Relatos de Haloween 2011

Juego de la mente





Vishous miro una vez mas la pila de libros que estaban diseminados por el cuarto simulando ya los Alpes Suizos; bufó molesto ya que Jane le había dado el ultimátum, u ordenaba todo o haría del Ático del Commodore un gimnasio para ella y las shellans, y V sabia que si a su chica se le metía algo en la cabeza con tal de fastidiarlo lo haría.
Tomo una pila de cuarenta tomos de una enciclopedia y retrocedió para ponerla sobre la cama, cuando trastrabillo con otros libros y termino tirado en el suelo haciendo que los benditos libros se convirtieran en misiles aéreos, dispersándolos por todos lados. Se cubrió la cabeza con los brazos y se desmaterializo dentro del baño viendo como todo caía y algunas cosas se rompían cuando los libros aterrizaban sobre ellos.
Entro otra vez en el cuarto haciendo la nota mental de reponer el portarretratos favorito de jane, las pantallas de cristal de los veladores y las lamparitas. Perfumes que por suerte no le gustaban bañaban una mesa pequeña y se acerco a recoger un alhájelo vacío de plata, cuando vio un libro pequeño de tapa negra de cuero detrás de la cómoda que su shellan tenia para poner sus cosas. Lo tomo intrigado viendo el dibujo a fuego que estaba en la tapa, el dibujo era de caracteres intrínsecos y le hizo recordar a los tatuajes que llevaba. Lo tiro sobre la cama y se dispuso a recoger el desastre cuando el poli toco a la puerta con un golpe seco y entro.
-¿quieres una mano? Escuche el estruendo
-dame dos y no preguntes, recoge las cosas rotas quieres
El poli no dijo nada fue por un cesto metálico que había en un rincón y comenzó a tirar dentro los pedazos de vidrio cuando sintió que algo le susurraba cosas
-¿oye qué carajos me has dicho?- gruño molesto tirándole con un libro por la espalda a Vishous.
V maldijo y lo amenazo con cortarle los dedos si volvía a tirar un libro, cuando escucharon el susurro de nuevo.
No les gusto nada y comenzaron a buscar a Jane pensando que era ella, aunque V sentiría si su shellan estaba en el cuarto o no.
Butch llamo por el móvil a Jane pero le atendió Zsadist diciéndole a este, que la doc. Estaba atendiendo a la pequeña por unos picos de fiebre. El poli miro a su amigo poniéndose más blanco que lo habitual.
-Vishous...atendió Z el móvil de la doc. Por que ella esta ocupada con Nalla...no es Jane quien hablo.
Decidieron salir del cuarto pero no pudieron abrir la puerta, desmaterializarse fuera era imposible asíque decidieron golpear la puerta hasta que Marissa o alguien les escuchara.
Rhage entro al Pit desenvolviendo una piruleta de fresas esperando ver a sus amigos para organizar una salida rápida de patrullaje, se tiro en el sofá y miro un rato el partido de los Red Sox que estaba en silencio, tomo el mando a distancia e hizo zapping hasta que encontró la película de Godzilla.
-Ey! Hermano donde están V y el poli? Los llamo a sus móviles pero no atienden- Zsadist entro sin mirar yendo a la cocina, pero al no encontrar a sus amigos se paro frente al televisor tapando la visión de Rhage, quien protesto al ver que no podía ver el momento en que Godzilla se ponía a comer la montaña de pescado en plena calle.
Ambos revisaron el Pit sin encontrar rastro alguno de los machos, cuando Z decidió volver a llamar a Vishous y el móvil sonó debajo de la cama. En ese momento alguien les susurro algo inentendible y con una risa gutural y grotesca la puerta del cuarto se cerro de golpe como si la hubieran empujado. Por más que golpearon, forcejearon e intentaron abrir la condenada puerta, esta estaba herméticamente cerrada.
Algo brillo, iluminando el cuarto como si de un pequeño sol se tratara, miraron buscando a V pensando que su mano estaba brillando cuando vieron que la incandescente luz provenía de la cama.
Una figura espectral salio de la nada y estirando sus esqueléticas manos hacia ellos, los tomo por las solapas de sus chaquetas de cuero y los atrajo hacia él, los elevo en el aire como si fueran dos muñecos de trapo y luego los arrastro hacia el centro de la cama. La luz desapareció, la puerta se abrió y tanto Z como Rhage ya no estaban en el cuarto, solo reinaba un libro en medio de la cama matrimonial de V.

