
Xhex Xhexania Rlhdn
Llego herida en la parte trasera del hombro Izquierdo a la mansión, después de una noche agitada en el Iron-Mask. Podría haberme cosido yo misma, pero están en una zona difícil y además se agradece que te lo hagan y estoy bastante cansada. Me siento en la camilla. Rechazo la anestesia y dejo que Doc-Jane haga su trabajo de agujas.
La puerta detrás de mi se abre y al mirar sobre mi hombro, no puedo evitar gruñir.
La shellan Mary, me esta mirando. Pregunta a Doc-Jane cuanto tiempo le queda en coserme y sonríe de una forma que no me gusta en absoluto, con la respuesta.
Solo puedo gruñir de nuevo, intentando alejarla de mi.
Como siempre me han dicho, que la mejor defensa es un buen ataque, miro a la shellan de Rhage, desnudo mis colmillos y dejo que mis ojos cambien de color antes de hablarle.
- NO. Quiero. Tu. Ayuda, Loquera. Mis traumas son míos y me gustan.
Mi furia crece cuando me miras sin inmutarte y sin miedo. Y yo no puedo salir de aquí mientras me están cosiendo.
Mary Rlhdn
*Camina silenciosamente con su sonrisa en el rostro, dejando que la hembra frente a ella descargue toda la energía que trae acumulada o quizás la impotencia de estar herida.*
-Que no la quieras, no significa que no la necesites... *sonrió cálidamente mientras se sentaba en una de las sillas cercanas a la camilla* -....por qué no quieres hablar conmigo? Sabes que tu macho s preocupa por ti, y quieras o no, John me pidió que hablara contigo y no pienso irme sin hacerlo. El es mi amigo y no me gusta verlo en ese estado.
*Arqueó una ceja, desafiándola a irse y continuar con un problema que probablemente no solo atormentara a John, sino también a ella aunque no quisiera admitirlo.*
-Que hables conmigo no te cataloga como una loca, así que deja de decirme loquera.
Xhex Xhexania Rlhdn
Oír el nombre de John, solo incrementa mi enfado. Intento levantarme pero recibo una colleja. La sorpresa por el golpe me frena en seco.
- A la mierda!!
Me medio giro hacia Doc-Jane, con mis colmillos totalmente desplegados y un gruñido de furia.
La hembra, esta obviamente acostumbrada a ver ataques de rabia , porque ni se inmuta, solo sigue cosiendo lo herida, Mirándome desafiante, pero hoy estoy demasiado cansada para contemplar matarla.
Miro de nuevo a Mary.
- No menciones a Tehrror.
Los únicos motivos por el que, toleró tu amistad con Mi macho, es porque es previa a nuestro emparejamiento y porque, eres la shellan de un hermano.
Mi hellren es aun demasiado, benevolente con los temas humanos. Por suerte, Cambiará en pocas décadas y sera un guerrero extraordinario.
*Es imposible que suprima de mi voz, el amor y el orgullo que siento por mi compañero*
- En cuanto a mi. No hablo contigo por no verlo necesario, no porque crea que pudiera confirmar un estado de insalud por mi parte.
Puede que tu intención sea buena "psicóloga" pero llega 100 años tarde.
*Noto que Doc-Jane suelta los instrumentos, por fin. Un apósito y podre largarme, pero en vez de eso la oigo coger su teléfono.
Dice que? Sorprendida, Un par de veces y después de mirar a Mary de forma mas bien rara, coloca el aparato a mi lado sobre la camilla y pone el altavoz.
La voz de barítono de Zsadist empieza a oírse. Por lo visto hay un problema con Rhage, o más bien con el animal con el que esta maldito.
La bestia salio para cenar en medio de la lucha y ahora parece estar atascada en algo, lo que impide que el hermano vuelva. Podemos oír detrás de la voz de Z, los gruñidos y gritos embravecidos del animal. Pide a la doctora que tenga lista el quirófano y todos los medios, para atenderlo cuando consiga cambiar. La llamada termina y Miro a Mary. Esta mordiendo su puño, para acallar sus gritos. Sus ojos llorosos y una evidente angustia en su rostro.
Puede que no me guste la hembra por su obstinación en psico-analisarme o por su inadecuada amistad con mi hellren. Pero ahora mismo es una hembra que sufre por su compañero. Y lo lamento por ella.
