reinaba silenciosa.
Mi madre se había ido, seguro se encontraba preparando papeleos y se habría quedado en casa de alguna amiga o pariente ¿y quién la culpaba? Hasta yo deseaba estar en cualquier lado menos en mi cuarto; en mi mesa de noche solo había una carta, al terminar de leerla supe que a partir del siguiente amanecer, quedaría solo.
Mi gemelo había muerto bajo su transición y el disparo en su estómago, por culpa de James que entretenido en otra cosa de seguro había llegado tarde con la hembra para alimentarle y ayudarle a pasar mejor todo eso.
Y James había tomado sus maletas, marchándose al Sur.

Autor: Tyler RLHDN

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