Butch y Vishous intentaban saber dónde rayos estaban cuando una luz los cegó. Cuando la visión se hizo normal vieron que Rhage y Zsadist estaban allí. Al principio se creyeron locos y los miraron con recaudo pero cuando Hollywood se acerco maldiciendo y dándole un golpe en el hombro a V supieron que no era un espejismo. De alguna loca y descabellada manera el libro que Vishous había tirado en la cama los había absorbido a los cuatro a solo Dios sabia dónde.
Caminaron por un sendero de piedras por un tiempo interminable hasta que el paisaje cambio, árboles, cielo, camino cambiaba sus colores vivos a un gris apagado y muerto, a su paso los árboles iban perdiendo sus hojas hasta dejar sus ramas desnudas y muertas. El cielo de un magnifico azul se teñía de gris, hasta convertirse en un negro que llamaba a cubrirse bien con la chaqueta aunque el frío que empezaba a rodearlos calara hasta los huesos.
La tierra se hizo arenosa y pequeñas piedras comenzaron a aparecer debajo de sus pies, hasta que Rhage piso algo que trono bajo su enorme pie. Los cuatro miraron al piso para descubrir que el pedregullo no era piedra sino pequeños fragmentos de huesos.
La risa gutural y sádica de antes resonó mas fuerte en aquel tétrico lugar y una niebla espesa cubrió todo envolviéndolos, haciendo que sus corazones latieran acelerados y el sudor cubriera sus frentes. De golpe la niebla se fue disipando hasta sus rodillas y un gran trono hecho de huesos apareció frete a ellos.
El espectro, mas gigante que antes estaba sentado despreocupadamente, en una de sus huesudas manos bailaba una calavera que cayo sin mas rodando por la pequeña montaña de huesos que se amontonaban a su alrededor, golpeando la bota de Zsadist.
-bienvenidos a mi mundo- dijo el espectral anfitrión, su voz ronca y seca hacia que un sudor frío recorriera la columna y el frío les calo mas hondo los huesos- que suerte que hayan aceptado mi invitación. Estaba tan aburrido ya.
No podían hablar, sus voces se habían tomado unas largas vacaciones, y, aunque no querían admitirlo estaban aterrados. La figura se movió en su trono y sus pesados pies resquebrajaron unas calaveras antes de hacerse polvo.
-que eres y que quieres- gruño Butch reuniendo fuerzas para hablar, la garganta era de papel de lija y casi le era imposible tragar con facilidad.
-soy...soy alguien- dijo despreocupado el anfitrión, volvió a reír y a reacomodarse en el trono-alguien aburrido que solo quiere diversión. Y ustedes mis buenos vampiros me la darán. El juego es sencillo.
¿Juego? Esto mas juego era una pesadilla, pensaron para si mismos pero no pudiendo otra vez emitir sonido alguno.
La esquelética mano señalo a cada uno de ellos mientras los nombraba y luego se apoyo en la oreja del trono tamborileando sus dedos. TRAC! TRAC! TRAC! Hacían sus uñas en forma de garra y eso hacia poner mas nerviosos a los guerreros.
-tienen un tiempo limitado para salir de aquí, si eso no les fuera posible...vivirán aquí-sus manos abarcaron el aire, mostrando el tétrico lugar
-bueno, vivirán...es una forma de decir. Ahora, si saben lo que les conviene giren sobre su eje y largo de aquí!- diciendo esto, la niebla los volvió a cubrir y de golpe sintieron el trinar de los pájaros y un bosque frondoso y lleno de vida apareció frente a ellos.
No dijeron nada, y luego de palpar sus cuerpos y darse cuenta que estaban armados, listos como una noche cualquiera de patrullaje emprendieron la marcha internándose en el bosque. Caminaron sin decir palabra hasta que frente a ellos un castillo les dio la bienvenida.
-genial!! Ahí podrán decirnos donde mi*rda estamos.- Rhage evocó la primera sonrisa en horas y apresuro su paso, los otros le siguieron hasta que se dieron cuenta que faltaba Zsadist.-Ey! Hermano que te quedas allí muévete!!
Pero Z no se movía, miraba la estructura gris como si fuera un gigante a punto de devorarlo, negó con la cabeza antes de retroceder unos pasos y quedar petrificado.
Todo a su alrededor fue poniéndose oscuro hasta que le falto el aire y cerro los ojos un momento para al siguiente sentir el frío metal sobre su piel. Abrió los ojos desesperado, para encontrarse en una prisión muy pequeña.
Las paredes eran de piedra y una sola puerta de madera le daba un poco de aire por la ventanilla e barrotes oxidados. Fuera se escuchaban voces lejanas que le hicieron tragar con dificultad, jalo de sus brazos, puestos a los costados, los puños a la altura de su cabeza, pero las cadenas lo amarraban a la pared. Su respiración se hacia mas agitada con cada paso que escuchaba y las voces haciéndose mas fuerte.
Un pasador se deslizo haciendo un sonido ronco, la puerta comenzó a abrirse lento, haciendo que los goznes chirriaran espeluznantes.
Una bella mujer apareció frente a él, sonreía divertida, mirándole de pies a cabeza como si de una escultura se tratara, acaricio con una fusta su pecho y sonrío de lado. Se acerco lo suficiente para sentir su aliento gélido en el rostro.
-que pena querido, mira tu rostro que hicieron con el? -decía mientras acariciaba con un dedo la cicatriz que cruzaba su cara y deformaba el labio superior, ese dedo se deslizo luego por la banda negra de su cuello y bajo hasta bordear la marca de la hermandad de la daga negra.- mira que hermoso, tengo para mi un guerrero de la Hermandad, siempre supe que eras uno de ellos, por eso adoraba montarte...
-por eso has sido una cobarde de no poner tu nombre en mi...- ¿de donde había salido la fuerza para decirle semejante cosa?, Z estaba controlando bastante bien su miedo, llenando la mente de imágenes de Nalla jugando, riendo, durmiendo, abrazándose fuerte sobre su cuello sin importarle un bledo que significaran esas cosas, Bella, acunándolo con amor antes de amarlo con lujuria, Bella en la ducha, Bella y Nalla durmiendo juntas en la gran cama, los tres leyendo el libro favorito de la niña, Bella...
-crees que no lo haré cariño? Eres mi chico bello, mira tus ojos, tus hermosos ojos como soles, todo para mí. ¿Pero y tu cabello que hiciste con él? No importa, tengo una replica exacta de ti en otro cuarto, con tus ojos y tu hermoso y sedoso cabello largo, lastima que le falta una pierna. Además de esa bella joven de cabellos caobas y ojos azules como el mar calmo...¿Bella?
Los ojos del macho se agrandaron y dejo de respirar, forcejeo con las cadenas pero por más fuerza que ejerciera solo hacía que el metal se enterrara en su carne haciéndole gruñir de dolor.
Y allí estaban Bella y Phury, amarrados a la piedra de mármol donde por cien años había yacido él para la tortura y diversión de otros, allí esta su hermano desangrándose, golpeado hasta casi no reconocerlo, y Bella llorando desesperada y él no podía hacer nada. Un macho se acercaba a ella, su shellan gritaba su nombre antes de que un golpe atravesara su cara...¿David...le había llamado David?
El miedo golpeo el pecho de Zsadist como si de un misil se tratara, grito, gruño forcejeo pero no podía salir de donde estaba, la risa del ama llenaba la estancia perdiéndose entre los sollozos y las suplicas de Bella y la agonía de su hermano gemelo.
-BELLA...BELLAAAAAAA!!!!
el golpe de la fusta dio en su estomago, pero no lo sintió desesperado como estaba viendo como dañaban a su hembra, podía sentir el silbido cortando el aire pero nada mas, sintió como la piel se abría, como algo liquido y calido se deslizaba por su piel pero no prestaba atención...un golpe en la cara, dos, tres, hicieron que Z mirara hacia delante un segundo, un misero segundo hasta que el Ama se hizo mas borrosa, mas lejana, su respiración se cortaba, sentía cada latigazo en el cuerpo, cada herida abierta...miro de nuevo donde yacía su hermano muerto, donde su hembra agonizaba y con un ultimo suspiro miro al Ama para maldecirla, cuando vio que la hembra no estaba. Quien estaba parado frente a él era Butch que trataba de decirle algo, aunque no lo escuchara.
Butch como sus hermanos trataban de sacar del trance en que se mantenía Zsadist pero era en vano, cuando lograron despertarlos, Z los miro con un dolor inimaginable en sus negros ojos antes de caer desplomado en el piso sin vida.
El espectro apareció, sus pies casi tocaban el piso, flotando se acerco hasta el cuerpo tirado en el piso y lo pateo en la pierna varias veces.
-que lastima era una fuente de diversión-suspiro sonoramente-les conviene seguir el tiempo es tirano- dicho esto la niebla apareció y el espectro se esfumo.
