Jane se quito los guantes de laboratorio y paso el dorso de su mano por la frente, por mas trabajo que se había auto asignado ese día no conseguía apaciguar la ansiedad que sentía al saber que su hellren volvía a las andadas con el Poli. Esos dos realmente eran inseparables tanto que llego a pensar que su matrimonio era de tres y no solo en cosas cotidianas como ver la tele por las noches, ahora también era una rutina ir al Comodore con el cada vez mas seguido hasta que al final ella se sentía completamente fuera de su matrimonio.
Mirando el desorden de su alrededor frunció el ceño al no ver a Ehlena, sin duda la enfermera se habría marchado. Llevaba todo el día hablándole pero ella había tenido sus pensamientos tan lejos de allí que seguramente se habría cansado de hablar sola y finalmente se habrá ido a casa.
Con la garganta repentinamente seca se dirigió a la cocina a por algo fuerte para beber, tal vez el Grosse de su hellren... no es que le pegara a esa mierda en todo caso pero sentía que necesitaba olvidarse e todo por un rato y de paso joder a su compañero gastando sus reservas.
Al entrar en la cocina vio a Ehlena con un delantal puesto. Sonrió un poco al verla a modo de disculpa y se acerco.
-Hey... yo... siento que hoy te ignore por completo
Ehlena le miro sonriendo y puso una mano en su brazo.
-Si lo hiciste pero lo comprendo, a veces una tiene demasiadas cosas en la cabeza en las que pensar como para escuchar las rutinas aburridas de las amigas...
Jane se apresuro a negar con la cabeza y la miro avergonzada
-No es aburrido hablar contigo...solo es que hoy ando... con la cabeza en otro sitio
-Si me di cuenta
Jane se acerco a la despensa y cogió la primera botella que vio "Rives". Bueno el melocotón no era especialmente algo que le volviera loca pero mientras llevara alcohol le serviría. Tomó un par de vasos y se sentó en la mesa de madera del centro y miro a su compañera de trabajo y amiga.
-Que haces en todo caso?
-Ya te lo dije antes...hoy es el cumpleaños de Rehv... le preparo un pastel de chocolate
-No era que Rehv odiaba el chocolate?
-Por eso mismo se lo preparo.
La enfermera le guiño el ojo y las dos rompieron a reír. Ehlena dejo el pastel sobre la mesa y se sentó junto a su amiga.
-En verdad es para ti... te vi tan decaída que pensé que el chocolate te animaría... se que te encanta
Jane la miro sorprendida y se quedo embobada mirando a su amiga. La vio con ese delantal lleno de chocolate y ese vestido tan ajustado y se pregunto porque mierda no habría salido lesbiana. Realmente seria mucho mas feliz... mucho mas que con un hellren...gay?...bi?...Vicioso...ohh si su apodo perfecto....
Volvió a coger el vaso y se lo acabo de un solo trago para volverlo a llenar. Ehlena cogió un par de platos y le sirvió un trozo de pastel a su amiga. Tomo el vaso que Jane había dejado para ella y frunció el ceño al probarlo.
-Esto es.... melocotón?
-Si, es la única cosa que había ahí dentro
Ehlena rió un poco y vio como su amiga comía con ansia el pastel
-Te has llenado entera de chocolate
La enfermera paso el pulgar por la comisura de sus labios y jane tembló ante el contacto. Hacia tato tiempo que no la tocaban con ternura....
Jane la miro fijamente y por un momento la deseo con desesperación. Ehlena ladeo la cabeza mirándola y por un momento hubo como una conexión entre ellas algo que les recorría la sangre y las dejo paralizadas. Ehlena bajo la mirada y miro su bebida con asombro... si, sin duda era producto del alcohol...
Jane miro a su amiga y antes de saber ni siquiera que estaba haciendo acaricio su mejilla y poso sus labios contra los de ella. Ehlena se quedo paralizada por un momento pero antes de darse cuenta su boca respondía al beso y sus manos se aferraban a la cadera de su mejor amiga.
Ambas se separaron mirándose y se levantaron de la silla de un salto como si estuvieran sincronizadas. Jane jadeaba ruidosamente y Ehlena la miraba con una mezcla de incertidumbre y deseo.
-yo...
Jane sentía que debía disculparse por algo pero en el fondo de ella sabia que no se arrepentía en lo mas mínimo. Y por todos los demonios que la deseaba con desesperación.
