viernes, 6 de diciembre de 2013

Secuestro de Layla


Lash:
*Después de estar indeciso un rato en el auto decido que el antiguo centro de persuasión al que lleve a la otra Elegida ya que los hermanos ya saben de su existencia. Pensando en cualquiera de los otros puntos de reunión que tiene la sociedad Lessening y como no podre encontrar privacidad en ninguna de ellas, me decido a llevar a la hembra a una de mis casas, en donde podre jugar con ella un rato. Aparco dentro de la cochera y salgo del auto, para después sacar a la inconsciente Elegida de él. Entro con ella en la casa y la tiro sobre un sillón sin mucho cuidado. Me aseguro de que todas las puertas estén bien cerradas y me doy cuenta de que estamos a solo un par de horas de que amanezca. Bien, si es de día, no hay peligro que ella se escape, las paredes y ventanas están construidas con una combinación de plomo dentro del material de construcción, así que no podrá desmaterializarse. Me siento a relajarme en un sillón cerca del de donde se encuentra la hembra laxa y enciendo el televisor para ver las noticias.

Rhage aprende a nadar

Rhage:

*llego con mary a la piscina sonriendole y bromeando hasta que miro el agua y mi cara cambia radicalmente*

-tiene pinta de estar fria leelan...

*ella me sorie con amabilidad y tira de mi para que nos acerquemos al borde*

El after party de Bella

Bella:

*Subo a la habitación y me meto dentro. Que oscuro está todo.. doy un paso adelante y me caigo sobre mis manos. Me rio a carcajadas cuando me doy cuenta de que estoy en una escalera*

Este no es mi cuarto...

* Despues de intentar abrir un par de puertas más llego a mi cuarto.. y lo reconozco por la alfombra en la que casi estampo mi cara. Me pongo en pie y entro adentro dejando los zapatos con cuidado a un lado*

Shhhh....

* Me rio y entro para adentro, me doy cuenta que me falta ropa y giro sobre mi misma buscandola, no la encuentro asi que voy al baño. En el camino dejo caer un jarron al suelo y lo miro mal*

T.G.I. Friday's

Rhage:

*llego al restaurante donde me ha citado bella para hablar conmigo y la chica de recepcion me sonrie y me indica la mesa. me siento mirando al rededor sin poder dejar de pensar en que es lo que ocurrira para que me cite aqui. sera que le pasa algo a Z?*

-y cuando no?

*me digo a mi mismo moviendo la cabeza. el pobre nunca ha tenido una vida facil y supongo que aun tendran sus problemas, si eso es, querra consego sobre algo que ocurre entre ellos y ea mansion definitivamente no es buen sitio para hablar, es omo un gallinero. muevo la cabeza sonriendo y miro a mi alrededor recordando el local como si fuera ayer. mi primera cita con mary fue justo aqui en este sitio y en esta misma mesa. sonrio pensando en lo hermosa que se veia y en su cara de asombro cuando me presente. estaba rdiante y su voz..... carraspeo y me muevo incomodo al darme cuenta de mi excitacion*

-vamos calmate no quieres asustar a tu cuñada..

domingo, 1 de diciembre de 2013

Contigo a la luna Blay...



-Qhuinn conoces la playa?
La pregunta fue suave y llego a mis oídos como música acompañada de una bella sonrisa.
Baje la mirada sin saber que decir, hasta que un codazo en mis costillas me hizo negar con la cabeza.
-nnn-no señora.
-Oh! pues lo solucionaremos.
Abrí los dispares ojos enormes la boca abierta ¿yo en la playa?
Pero al día siguiente con un bello sol y un día caluroso, mis pies tocaban la arena, Blay traía todo un gran equipo de juegos de playa y un doggen una canasta abarrotada de comidas y bebidas.
Me quede allí mirando el gran océano, enorme y yo tan pequeño.

El Secuestro



...maldiciendo mi suerte acomodo mejor mi chaqueta cerrándola por completo.
Una nubecita de vapor sale por mi boca cuando suspiro, miro a todos lados y llego a ver a Z caminando delante de mí. Este se gira y me hace un gesto afirmativo con la cabeza en señal de que me ha visto y levanto mi mano abierta.
Me giro en dirección contraria, las calles hoy están desoladas como si los condenados culos blancos se hubieran tomado vacaciones. Eso me pone de mal humor y nervioso. 
Me apoyo en una pared, una mano en el bolsillo de la chaqueta, un pie apoyado en la pared, tomo el móvil y marco el numero de Blaylock, no me contesta gruño y le mando un sms "aquí todo tranquilo que tal en tu sector"; meto la mano con el móvil atrapado en ella en mi bolsillo y espero. Una rata aparece de la nada entre unos botes de basura, se detiene parándose en dos patas olfateando y sale disparada, en ese momento vibra el móvil y leo la contestación parca del pelirrojo " tranquilo"
-que carajos te pasa- miro de reojo las manos de JM que se mueven rápidas, en el lenguaje de señas le contesto.

jueves, 10 de octubre de 2013

La casa del árbol





Blay: *Voy conduciendo el coche con Qhuinn sentado impaciente como siempre por llegar y deseando quitarse las vendas de los ojos. Acaricio su rodilla con suavidad y sonrío cuando veo aparecer ante mí la casa de mis padres.*

-Ya hemos llegado pero aún no puedes quitarte la venda.

*Justo cuando llegamos mis padres están terminando de meter las cosas en el maletero para su viaje de fin de semana. Mamá nos besa a los dos y nos dice que hay comida y que todo está listo. Le agradezco que me deje la casa por unos días y abrazo a mi padre antes de conducir a un casi mosqueado Qhuinn por toda la casa. Llegamos al jardín trasero y le quito la venda.*

-Aún no hemos llegado.