No quisieron dejar a Zsadist así que lo arrastraron hasta el castillo vacío y lo dejaron en el recibidor, quitaron unas cortinas hechas jirones y taparon el cuerpo antes de decidir recorrer el lugar.
Recorrieron el lugar casi en ruinas sin encontrar vida alguna.
Rhage olio el aire llenándose los pulmones con un aroma conocido, cerro los ojos y sonrió. Camino por un largo corredor de puertas a sus costados y la vio, llevaba una tunica de seda blanca y su cabello suelto, le sonreía y corrió a ella.
-Mary!! Mary a dónde vas ven nalla, es peligroso aquí
Mary no dijo nada y camino por los pasillos hasta llegar a un pequeño jardín interno del castillo. Cuando Rhage llego sintió un calor en la piel aunque el aire estuviera frío, el dragón en su espalda comenzó a revolverse como queriendo salirse de su cuerpo. El aire cambio volviéndose con aroma de talco de bebé, fue cuando los vio.
Cuatro lessers detrás de Mary y otro tanto rodeando el jardín y toda zona de escape.
Desenfundo sus armas dispuesto a atacar, recordó a sus hermanos y miro buscándolos pero no los halló, Mary estaba en peligro debía actuar, la bestia rugía temeraria y sus ojos se tornaron blancos. La voz de la hembra se perdía entre las risas grotescas y cada vez le costaba oírle.
-tiene que ser producto de mi cabeza…-un gruñido se sintió en el aire pero no vieron nada.
Una explosión de luz ilumino el lugar, la bestia de Rhage rugió atacando a los lessers devorándolos, rápido y sin miramiento, el objetivo era claro salvar a su shellan. Por primera vez desde que la maldición existiera Rhage y la bestia tenían una conexión perfecta, podían comunicarse y él podía entender cada cosa que pasaba a su alrededor.
Las risas resonaban en su cabeza y se pregunto que diablos estaba pasando por que de la nada estos malditos aparecían si él los mataba.
-no, no es real, esto es parte de mi cabeza, no perderé a Mary!
-¿tu estás seguro que no la perderás?-la voz gutural resonó en las paredes de su mente haciendo eco.
-no la perdí antes y no la perderé ahora- Rhage pudo jurar que alguien bramaba una maldición cuando los lessers desaprecian y él regresaba a su forma normal sin las odiosas secuelas que conllevaba transformarse. La niebla apareció y vio a sus hermanos acercarse preguntándole que diablos le pasaba porque los había atacado.
La voz resonó en su cabeza como un taladro, sus ojos se nublaron un segundo pero le hecho la culpa a la neblina que aparecía más espesa cada segundo.
-dime una cosa ¿acaso no dijiste que no perderías a tu chica? Por que me parece que allí la veo muertita, muertita.
Esa voz se reía cuando hablaba o el ya se estaba volviendo loco, busco por todo el jardín hasta que vio un cuerpo entre unos arbustos, no se movía y tenia toda la blanca camisa manchada de rojo. Se tiro a su lado casi sin aliento, acaricio su rostro y gruño de impotencia, no la había salvado no importaba cuanto hubiese luchado Mary había sido asesinada. Miro a un lado y vio una daga de empuñadura negra…no podía ser ¿o si? Ya nada era seguro en estos momentos.
Se levanto rápido y miro a V y al poli sistemáticamente hasta que salio disparado contra Butch. Gruño en el momento que quiso apuñalarlo, Butch eludió el ataque y contraatacó mostrando los colmillos.
-mira como te detiene Hollywood, él lo hizo el mato a tu Mary- decía la voz en su cabeza y más ira se acumulaba en su pecho.
Logro empujar a Vishous lejos de ellos lo justo para barrer el piso con sus piernas y tirar de espaldas a Butch y apuñalarlo.
-muere maldito lesser regresa con tu creador- gruño entre dientes, empujando más profundo el puñal en el pecho de su amigo.
Vishous retuvo el aliento, un susurro ahogado salio de su boca al decir el nombre de Butch y se levanto caminando lento.
No, no estaba muerto, el poli no podía haber muerto. No así, de esta ridícula manera.
El cuerpo de Vishous se ilumino como un faro desde su mano broto una fuere luz que los cegó momentáneamente haciendo que Rhage retrocediera y viera que Mary ya no estaba y que esa grotesca y terrorífica sombra había regresado y miraba el cuerpo sin vida del Hermano.
-pobre desthroyer ni juego pudo darme…-suspiro-bien hecho Hollywood…aunque no me puedo alimentar tanto de ti… así que diría que, -hizo el que pensaba algo y sonrío malicioso viendo a Vishous tan fuera de si- adiós
Vishous no pensó ni un instante cuando se abalanzo sobre uno de sus mejores amigos y le propino un golpe que lo hizo estampar contra una pared, la cara ardía y Rhage se llevo una mano a la mejilla para encontrar que sangraba, sus ojos se tornaron diferentes y su espalda estaba siendo rasguñada literalmente por la bestia, quiso advertirle a su hermano pero no podía gesticular un solo sonido. Una explosión de luz y el dragón estaba allí abriendo la boca para devorarse al vampiro. Pero la mano brillante cerrada en un puño dio contra la enorme mandíbula descolocándole el sentido de orientación y sacándole un bufido, ardor, dolor, y el dragón fue perdiendo el matiz de verde-azulado que tenia para reemplazarlo por un color anaranjado fuego que lo consumió lentamente y con agonía en unos míseros segundos.
Vishous se calmo lo suficiente para darse cuenta que había matado a Rhage, vio una montaña de cenizas y detrás de el alguien aplaudía y reía satisfecho por los acontecimientos dados en ese jardín. En menos de unos minutos Zsadist Rhage y Butch habían muerto.
Las tripas se le revolvieron de nervios el aire empezó a escasear en sus pulmones y su cuerpo tembló como si un terremoto hiciera vibrar cada hueso.
Se levanto entre tumbos y corrió por algunos pasillos seguido por la siniestra risa y palabras en su cabeza.
Logro salir del castillo y volver al bosque de donde pensó no debían haber salido.
La niebla lo perseguía y por más que lucho por perderla de vista esa nube espesa lo alcanzo y cubrió hasta depositarlo sentado de c*lo en el trono de cráneos.
Volvía al principio de todo.
Un temblor y los huesos dispersos comenzaron a levantarse dando paso a una puerta de madera antigua que chirrío cuando comenzó a abrirse lentamente.
¿Eso era todo? Sus amigos, sus hermanos, muertos y él ¿simplemente saldría de allí?
Pensó que era una pesadilla, un juego macabro de sus sueños, una maldita visión bastante real, retuvo el aire en sus pulmones hasta que estos quemaron y con un sonoro suspiro tiro el aire y se levanto, miro a todos lados y corrió sin detenerse a pensar en que diablos estaba haciendo, la puerta se cerro de un sonoro estruendo en el momento que Vishous cruzo el umbral.
Era su cuarto, disperso de libros, cosas rotas, ropa de… ¿Qué diablos hacia jane juntando su ropa?, ellos estaban bien, todo estaba bien, su hembra no podía estar recogiendo su ropa.
Las chaquetas de cuero estaban perfectamente dobladas y puestas en una maleta de cuero negro, en otra maleta las armas. Abrió la puerta y vio que el Pit estaba diferente, no estaban sus 4 juguetes en la mesa, no había nada de los Red Sox, su futbolín desaparecido.
Corrió por el pasillo hasta llegar a la mansión y encontrar que nadie estaba allí, despacho, cuartos, salón, comedor todo vacío.
George apareció ladrando y meneando la cola, Boo se acerco luego, maulló y ambas mascotas se dirigieron al jardín trasero, Vishous les siguió en silencio haciendo que sus botas resonaran en el piso de mármol.
Todos estaban allí, Jane tirada en el piso, Marissa en brazos de Beth lloraba desconsolada y alguien decía que cuando Mary lograra comprender la situación enloquecería. Bella abrazaba a la pequeña Nalla y Phury acariciaba su espalda en forma de consuelo.
-Ey! ¿Que ha pasado?... mi señor que es…
Vishous se detuvo en seco cuando llego ante el rey, Wrath tenia un semblante sombrío y su mirada ciega estaba en el suelo, frente a los ataúdes que alguna vez descansaban juntando polvo en el garaje.
Las lapidas solo decían RHAGE-ZSADIST-VISHOUS-BUTCH DESTHROYER.
Levanto la mirada para encontrar la sombra, Phury se tenso y miro en la misma dirección
-hechicero que…tú estabas destruido-dijo Phury sin que los demás se dieran cuenta.
-da gracias a ellos, he regresado...amigo- la risa grotesca hizo que Vishous tuviera escalofríos. Cada uno de los integrantes de su familia se fueron, dejando las tumbas, sobre su ataúd un libro, un condenado libro que jamás debió haber tocado.
Fin


