lunes, 30 de septiembre de 2013

Pasillo de las estatuas



*Sonrió mientras me doy un paseo por el famoso pasillo de las estatuas de la mansión de la Hermandad. La verdad que ya extrañaba estar por aquí, después de una larga estancia en el otro lado, ya todo me parece extraño y nuevo de alguna manera. Pero era hora de volver... Ya comenzaba a anhelar estar por aquí de nuevo. Extrañaba a mis hermanas, a mis amigos, mis mascotas... incluso al Primale lo extrañaba un poco, pero eso ni bajo tortura lo aceptaría. 

Me rio por lo bajo y acaricio el rostro de una estatua de un hombre escasamente vestido y alzado en gran altura en una pose muy extraña, mas sin embargo logro ver que su rostro es duro y bello, e incluso a través de todo ese mármol blanco, logro apreciar el leve sonrojo divertido y curiosamente disimulado que debió haber estado en su rostro mientras posaba. Seguro encontraba al escultor muy interesante... 



Me vuelvo a reír esta vez un poco más fuerte. De verdad que necesitaba un paseo por este lado, me he vuelto una romántica de lo peor. Es que no he podido evitarlo, tanto tiempo en el otro lado, rodeada de novelas de amor, sin más que hacer más que fantasear y continuar cada historia en mi cabeza. Y más con cierto tipo de novelitas que Blay me ha suministrado con tanta discreción. Me sonrojo al recordar la vivida descripción de cada una y niego con mi cabeza para volver a centrarme. Vuelvo a poner mi vista sobre el rostro del macho e intento darle una historia a su pasado. 

Pronto el rostro del hombre es sustituido por uno muy familiar. Un rostro duro y muy atractivo. El ex humano Butch O’Neal. Lo veo tomar la pose digna pero abochornada de la estatua, mientras dirige a su escultor una mirada entre pestañas con ojos soñadores. Ya no estamos en el pasillo, si no en una habitación enorme y despejada, antigua y hermosa, de colores rojos y estampados de figuras y siluetas llamativas. Estamos, quiero yo pensar, en el lugar donde se esculpió la estatua. 

Butch se encuentra en el centro cubriéndose con la larga sábana blanca que apenas puede mantener para cubrir su cuerpo, mientras rie y dirige insultos al artista que lo mira con ojos críticos mientras se entrega plenamente al arte. Mis ojos siguen la línea de visión de Butch para encontrase con el artista, que en este caso resulta ser…. ¡¿Vishous?! 

Me cuelga la mandíbula del rostro cuando veo al gran macho vestido con sus habituales pantalones de cuero (y solo eso) y con la perilla manchada del polvo que despide el mármol. El igualmente contesta a los insultos del poli mientras le indica que baje un poco más la sabana y lo deje… uhmmm ver. Si, esa es la palabra, que lo deje ver más. Butch ríe más alto bajando la sabana por completo y mi corazón casi deja de latir cuando lo veo desnudo de pies a cabeza. ¿Pero aquí termina todo? ¡Por supuesto que no! Vishous sonríe ampliamente en una sonrisa sin colmillos y observa al poli de arriba a abajo, varias veces. Es entonces cuando siento que mis piernas flaquean y mi cerebro me dice que necesito sentarme antes de que vaya a parar a suelo. Decido dejarme caer resbalando por una pared hasta que mi trasero toca el suelo. Sin poder apartar la vista de la escena logro vislumbrar como Butch retrocede sin dejar de sonreír a la par que un igualmente feliz Vishous avanza hacia él. ¡¡Es que acaso me he vuelto una pervertida!! Quiero desviar la mirada pero no puedo evitarlo… Ambos, juntos… son tan… ¡Perfectos! 

Butch topa con lo que parece alguna especie de chaise-longue antiguo y de colores neutros y se deja caer en él. Vishous alza su enorme cuerpo sobre el del poli y Butch resbala sus manos por los costados de las caderas del otro, por toda la extensión de cuero negro que cubre sus muslos y yo siento mi cabeza dar mil vueltas… ¿Cómo es que mi inocente fantasía termino… en esto? Miro embobada como los dos machos comienzan a besarse y pronto el único vestigio de tela que los separaba, el pantalón de cuero de Vishous, desaparece. Contengo un chillido, apenas. Pronto las risas se convierten en gemidos ahogados, ahogados por besos duros y sensuales, mientras las pieles se rozan y concentro todos mis esfuerzos en no babear ante semejante espectáculo. Doblo la cabeza hacia un lado tratando de comprender la posición que acaban de tomar esos dos. Pero mis ojos se abren al máximo cuando logro vislumbrar que es lo que están haciendo. 

¡Por la Virgen! Se están… tocando ahí. Por el incremento de gemidos y las musculosas espaldas arqueándose me parece que sí. Como no queriendo, gateo por el piso tratando de encontrar un lugar donde pueda ver en el ángulo perfecto. Comienzo a reír como tonta sintiendo el rostro en llamas cuando encuentro el lugar exacto y para entonces ellos han cambiado de posición. Con Butch dejando su espalda pegada al pecho de Vishous comienzan un vaivén rítmico de lo más excitante. Siento que toda mi cabeza se calienta cuando logro ver que Vishous está a punto de… *

-Selena… Selena, maldición, ¿Qué haces?

*…Vishous está a punto de hacerle eso en…*

-¡Seeeeeeeleeeeeeeeeenaaaaaaa¡

*Doy un grito y salgo de mi ensoñación como si me hubieran arrojado un cubo de agua helada encima. Me encuentro en el pasillo de estatuas, sobre mis rodillas y manos mirando fijamente a Butch que a su vez me mira como si me hubiera salido un cuerno en medio de la frente. Alzo la vista para ver a Vishous que nos observa entre curioso e indiferente con uno de sus liados apagado apretando en la comisura de sus labios. Es en ese momento que todo me hace clic en la cabeza y siento como un calor inmediato y ardiente me cubre el rostro. A caso yo… Ellos… Ellos… Muy lentamente me siento sobre mis talones y los observo de uno a uno. Butch esta hincado en el piso y tiene una mano sobre mi hombre que me sacude levemente mientras mantiene su ojos muy abiertos como si estuviera viendo a un alienígena.* 

-Selena, ¿estás bien? ¿Por qué estas gateando por el piso?

*Lo miro horrorizada sin saber que decir o que hacer así que me limito a asentir con la cabeza demasiado rápido como para marearme. Este voltea a ver a Vishous que nos mira con una ceja arqueada. Bien, yo no leo mentes como él, pero estoy casi segura que por la suya, justo en este momento, pasa algún pensamiento que pone en duda mi salud mental. Virgen Santa… Se ven justo como en mi fantasía. Escucho que Butch suspira y le pregunta a Vishous*

-¿Qué le da Phury de comer a sus Elegidas? 

*Justo en ese momento, con los dos personajes principales de mis fantasías triple equis personales a mi alrededor, conmigo misma en el piso donde momentos antes me he estado dejando la baba por toda la alfombra, y la estatua que lo origino todo observándonos con ese bochorno divertido en su rostro, comienzo a entender perfectamente el significado del dicho humano “Trágame tierra”. Esta es la última vez, en toda mi existencia, que dejo que Blaylock me preste alguna de sus novelas rosa.*



AUTORA: MaLu RLHDN

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