Ehlena no sabia quien se acerco a quien y realmente no tampoco le importaba. Sus cuerpos chocaron el uno con el otro hasta que quedaron pegados al igual que sus bocas. Jane empujo su cuerpo contra la mesa y besaba todo la piel que había a su alcance mientras las manos de su amiga desabrochaban su bata de laboratorio.
Ambas se miraron por un momento y Jane dio un paso hacia atrás asustada. Se paso varias veces la mano por su pelo corto mientras Ehlena jadeaba con los ojos muy abiertos aun sentada en la mesa.
-Esto es… Jane yo… amo a Rehv… esto no es…no esta bien…
-No, no lo esta…
La cabeza de Jane se llenó de imágenes de sus días con V, de lo bueno que pasaron juntos pero una y otra vez su mente volvía a todas esas imágenes de su marido dándole a Butch todo lo que ella ansiaba. Su cuerpo empezó a temblar de rabia y al mirar a su amiga supo que no podía pagarlo con ella, no podía joder su vida solo por encontrar un poco de atención de alguien que la mirara con deseo porque su hellren no lo hacia.
Ehlena miro a su amiga pensando en apartarse e irse lejos antes de que esta locura continuara pero podía oler su tristeza y su impotencia. Veía como sus ojos brillaban con lágrimas contenidas y a pesar de que todo esto le costaría muy caro ella no estaba dispuesta a dejar sufrir así a Jane.
-Ven aquí...
Ehlena tiro de ella y Jane solo se dejo llevar mientras se fundían en un beso esta vez mucho más suave y tierno. Las manos de la enfermera pasaban despacio por la espalda de Jane hasta que consiguió relajarse.
Se miraron de nuevo una a la otra desconcertadas pero decididas y cuando finalmente volvieron a encontrase sus cuerpos toda la incertidumbre se evaporo.
Casi en un parpadeo Jane estaba completamente desnuda de cintura para arriba y Ehlena tenia su vestido amontonado en la cintura dejando al descubierto sus pechos y unas delicadas braguitas blancas de encaje. Jane paso sus manos por todo su cuerpo y tiro de sus caderas hasta dejarlas casi al filo de la mesa, se inclino sobre ella y devoro su boca. Sus lenguas se encontraban y degustaban como si hubieran estado destinadas a ello. Jane interrumpió el beso y bajo por el cuello de Ehlena recorriendo la su estrecha garganta lamiendo y mordisqueando cada pedacito de piel a su paso. Sus manos siguieron ascendiendo desde sus caderas hasta sus pechos encontrándose allí con su propia boca que lamía cada cumbre rosada como si fuera el más maravilloso manjar.
Ehlena dejo de pensar en nada mas, ya no había dudas, ni miedos, ni penas solo deseo. La boca de su amiga la atormentaba haciéndola temblar deseando tener más de sus caricias, sintiendo como se humedecía mas entre sus muslos. Jane parecía que no podía parar y ella deseaba que no lo hiciera. Sintió un leve mordisco en un pecho que extrañamente la hizo arquearse de placer.
Jane quería tener más manos, ese cuerpo la tentaba tanto que no sabia ni por donde empezar pero gracias a la VE sus instintos lo hacían por ella. Tras pegarse un buen festín con sus pechos bajo hasta su cadera abriendo sus piernas y poniéndolas a cada lado de la mesa. Miro a su amiga entre sus piernas y justo cuando estaba apunto de descubrir si sabia tan bien como parecía vio el pastel de chocolate sobre la mesa y su lado goloso no se pudo resistir. Alargando la mano metió dos dedos en el pastel llenándolos de chocolate. Miro la carne humedecida de su amiga paso sus dedos llenándola. Ehlena apoyo los codos sobre la mesa para mirarla pero cuando la doctora paso su lengua por su centro lamiendo todo rastro de chocolate su cuerpo cayó ruidosamente contra la madera.
Los restos de chocolate hacia rato que habían desaparecido de la rosada carne de Ehlena pero sin embargo Jane no era capaz de parar. El sabor de su mejor amiga era aun más bueno que el pastel… Quien lo hubiera dicho?... Jane miraba la expresión de placer de Ehlena y sonreía cada vez que la escuchaba contener los gemidos. Mientras su lengua continuaba torturando la parte mas intima de la enfermera sus dedos se introducían lentamente en su interior. Estaba tan húmeda que cuando introdujo un tercer dedo en ella su cuerpo apenas opuso resistencia. Jane empezó a moverlos en círculos mientras su boca seguía degustándola y Ehlena dejo de contener los gemidos seguramente invadida por el placer.