Autor: Qhuinn Rlhdn


 LAS NUEVAS ELEGIDAS


Llegó al Rancho hace unos días unas elegidas muy raras. La primera miraba a Nalla y a Aggie de forma confusa, la siguiente tenía ojeras muy pronunciadas y la otra tenía escrita la palabra problema en la cara. Otra de las que llegó junto a éstas tenía pinta de ser la peor. Cada día recibía visitas de machos distintos. A Doris le he escuchado referirse a ella como una z*rra. 
Más tarde me fui enterando de que nunca estaba conforme con nada de lo que se hacía en el Rancho y que se dedicaba a hacer insinuaciones sexuales a todo macho de la Hermandad o incluso al Primale. 
A ninguna del resto de mis elegidas les caía bien y un día se reunieron para decir echarlas al Otro Lado. La conocida como z*rra (Cindy) se enfadó y afirmó que le estaban faltando al respeto, que tanto ella como sus amigas eran elegidas normales y corrientes. En mi interior una vocecita no paraba de decir: Sí, normalísima. ¡Y una m*erda!
 Yo me llevaba fatal con Krist, la que miraba a los niños. La pillé un día en su ordenador viendo vídeos indecentes y tocándose como si tal cosa. Fui en busca del Primale para encontrar consejo sobre como castigarla. Cuando la mandamos llamar nos amenazó cogiendo un cuchillo. Exigió que nadie entrara de nuevo en su habitación o acabaría mal la cosa. En fin, teníamos el Rancho con un miedo digno de ser contado en un libro de terror.
 A los dos días, llegaron dos hermanas del Otro Lado buscando en nombre de la Virgen Escriba al grupo de elegidas problemáticas. La Virgen se iba a encargar de ellas. Después de varias discusiones salieron al jardín donde ya tenían sus cosas preparadas al lado del coche que compraron aquí, del cual se tenían que despedir. Estaban enfurecidas. Gritaban c*brones, comep*llas, volveremos y os mataremos, haremos una carnicería con vuestros miembros… Una de ellas, sin darnos cuenta, saco del coche una pistola.
Las elegidas que estábamos en el jardín presenciamos como la sacaba y se decidía por apuntarme a mí. El miedo subió a mi cerebro y pensé que hoy era el día de morir. La elegida de los vídeos indecentes me miraba con una risa diabólica.
Hicieron un intento de escapar aprovechando la situación. Arrancaron el coche y la elegida de la pistola apretó el gatillo.
¡PAMMM!
La bala logró rozarme en el brazo, pero ese sonido era demasiado estridente para ser de una pistola. Ese sonido fue algo más fuerte…!El coche había explotado!
Los Hermanos averiguaron que ese coche tenía puesto una bomba. Di gracias a la Virgen Escriba por esa bomba, aun siendo hermanas mías, pero en mi interior lo estaba deseando. Aunque claro, yo no era la única que lo deseaba…
¿Quién puso la bomba? Todas, incluida yo, teníamos motivos...La cuestión era...¿Cuál de nosotras era una fría asesina?


 Autora: Amalya RLHDN

MORDISCOS EMBRUJADOS


Él tener un magnífico humor como el mío más de una vez me ha traído problemas. El último fue hace una semana.
Llegué del Iron a la mansión, directo al jardín a recoger un libro que Ehlena dejó allí.
-Sed de Amor…¿Por qué no puede hacer Sudokus en vez de leer esta basura?
En ese momento apareció Mary, la shellan de Rhage, al lado mía. Iba ataviada con un vestuario muy…Extraño. Llevaba meses aprendiendo a jugar con la magia. Quería sentirse algo más que una inmortal, quería poder prestar ayuda en la familia ya que la cosa se estaba poniendo peligrosa en las calles de la ciudad. En vez de aprender a luchar cuerpo a cuerpo quiso formar parte del elenco de la Bruja de Blair. Nunca he creído en brujas, ni hombres lobo, ni nada así…

Volviendo a la historia, Mary se tropezó frente a mí resbalándose tontamente y rodando colina abajo. Naturalmente, me causo una batería de carcajadas increíbles y dignas de varios días.
Cuando regresó a mi lado a por el bolso que se dejó a la misma vez que el libro mi shellan, se quitó el polvo y me dijo algo que me cerró el pico.
-¡Te maldigo con mordiscos de perros durante una semana!
Me arrojó un polvo verde, como especias de comida. No le hice ni caso y fui a cumplirle a mi nalla.
Esa noche, horas más tarde, fui a hablar con el rey. Al entrar en el despacho estaban Z y el poli. Cuando me acerqué a tomar asiento, George, el perro de la realeza saltó disparado y me persiguió por toda la habitación intentando de pillarme el culo el HDP. Tuve que salirme para que se calmara el chucho mientras los tres se reían de mí.
Fui al salón y le pedí a Fritz algo de beber bien frío para calmar el calor de la persecución. En esos momentos entraba Rhage con el perro transformista de su shellan y él, la bola de pelo llamada Cerecita. Nalla iba peinando y jugando con ella.
Cuando me levanté a saludar a mi sobrina empezó a gruñir la bola. Explotó lanzándose a mi pierna derecha y enganchándose como una sanguijuela. Meneaba la pierna pero no salía el bicho.
Mientras la bola me mordía mi mente vagó en el recuerdo de loa que la bruja de Mary me había dicho…
Seguía pensando que fue coincidencia, pero por si acaso, os doy un consejo. Respetar a las personas y cuidado de quien te ríes, puede tener una bruja escondida bajo la simple apariencia de ser humano.


Autor: Rehvenge RLHDN

EL PASILLO DE LAS ESTATUAS



La primera noche de Halloween que pasé en la Hermandad, por hacer algo de miedo (como si ya no se pasara miedo), jugamos a la Ouija, cosa que nunca me ha gustado, y quien conoce la historia bien sabe por qué. La noche era fría, en el ambiente se notaba un aroma extraño, y no era el bol de palomitas de Rhage, no sé definirlo con palabras.