Un apósito es puesto sobre los puntos, e inmediatamente después, recojo mi chaqueta, mis armas y preparo mi retirada.
Mary Rlhdn
La observa con ambas cejas arqueadas por la sorpresa. De todo lo que pudo haber imaginado sobre esta hembra, nunca imagino que le disgustaba su amistad con John. En realidad no entendía el por que, ella misma ayudo a que John encontrara el lugar donde pertenecía y si nunca lo hubieran traído al complejo, el quizás hubiera muerto, y ella no habría conocido a Rhage.
-Menciono a John porque el es parte importante de tu vida. Me atrevo a asegurar que es la parte más importante de tu vía. Si no lo haces por ti, deberías hacerlo por él. Así el estaría más tranquilo. -negó lentamente con la cabeza al escuchar su argumento y perdiendo un poco la paciencia la encaró, mirándola fijamente a los ojos.- Lamento llegar cien años tarde, Xhex, pero si yo fuera una de ustedes, y viviera en la época que tu naciste, probablemente y también te hubiera ayudado. No estoy aquí para mortificarte. Sólo trató de facilitarte un poco las cosas.
El teléfono de la sala sonó y parecía ser algo grave por la expresión de la doctora Jane. Se removió un poco incómoda en su silla la ver como la doctora la observaba de manera extraña.
Puso el altavoz en la línea y la voz de Zsadist sonó del otro lado. El tiempo se detuvo al escuchar las palabras del hermano y los motivos de su llamada. Rhage! Rhage estaba en problemas.
Sus ojos comenzaron a cristalizarse y mordiéndose su propio puño, ahogó mil y un improperios de impotencia, para tratar de mantener la calma. Otra vez, Rhage tenía problemas con su bestia. Que lo había detonado de esa manera? Mil preguntas pasaban por su cabeza, y temía que esto dañara o afectara de algún modo a su compañero.
Observó a Xhex ponerse de pie e imitó el gesto tomándola del brazo antes de que saliera de la sala.
-Voy contigo! *declaró* es mi Hellren de quien hablan.
Xhex Xhexania Rlhdn
- Que te vienes conmigo??
Por encima de mi cadáver, me seguirás a mi cuarto.
Puedo ver por tu mirada, que pensabas que iba a otra parte.
- No tenemos autorización para ir a la zona del ataque y comprobar a tu macho!
Rechino los dientes, cuándo la desesperación invade tu rostro. Con autorización o no, yo iría al infierno a buscar a mi hellren, si hiciera falta. Además, me permitirá comprobar el estado de mi compañero
- Escucha, humana. Si vamos a ir a comprobar a la bestia. Deberás seguir mis ordenes, sin dudar y sin cuestionarlas. Me has entendido?
Abres la boca un par de veces, pero solo un llanto sale de ella, así que asientes.
Miro tu ropa, tan adecuada para la mansión pero no para estar en un campo de batalla.
- Lo primero, sera cambiarnos, después iremos en mi moto a la zona de lucha, para ver si podemos ayudar a la bestia.
Tiro de tu brazo en dirección a las escaleras y después a mis aposentos.
Saco del armario, una bolsa con ropa nueva que deberían irte. La tiro sobre la cama, delante de ti.
Casi me ofende la mueca que haces al verla, así que te enseño las etiquetas con los precios aun puestos, gruñendo y me encierro en el baño, antes de que puedas decir algo que empeore la situación.
Cuando salgo, estas vestida y pareces tan cómoda como si llevaras un traje de papel de lija.
Quizás entendí mal tu mueca de antes. Me giro escondiendo mi sonrisa mientras te escucho tirar del pantalón de cuero, intentando despegarlo de tu piel.
Tomo las llaves de mi Ducati. Dos casos integrales y ignorando la mirada de horror que tienes al ver los cascos. Tiro de ti, hasta salir de la mansión. Pongo mi casco y luego el tuyo. Te hablo por el sistema de altavoces bluethooth.
- Agárrate fuerte a mi cintura, humana. No temas. Jamas pondría tu vida en peligro.
Con reticencia, subes detrás de mi, pataleo hasta arrancar la moto y sigo la llamada de mi sangre corriendo por las venas de mi hellren, para guiarme hasta mi destino.