Ni en un millón de años Ehlena podría haber estado preparada para tan devastador orgasmo. Su cuerpo se arqueaba sobre la mesa de madera y sus jadeos hacían que le quemara la garganta. Su cuerpo no dejaba de temblar mientras jane golpeaba con la lengua su clítoris hasta que todo se calmo.
Jane la miro con una sonrisa de satisfacción en la cara mientras se lamía sus labios que se veían algo hinchados. Ehlena a pesar de que pensó que su cuerpo no le volvería a responder se incorporo sobre la mesa y tiro de Jane para besarla. La mezcla del sabor de Jane con el suyo era algo extraño pero excitante a la vez y por muy extraño que todo aquello fuera su cuerpo seguía respondiendo a la pasión de su compañera.
Jane tiro con fuerza del cabello de Ehlena y la beso mientras esta la atraía hacia ella. Con un par de movimientos bruscos sus cuerpos acabaron enredados en el suelo de la cocina casi debajo de la mesa. Los colmillos de Ehlena estaba extremadamente alargados arañando los suaves labios de Jane, pero ésta estaba lejos de quejarse. Su amiga le devolvía cada beso con la misma intensidad y el mismo deseo que ella misma sentía pero aun así fue una sorpresa notar como Ehlena desgarraba los botones de su pantalón y metía las manos bajo sus bragas.
Ehlena aun temblaba y no solo por la sesión anterior, tenia miedo de no ser capaz de dar a su amiga lo que necesitaba, de no poder devolverle todo lo que ella le había dado, pero cuando sus manos encontraron el húmedo pliegue entre sus piernas y la escucho jadear supo lo que tenia que hacer.
Ehlena rodeo el pecho de Jane con su lengua y sus dientes atraparon su punta succionando mientras sus dedos se adentraban en su interior. Jane movía sus caderas contra sus manos haciendo que sus dedos llegaran más al fondo. Sus ojos tenían un brillo especial, ese brillo que solo los amantes conocen y Ehlena estaba más que feliz de haberlo descubierto, aunque solo fuera esta vez.
Jane sentía que iba a morir si no fuera porque ya estaba muerta por lo que seria técnicamente imposible. Los largos dedos de Ehlena se sentían calientes en su interior y la llenaban justo como necesitaba. Ehlena empezó a mover ávidamente la mano entrando y saliendo de ella mientras que con su pulgar daba pequeños golpecitos a su clítoris. Jane echo su cabeza hacia atrás dejando su delgado cuello descubierto y Ehlena con la garganta repentinamente seca se dejo llevar por sus instintos y la mordió justo en la vena que le recorría el cuello.
Jane sintió los colmillos de su amiga clavarse justo antes de que su cuerpo sintiera una enorme descarga eléctrica que le recorría hasta la punta de los pies haciéndole palpitar y retorcerse como nunca en su vida. Sus caderas se volvían aun contra la mano de Ehlena y seguía sintiendo los tirones de esta en su vena.
Pocos segundos después el cuerpo de su mejor amiga cayó laxo sobre el suyo, la miro y con la respiración aun agitada y sus labios llenos de sangre la beso. No solo con el típico beso de dos amantes, ni siquiera como el beso de dos personas agradecidas la una con la otra después de un buen momento sino un autentico beso de despedida ya que ambas eran completamente concientes de que esto no podría volver a ocurrir.
Se vistieron como pudieron en silencio y arreglaron un poco la cocina como si allí no hubiera pasado nada. Ehlena miro a su amiga y le sonrió, Jane asintió y la miro mientras esta iba hacia la puerta. Se sentó un momento en la silla de la cocina y se quedo mirando fijamente la botella de licor mientras una enorme sonrisa se extendía sobre su rostro.
-ohh ya sabia que esta mierda no traía nada bueno
Miró de nuevo hacia la puerta por donde se acababa de ir su compañera y al girar su cara de nuevo hacia la botella sonrió aun más al ver la etiqueta “sin alcohol”.
AUTOR: BLAY RLHDN
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