La sesión comenzó, todos bromeaban excepto yo, que estaba con el rostro serio y concentrado, Un rayo iluminó toda la habitación oscurecida para dar ambiente, seguido de un trueno que estremeció hasta el último de mis no huesos. Todos se quedaron en silencio concentrándose de repente en el puntero de la Ouija. Había comenzado a moverse. 

El puntero no dejaba de moverse, no formaba nada coherente. Al final paró, y lentamente, formó las siguientes palabras: "Voy a ir a por todos".

Era una niña, que estaba en el pasillo de las estatuas y gritaba por entrar en la sala. El cerrojo estaba echado, no podía entrar, pero parecía que iba a tirar la puerta abajo.

La niña gritaba desesperada. No sé muy bien por qué, Qhuinn y Blay empujaron un mueble para atrancarla. La niña gritaba mi nombre. Tuve el impulso de abrir la puerta, pero me contuve, esos gritos eran para pensárselo dos veces. 

Entonces me di cuenta de algo: ¿ Podía ser Hannah? Algo me lo decía, aunque no podía explicar cómo lo sabía. 

Me lancé como una loca a abrir la puerta, quería verla, tenía que verla, pero Vishous y Mary me agarraron. Los gritos cesaron, parecía que cesaron. Ehlena, de repente, tuvo un ataque de nervios. Nos acercamos a consolarla, pero una voz grave y fuerte salió de ella diciendo que no nos acercáramos. Nos quedamos de piedra. 

La niña del pasillo comenzó a gritar de nuevo: "¡No me hacéis caso, os vais a enterar!". Ehlena comenzó a moverse de un lado a otro, diciendo que nos mataría. Intentamos abrir la puerta pero no pudimos. Los gritos volvieron a cesar, mientras intentaban abrir la puerta, yo salí traspasándola, pero nadie salía. Oí los gritos aterrorizados de mis amigos, histéricos, pidiendo socorro, dando patadas a la puerta para abrirla. 

¿Un fantasma puede desmayarse? ¿Puede mearse encima de puro terror? Soy la primera en afirmar esa verdad…
¿Cómo es que he podido escribir esto como si tal cosa? Tiene su explicación…

La niña que gritaba y pataleaba como un adulto era una niña vampira de ricitos que buscaba a su mahmen, Nalla... Pero su mahmen y su padre no estaban aquí para conocer su voz.

Y Ehlena al parecer fue la única en conocerla, de ahí que nos quisiera matar...

Autora: Doc Jane RLHDN

LA CRIATURA DEL SACO




Eran cerca de las cinco de la mañana y papá vino a darme las buenas noches. Mamá era la que siempre me acostaba y él venía cuando iba a cambiarse de ropa. Dejaba sus vestidos de princesa de la Glymera para ponerse sus pijamas de corazones. Siempre decía que tenía que lucir más guapa que la señora Marissa, no le gustaba nada ella...

- Mucha suerte para mañana Alexandro, es el gran partido de la liga- Me dijo sonriente mientras me acariciaba la cabeza mi padre.

- Chi, ¡voy a ser el mejor!- Dije lleno de euforia.

- Bueno, te dejo que descanses- dijo arropándome. 

Se despidió con un beso en la frente y cerró la puerta. Esa noche no se escuchaba a mi madre en el piano. Me encantaba quedarme dormido escuchándola. Tumbado boca arriba en la cama, pegué un poco la barbilla a mi pecho y miré la pared.

Escuché alguna risa de papá, como si mamá le contara cosas graciosas. El sudor frío se hizo presente en mi nuca y espalda cuando empezaron los ruidos extraños en el pasillo.

- ¡Mahmennn!- Grité con todas mis fuerzas.

Los ruidos cesaron repentinamente, como si el sólo hecho de llamar a mi madre los aterrase. En unos instantes estaba en mi cuarto y con la luz ya encendida, me abrazaba y escuchaba mis explicaciones. Lo único que se me ocurrió es que era el hombre del saco.

- Tranquilo, el hombre del saco no existe- dijo disimulando una sonrisa.

- Sí, si que existe. ¡Yo lo oigo!- Le expliqué. 

Entonces mi mahmen me guiñó el ojo y se me acercó al oído para susurrarme: “Bueno, pues si existe, yo lo cazaré”. Acto seguido se levantó y se dirigió hasta mi puerta. Luego salió y me miró.

- Bueno, hasta mañana. Recuerda que los monstruos no existen- dijo en voz alta. 

Papá ya no estaba…Había salido a trabajar y madre estaba en su camita durmiendo.

Cuando estaba a punto de dormirme, los ruidos comenzaron una vez más y miré con los ojos como platos al pasillo.

- ¿Mahmen...?

Un grito detrás de la puerta y escuché una hoja deslizarse. Gemidos fueron ahogados. Un segundo después la puerta se abrió.
 La cabeza de un hombre se hallaba desprendida del cuerpo. Fui incapaz de reaccionar, me quedé petrificado mirando la forma negra en el suelo que era la cabeza de un hombre vestido con ropas oscuras y de cuero, y parecía muy fuerte. En la penumbra empecé a escuchar un goteo y pensé que era de sangre. 
Algo apareció detrás de la carnicería andando con suavidad pero haciéndose notar. Avanzó hasta donde yo miraba, cogió la cabeza del muerto y la metió en un saco que arrastraba y donde parecía llevar otras cabezas. Luego se marchó como si tal cosa.

Cuando mi padre llegara no tenía ni idea de cómo explicarle que mamá era el hombre del saco…


Autor: Alex Standley RLHDN

EL CUADRO





* Llego al lugar donde tengo que esperar a Rehv acompañada de Xhex y me quedo mirando la imponente mansión*
*Me da escalofrío solo mirarla y el hecho de pensar en pasar aquí el día sola esperando a Rehv, hace que tenga deseos de volver a montarme en el coche y regresar a la mansión. Xhex abre la puerta y entra en la casa moviéndose a la perfección dentro. Se ve que ya la ha recorrido varias veces. Entro tras ella y miro todo con curiosidad. Este lugar definitivamente no lo ha decorado una hembra. Es demasiado... siniestro. Escucho una puerta cerrarse en un lado y doy un respingo para comprobar aliviada que solo se trata de Trez que ya estaba dentro de la casa esperando. Intento relajarme un poco al ver que los chicos se ríen de mi, y tras saludar a Trez,  Xhex me lleva hacia la que será mi habitación durante el día.

Entramos y me quedo mirándolo todo un poco incómoda. Demasiadas cortinas vaporosas por no hablar del dosel de la cama y de...*

- ¿Quién es, Xhex?

*Se vuelve hacia el cuadro que estoy señalando*

- Es una antigua novia de Trez. Vivieron juntos aquí hace un tiempo... pero ella enfermó y murió.

*Mi cara debe reflejar confusión por que añade*

- Bueno no sé que es lo que le pasó exactamente. Solo que él estuvo perdido un tiempo y al volver simplemente dijo eso. Ya sabes como es de reservado. Y aunque Rehv y yo hemos intentado... ya sabes... meternos en su cabeza para averiguar no ha habido manera...