*Él  hace una mueca y cojo su mano para tirar de él y andar entre los arboles del bosquecillo, hasta que llegamos justo al sitio que quería.*

lunes, 30 de septiembre de 2013

UN MAL DIA


Assail frotó una vez mas su mano palpando con cuidado cada uno de los huesos que el mismo se había roto. El día había sido una autentica maravilla, un día de esos para recordar, uno de eso jodidos, miserables y estúpidos días en los que tienes ganas de golpear a todos y a ti mismo de paso, y era justo lo que había hecho, había estrellado su puño contra la pared de hormigón tan fuerte que su mano crujió y sus dedos quedaron en una extraña posición.

-Genial, 4 huesos rotos justo mi numero de la suerte

El macho hizo una mueca de dolor cuando los colocó poniéndolos de nuevo en su sitio y saco el pañuelo de su Armani para ponerse una venda provisional. Una vez mas miró al frente al agujero que acaba de hacer cuando sonó la puerta.

-Seas quien seas lárgate!- Vocifero y miro con odio a la puerta como si pudiera traspasar la madera de alguna forma.

NO ME MIRES ASI


John llamó a la puerta del despacho y metió de nuevo sus manos en los bolsillos. A pesar de tener veintipocos años su cuerpo aun era el de casi un adolescente y eso le hacia sentirse todavía más inseguro. Una voz ronca atravesó la puerta dándole permiso para entrar y se adentró a abrir la puerta sin saber muy bien aún que hacia allí.

Wrath estaba al otro lado de su escritorio imponente como siempre con todo ese enorme cuerpo lleno de músculos que no daban lugar a duda que podría destrozarle sin casi parpadear.

Con pies temblorosos John se acercó hasta el escritorio y mediante lenguaje de signos lo saludó cordialmente y esperó con impaciencia que el guerrero hablara.

El rey se levantó de su trono y se acercó lentamente a él. Por un momento John se sintió como una presa acechada por su depredador pero mientras más cerca lo tenía su aroma se hacía más intenso y algo en ese bendito olor a cuero y macho lo tranquilizaba. Wrath puso una mano sobre su hombro e intento hacer una especie de sonrisa que terminó en una mueca extraña y por un momento la cara de John se tensó.

El Plan


¿Dónde estaba él? Vishous caminaba alrededor de su departamento en el Commodore, mientras Butch estaba sentado cómodamente en un sillón, el muy hijo de puta. El tipo estaba para revista. Todo trajeado con las piernas cruzadas por los tobillos, un trago de Lag en su mano esperando por ser ingerido… Y tranquilo con la perra que era. Mientras él sentía como su estomago se retorcía hasta prácticamente verse por encima de su abdomen, Butch estaba la mar de calmado suspirando de aburrimiento de vez en cuando. Pero claro, el no era quien iba tener su intimidad violada en unos minutos. Con un bajo gruñido volteo a ver la cortina que cubría apenas sus juguetes y se había visto en la necesidad de instalar hoy temprano en cuanto el sol se había ocultado. Maldito Butch. Reanudando su andar nuevamente, le gruño a su pareja.

—Explícame otra vez, ¿Por qué hacemos esto?

Butch, la muy perra, solo suspiro y puso sus ojos en blanco. Se levanto del sofá y dejo su trago en la barra antes de caminar hacia él y tomarlo por los hombros deteniendo su andar. Froto sus bíceps en un intento de relajarlo, pero falló.

Una Sola Vez


Jane se quito los guantes de laboratorio y paso el dorso de su mano por la frente, por mas trabajo que se había auto asignado ese día no conseguía apaciguar la ansiedad que sentía al saber que su hellren volvía a las andadas con el Poli. Esos dos realmente eran inseparables tanto que llego a pensar que su matrimonio era de tres y no solo en cosas cotidianas como ver la tele por las noches, ahora también era una rutina ir al Comodore con el cada vez mas seguido hasta que al final ella se sentía completamente fuera de su matrimonio.

Mirando el desorden de su alrededor frunció el ceño al no ver a Ehlena, sin duda la enfermera se habría marchado. Llevaba todo el día hablándole pero ella había tenido sus pensamientos tan lejos de allí que seguramente se habría cansado de hablar sola y finalmente se habrá ido a casa.
Con la garganta repentinamente seca se dirigió a la cocina a por algo fuerte para beber, tal vez el Grosse de su hellren... no es que le pegara a esa mierda en todo caso pero sentía que necesitaba olvidarse e todo por un rato y de paso joder a su compañero gastando sus reservas. 
Al entrar en la cocina vio a Ehlena con un delantal puesto. Sonrió un poco al verla a modo de disculpa y se acerco.

Pasillo de las estatuas



*Sonrió mientras me doy un paseo por el famoso pasillo de las estatuas de la mansión de la Hermandad. La verdad que ya extrañaba estar por aquí, después de una larga estancia en el otro lado, ya todo me parece extraño y nuevo de alguna manera. Pero era hora de volver... Ya comenzaba a anhelar estar por aquí de nuevo. Extrañaba a mis hermanas, a mis amigos, mis mascotas... incluso al Primale lo extrañaba un poco, pero eso ni bajo tortura lo aceptaría. 

Me rio por lo bajo y acaricio el rostro de una estatua de un hombre escasamente vestido y alzado en gran altura en una pose muy extraña, mas sin embargo logro ver que su rostro es duro y bello, e incluso a través de todo ese mármol blanco, logro apreciar el leve sonrojo divertido y curiosamente disimulado que debió haber estado en su rostro mientras posaba. Seguro encontraba al escultor muy interesante...