*Después de la última comida y de una rápida llamada de Rehv en la que me dice que intentará llegar lo antes posible en cuanto anochezca, cojo mi pijama y entro en el baño para darme una buena ducha antes de dormir. En eso estoy cuando siento como alguien trastea al otro lado de la cortina de la ducha. Cojo la toalla y envolviéndome en ella salgo a ver quien anda ahí. Alcanzo a ver una sombra saliendo de la habitación y la puerta abierta cuando yo la dejé totalmente cerrada y con el seguro puesto... Esto no me está gustando. *

*Salgo al pasillo y lo recorro viendo claramente la silueta de alguien doblando la esquina. Me apresuro para llegar allí y al girar la esquina casi me caigo de culo al encontrarme a Xhex de frente. Mientras mi corazón se estabiliza le pregunto si ha visto a alguien más y le explico lo sucedido. Ella me mira de reojo antes de echarse a reir. Cuando se da cuenta que no estoy de broma, suelta una de sus frases con la que intenta tranquilizarme, con muy poco éxito.
De vuelta en la habitación y habiendo revisado tres veces la cerradura me debato entre llamar a Rehv o no. Sé que es una tonteria pero necesito escucharle... Finalmente me decido por no hacerlo. Mejor no preocuparle. Me meto en la cama e intento dormirme, pero tengo la extraña sensación de estar siendo observada y escucho mi nombre en susurros repetidas veces.  Reprendiéndome por estarme dejando sugestionar por esa casa me levanto, echo una sábana encima del cuadro de la chica que mira fijamente hacia la cama y me tomo una pastilla para el insomnio. A ver si así puedo dormir...
Estoy entre la neblina de un apacible sueño cuando vuelvo a oir mi nombre, esta vez con más insistencia y un sentimiento de pánico nace de repente en mi pecho haciendo que me despierte de un salto para llevarme un verdadero susto*

- Tú, eres la del cuadro, tú...

*En cuanto empiezo a gritar la chica sale corriendo por el pasillo y yo, al ver que se aleja cojo lo primero que pillo a mano para golpearla si se acerca y salgo al pasillo a buscar a Xhex o a Trez. Ahora si que no me lo he imaginado. Esa chica estaba aquí, en el cuarto, y con un cuchillo en la mano...
Intento abrir todas las puertas que encuentro en el pasillo pero todas están cerradas con llave. Escucho carcajadas y pasos procedentes del ático. Grito con todas mis fuerzas llamando a los chicos pero nadie viene. Veo a la chica aparecer en una esquina para instantes después estar en la otra mirándome fijamente. Vuelve a desaparecer y vuelven a oirse los pasos en el ático. Las ventanas se cierran de golpe y todo queda a oscuras. Me dejo caer al suelo y me hago un ovillo intentando convencerme de que todo esto no está pasando y que estoy soñando. Así me llevo un buen rato*

- Sois unos cabr****, os voy a matar por esto... Ehlena, ¿Estás bien? Soy yo, mírame
- ¿Rehv?

*Aún asustada levanto la cabeza de mis rodillas y al comprobar que es él me lanzo a sus brazos y vuelvo a llorar con ganas*

-Jod** Rehv, no sabíamos que se lo iba a tomar tan enserio. Nos pareció una muy buena broma. Pero está visto que se nos fue la mano con lo del fantasmita...
  
Autora: Ehlena RLHDN


RELATO DE TERROR




Cormia despertó en la madrugada, sobresaltada por el gruñido de los perros salvajes fuera de su hogar provisional. La cabaña de su tío no quedaba muy lejos de su destino,   así que había parado en ella para pasar la noche. Se paso una mano por la rubia cabellera mientras se sentaba en la cama chirriante y dura. Miro en rededor por las polvorientas y oscuras paredes, que dejaban traslucir los pocos momentos que su tío pasaba en este lugar. Francamente, ella tampoco podría pasar mucho tiempo aquí, era realmente espeluznante. Miro su reloj de pulsera y se dio cuenta de que apenas eran las 2:08 am, había llegado ahí hacia casi 3 horas después de pasar horas en el coche mientras conducía hacia casa de sus padres. Iba a pasar el invierno con ellos y las fiestas navideñas, pero se había desviado un poco de su camino para poder descansar. 

Había esperado encontrar a su tío ahí, pero pronto, dado lo oscura y solitaria que se veía desde afuera, se dio cuenta que no, de hecho, su intuición le había dicho que de hecho hacía mucho tiempo que nadie estaba ahí. La verdad, medio esperaba que su tío no estuviera, ese hombre siempre le había puesto los pelos de punta, era su tío político por parte de su tía y hasta la fecha no sabía que había visto su tía en él. Suspirando, se recostó de nuevo en el colchón y se quedo mirando al techo. Si no fuera porque tenía una madre demasiado preocupona de que su hija condujera las últimas 3 horas y media de madrugada ella ya estaría llegando a casa de sus padres, pero no… su madre había insistido que parara en la cabaña de su tío a descansar y que en la mañana partiera temprano y ellos la esperarían con un rico y caliente desayuno. Sonriendo recordó las mañanas de su infancia, de su madre haciendo el desayuno en las mañanas y su padre leyendo el periódico mientras bebía su café. No estarían muy felices cuando les dijera como había entrado en la cabaña. Se hizo una nota mental que decía: Pagar la ventana al tío Vishous la próxima vez que lo vea. Contuvo un estremecimiento cuando recordó el aspecto de su tío, de el mirándola como si quisiera cortarle el cuello simplemente con verlo. 

Estaba recordando las pocas veces que se habían visto cuando escucho que alguien abría y cerraba la puerta principal, dado que estaba cerrada por dentro con llave, ella dedujo que sería su tío, cosa que la extraño mucho. Se levanto de nuevo y se puso los zapatos para ir a averiguar si su teoría estaba acertada, pero entonces escucho un gemido agudo, como de dolor, seguido de una viciosa maldición, con una voz perturbadoramente similar a la de su tío Vishous… Aterrada de que pudiera estar herido y a pesar de que él no era precisamente su tío favorito pero aun así eran parientes y ella no podía soportar el no ayudarlo si lo necesitaba. Salió de la pequeña habitación y salió directamente al vestíbulo diminuto. Se encontró con la mirada clara de su tío y sus horribles tatuajes de su sien, para pararse en seco aterrada por lo que encontró ahí.

-o-

Vishous llego a su cabaña en la madrugada arrastrando a su última víctima por los pies. Era una morena bajita a la que su antiguamente vivo novio llamaba Mary. Gruñó cuando recordó a aquel mastodonte rubio con cara de niña, si que le había dado trabajo matarlo. Tanto trabajo como un par de costillas rotas, pero al final lo había conseguido. Había matado al maldito hijo de pe*ra y se había llevado a la chica para poder ver que le sacaba. Había visto un auto fuera de su propiedad pero no había señales de que hubieran forzado la entrada. Aun así era extraño que tuviera visitantes. Además de estos desafortunados bastardos, claro. Ellos siempre le alegraban la noche. Prácticamente arrojo a la tipa al suelo y la dejo ahí tirada mientras iba a la cocina por una de sus mil botellas con sal. Pero se paró en seco cuando sintió a alguien moviéndose en la habitación a su espalda, rápidamente se oculto preparado para pelear con cualquiera de aquellos asquerosos bastardos que pudiera haberlo seguido hasta su casa. Camino con sigilo hacia una parte llana de sombras donde podía ocultarse con la espalda pegada a un muro solido. 

Espero pacientemente unos minutos olvidándose por completo de su pequeña visitante en la sala. Justo en ese momento un bulto oscuro con aire de persona pasa por delante de él. Toma el cuchillo que ocultaba en la parte de atrás de su pantalón y lo alza por encima de su cabeza apuntando directamente a la “persona” que había invadido su casa. 

Un grito agudo y femenino corta el aire justo cuando el deja caer el cuchillo y se frena justo cuando se ensarta en algo…

-o-

Cuando por fin parecía que su tío se había esfumado y no había señales de el Cormia decide que no puede dejar a la pobre chica en sola con el maniaco de su tío. Ese maldito sádico, siempre le había dado mala espina, pero jamás se había imaginado que sería un asesino a sangre fría. Justo estaba alcanzando la sala de esta, cuando el vello de su nuca se erizo previniendo lo que pasaría a continuación. Se volteo rápidamente y lo que vio la aterrorizo más que nada antes. Ver la mirada clara y fría de su tío cargada de odio y  locura la hizo gritar a todo pulmón. Por inercia se aparto a un lado haciendo que el cuchillo se encajara en la pared a un lado de donde había estado ella hace tan solo unos segundos. Retrocedió arrastrándose por el piso cuando Vishous arremetió contra ella, estaba tan oscuro que no podía ver nada así que choco contra la mesa dándole tiempo a su tío de alcanzarla y sujetarla. Ella se defendió lo mejor que pudo, pero su tío era un hombre enorme, capaz de pelear con un oso y salir vencedor sin mucho esfuerzo. Así que al poco tiempo se vio sometida por él en el suelo. 

Esperando lo peor cerró los ojos y dejo de luchar.  No iba a rogar aunque sentía el estomago hecho nudos y por la espalda la recorrían mieles de escalofríos como hielos deslizándose por su piel. Sabía que estaba temblando de miedo. De terror. Pero se negaba a rogar por su vida. No ante ese hijo de pu*a. Sabía que el final estaba cerca, lo sentía…

-o-

Vishous se subió encima de la chica para poder manipularla mejor, sabía que era una de ellos pero no la había visto para saberlo con certeza. Pero francamente, ¿que más podía ser? Solo que cuando logro ver el rostro de la mujer que tenía apretada contra el piso soltó un jadeo sorprendido. En años no se había sentido tan fuera de combate como ahora. 

Por un minuto entero no pudo moverse, pero cuando logro reaccionar se movió de encima de ella soltándola inmediatamente. 

-¿Cormia? ¿Qué demonios haces aquí? 

La vio abrir los ojos sorprendida y mirarlo como si fuera el peor monstruo de sus pesadillas, cosa que no le extraño ya que había estado a milímetros de apuñalarla. Ella se lanzo hacia atrás apretándose contra la pata de la mesa protegiéndose de él con los brazos. El volteo a todos lados como buscando que hacer cuando miro al fondo el bote con sal gruesa que había tenido pocos minutos antes. Maldiciéndose y con un enorme mal presentimiento se levanto rápidamente para volver a la sala de estar y encontrar lo que creía. 

Ella había desaparecido… 

-o-

Cormia no podía creer lo que estaba pasando. Primero su tío había querido matarla, pero luego había desaparecido sin más. Ella no lo dudo simplemente se levanto corriendo y busco la salida más próxima por la cual escapar. Aterrada y al borde del llanto abrió la puerta de la pequeña y sucia cocina para pararse antes de chocar con una mujer más o menos de su misma altura, morena y juraría que era el bulto que su tío había estado arrastrando por la sala hace un rato. Una centésima más aliviada ahora que sabía que no estaba sola y que la chica estaba bien, trato de pasarla para instarla a que salieran de aquí. Pero ella no la dejo pasar. Cormia, sorprendida, frustrada y aterrada la miro con el entrecejo fruncido.

-¿Qué te pasa? Debemos salir rápido antes de que el vuelva. 

Pero la chica no se movió. En cambio le sonrió. Grande. Ampliamente. Mostrándole una larga sección de colmillos. Pero no solo dos insignificantes y pequeñas agujas como en los vampiros normales de películas. No. Estos eran toda una fila de punzantes navajitas. Arriba y abajo. Cormia abrió ampliamente los ojos y profirió el segundo y mas fuerte grito de terror en su vida. Estaba a punto de dar vuelta y volver a que su tío la matara cuando la mujer la toma de los hombros y la saco de la casa a rastras, llevándola directo al bosque. Cormia, ya en llanto comenzó a lanzar todo tipo de oraciones por su alma. De esta, estaba segura de que no se salvaría. 

-o-

Vishous regreso corriendo a la pequeña cocina justo para ver la puerta abierta y a lo lejos como su sobrina era arrastrada por esa maldita criatura  directo al bosque. Sin pensarlo dos veces salió corriendo tras de ellas. Tomando a su paso su fiel cuchillo y un bote extra grande de sal. 

Frente a sus ojos logro ver como se repetía la historia. Logro ver como los Rorks arrastraban a su esposa lejos de su protección y la mataban antes de que él pudiera hacer algo.  No iba a dejar que eso pasara otra vez. No volverían a matar a alguien de su familia otra vez. 

Corrió lo más rápido que le dieron sus piernas recordando los gritos de su Jane mientras esos malditos bastardos se alimentaban de ella hasta dejarla seca y luego la desmembraban poco a poco cuando aún estaba consciente. Iba detrás de ellas y cuando por fin las alcanzo estaban en un claro bajo la luna, justo lo que necesitaba, la principal fuente de poder de aquella maldita perra sobre sus cabezas. Vio como la maldita sujetaba a Cormia por el cuello y la usaba como escudo mientras lo miraba con odio y enseñaba sus dientes. Sabía lo que ella quería. Quería venganza, había matado lo más preciado que tenia. A su compañero. Ningún arma podía matarla. Ninguna herida sería tan grave como para matarla tampoco. Lo único que podía hacer contra ella era rosearla con sal.  Se comenzaría a quemar al instante. Pero incluso así, eran muy resistentes, la sal solo la detendría, si quería matarla debía sacar el corazón y bañarlo con sal hasta que se incinerara. Si no, corría el riesgo de que ella sanara de nuevo. Pero antes… debía quitar a Cormia de su camino.

-Escucha… déjala ir.  Y podrás matarme a mí. 

Alzo las manos en señal de paz dejando el bote de sal en el suelo. Mientras estuvieran en el claro, con la luna sobre sus cabezas ella llevaría la ventaja pero si lograba sacarla de ahí a un lugar techado o cerrado por lo menos, estarían a la par. Miro fijamente a Cormia y le hablo en el idioma natal de su familia. Estaba seguro de que la hembra Rork no lo comprendería así que se enfoco en tranquilizar a su llorosa y aterrada sobrina. 

-Escucha Cormia, todo estará bien, te sacare de esto, ¿de acuerdo?

-o-

Cormia no entendía nada de lo que estaba pasando, había pasado de temer que su tío la matara a estar en las garras de un ser extraño que quería devorarla. Repentinamente su tío le hablaba en su idioma, estaba tranquilizándola, diciéndole que la sacaría de esto. Se estaba volviendo loca. Esto era una pesadilla y pronto despertaría. No podía convencerse de que algo como lo que le estaba pasando era real. Cuando su tío le pidió que hiciera algo, ella simplemente escucho y asintió y rezo porque todo, en verdad, fuera una pesadilla. 

Vishous le había dicho que cuando le diera la orden, golpeara muy fuerte en el estomago a la mujer que la tenia retenida. Ella tomo aire y espero mientras él le hablaba a la mujer, la cual solo lo miraba y tiraba fuertemente del pelo de Cormia. De repente y de la nada su tío avanzo y le dio la orden de golpearla. Cormia lo hizo. Le dio un codazo tan fuerte como se lo permitieron sus brazos y aun así la mujer pareció apenas sentirlo, pero estaba tan desorientada por la situación que  cuando su tío la embistió a una velocidad increíble ella prácticamente rodo sobre el pasto. Liberando a Cormia para que pudiera quitarse de su camino. 

La batalla que presencio fue brutal. Su tío parecía querer sacar a la mujer del claro. Pero como todo lo que había pasado esa noche, eso tampoco tenía sentido para Cormia. De pronto, su tío lo logro. Logro sacar a la mujer del claro y pronto ella noto la gran diferencia en la pelea. Ahora, tu tío parecía llevar la ventaja, mas sin embargo, aun así, la pelea era intensa. Cormia volteo a todos lados buscando algo con que ayudar a su tío y entonces recordó. Cuando él las había alcanzado, había traído algo con él, ¿En dónde estaba? Ahí… se veía tan surreal en todo esto. Un enorme bote de sal tirado en medio del bosque en el cual se llevaba a cabo una pelea de un ser sobre natural y un asesino con moral. Se pregunto para que la había traído Vishous pero aun así lo tomo del suelo y corrió para aproximarse a donde la pelea aun tenía su mella, justo para ver como su tío tiraba a la mujer y clavaba firmemente el cuchillo donde estaba su corazón, hacia una serie de movimientos y luego lo sacaba completamente ensartado en el filo. Fue todo lo que Cormia tuvo que ver para que todo se volviera negro.


-o-

Vishous tenía en la mano el cuchillo con el corazón de la Rork en el, debía actuar rápido. Incluso sin corazón, la hembra aun sería capaz de atacar. Debía quemar el corazón en sal. Volteo a todos lados buscando el bote de sal que había traido con él y justo vio a Cormia caer desmayada con el bote en la mano, que casi obedientemente rodo hasta el. Lo abrió lo más rápido que pudo y vacio todo el contenido en el corazón sobre el pecho de su dueña que pronto comenzó a contorsionarse hasta quedar completamente quieta y comenzar a hacerse cenizas poco a poco junto con su corazón. 

Una vez seguro de que la Rork estaba bien muerta, se levanto y fue con su sobrina. Jod*er, la chica había tenido una noche fatal no la culpaba por haberse desmayado. Negando con la cabeza la alzo en brazos y comenzó a caminar hacia la cabaña para subirla al coche y llevarla con sus padres lo antes posible. A sus cuñados no les agradaría enterarse de que accidentalmente su hija se había metido en el mas genial oficio familiar de todos los tiempo.  

Autora: Selena RLHDN

RELATO DE HALLOWEEN DE LA REINA



Me despierto perezosa en mi cama,tapada hasta la cabeza,y sin abrir los ojos sonrio recordando la fiesta de disfraces anoche en la mansion con mi familia.Un monton de fantasticas imagenes sacuden mi mente y me hacen sentirme feliz.Estiro la mano en la cama buscando a mi hellrem,mi rey,me sorprende no encontrarlo a mi lado y me destapo para ver si esta en el baño,de un salto me pongo de pie asustada comprobando que es de dia y las persianas y las ventanas estan abiertas hasta arriba.El sol baña la habitacion y el miedo mi corazon .Camino hacia el pasillo de las estatuas mientras el silencio reynante oprime mi pecho sin dejar casi entrar aire a mis pulmones,como es posible que no hayan cerrado las ventanas y las persianas de seguridad?.Corro hacia el despacho y al no hayar a Wrath bajo hasta la cocina a buscar a Fritz,gritando llamo al querido doggen y ninguna respuesta llega hasta mi.Sin hayar nadie en la cocina me dirijo a las habitaciones y un miedo atroz me recorre cuando hayo todas las habitaciones vacias.Decido bajar de nuevo gritando a la cocina muerta de miedo y miro hasta en la alacena llamando a Fritz sin cesar,al no encontrarle a el ni a nadie salgo corriendo a la terraza del jardin  donde un olor a cenizas y hoguera me pica en la nariz,asustada corro a la parte de atras de la casa donde se hizo la fiesta y al llegar caigo al suelo de rodillas ante el atroz espectaculo que encuentro ,montones de cenizas se agolpan en todas partes del jardin recordando a los que un dia fueron mis familiares,no puede ser lloro y convulsiono mientras las arcadas y el llanto golpean mi garganta.De repente una imagen de los pequeños viene a mi ,dioses mis sobrinos no por fabor!!Pero un momento recuerdo que Butch se ofrecio a llevarse a los pequeños a jugar un rato al Pit mientras nosotros disfrutabamos la fiesta ,recuerdo perfectamente que dijo que les explicaria viejas historias Irlandesas,motibada por la esperanza de encontrar a alguien de la familia corro hacia el Pit y lo hayo perfectamente cerrado con las persianas de seguridad,me detengo en la puerta para tomar aire y rezar por hayar a mis sobrinos con vida.Abro la puerta y cual no es mi sorpresa cuando hayo a Nalla y Aggi en perfecto estado durmiendo en una cama mientras Fritz les vigila atento.Le pregunto que paso y mi sorpresa es aun mayor cuando me explica que no esperaba que la familia le diera tanto trabajo y que ya estaba harto de trabajar para tanto desagradecido,sin palabras caigo de rodillas sin poder creer su traicion,es imposible seguro que solo es una pesadilla y me despertare de un momento a otro,frotando mi cara con las manos lloro desconsolada cuando de repente oigo un ruido en la habitacion de Butch y me dirijo hacia alli con premura ,claro como no lo pense antes,Butch puede caminar bajo el sol como yo,entro en la habitacion y la culminacion de mi pesadilla se ve tumbada en la cama de Butch ante mis ojos le hayo estirado en su cama con el mando a distancia de las puertas y las persianas de seguridad de la mansion en sus manos sonriente. 
He tenido mucha paciencia Beth,al fin seras solo mia .Jajajajajajaja.


Autora: Beth RLHDN

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