Mary Rlhdn
-Me importa un cuerno la autorización. Es de Rhage de quien hablamos!!!!! *no me había percatado de cuan alta sonaba mi voz ahora. La desesperación me estaba invadiendo y la sensación de impotencia insistía en quedarse.
Apreté mi mandíbula, observando detenidamente como esta hembra daba órdenes al respecto. Realmente no era una persona que gustara seguirlas, pero era Rhage quien estaba en peligro y definitivamente haría cualquier cosa por ese hombre. Tragándome el nudo de la garganta que me impedía oponerme, asentí rápidamente a su petición y la seguí escaleras arriba a habitación.
Era extraño y un poco incómodo invadir su espacio personal. Estar en el lugar donde John y ella se amaban noche tras noche me hizo sentirme una intrusa. Aún así, Rhage era mi prioridad, y quizás después podría disculparme con ella, por ahora, solo pensaba en ir donde fuera que mi Hellren me necesitara.
Unas prendas negras fueron lanzadas y tomándolas las observe con desaprobación. No es que odiara el negro, pero el cuero no era mi preferencia en moda. Haciendo una mueca las tome viéndola meterse al baño y me cambié de inmediato. Parecía que me quedaban a la medida, pero aun así no me sentía muy cómoda con ellas.
Bajo al vestíbulo siendo más que llevada, arrastrada por la fuerza de Xhex, subo con un poco de miedo a la motocicleta y se aferra a la espalda de la hembra. Es bastante inusual oírla decir que no pondría mi vida en peligro, peor no pienso discutir. Las cosas ya están muy mal en este punto.
Pasan los minutos y siento el frío aire golpear mi rostro y congelar mis mejillas, y aunque solo haya pasado poco tiempo en el vehículo, pienso que es como una eternidad. La desesperación y la frustración se apoderan de mí y mis piernas comienzan a temblar en una especia de tic nervioso.
-Crees que podrías hacer que lleguemos mas deprisa? Necesito ver a Rhage.... *murmuro con mis dientes apretados, esperando que no piense que estoy molesta, sino mas bien que el frío me congela.
Xhex Xhexania Rlhdn
Me pides que vaya mas rápido y le doy gas, al notar que tiemblas, supongo que de frío.
El pulso se me acelera con cada metro que me acerco a mi hellren, pero su revisión deberá esperar a mas tarde. Aparcó la moto fuera del alcance del oído de los hermanos.
Tengo que sujetar a la shellan de Rhage entre mis brazos, nada mas bajar de la moto, cuando oímos los berridos de dolor de la bestia.
La fuerza que debo hacer para sujetarla es sorprendente, si no supiera sin ningún tipo de duda de que es humana, hoy diría que es una vampiresa.
Pego mi boca a su oreja y hablo medio en susurro, intentando superar los gritos del dragón.
- Cálmate. Vamos a llegar hasta el enseguida, ten paciencia humana. No hagas ruido.
Te sujeto con mucha fuerza y pongo a prueba 300 años de pericia teletransportandome con un arsenal de armas suficiente para conquistar Haiti. Va a requerir todos mis esfuerzos pero confió en superar el cerco de los hermanos y aterrizar detrás de la bestia.
La acostumbrada sensación de vértigo me recorre y apretó a la humana aun mas fuerte. No la he avisado de mis intenciones y puedo oír su grito perdiéndose en el viaje.
Llegamos con bastante precisión y tengo que tapar la boca de la hembra que aun esta gritando.
- Van a descubrirnos, Hu.Ma.Na. De.ja de gritar.
*El silencio vuelve.*
Espera, hay demasiado silencio. Busco a la bestia y la encuentro delante de nosotras, callado y mirando con adoración a Mary.
De repente, su mirada busca la mía y empieza a gruñir con fuerza hasta que suelto a la hembra y retrocedo dos pasos.
Mary Rlhdn
Intento acatar cada una de sus órdenes aún sabiendo que la desesperación se está apoderando de mi cuerpo. Siento la necesidad de soltarme de la shellan de John y correr a los brazos de mi hellren pero si no sigo sus indicaciones probablemente el problema se acreciente.
Escucho los susurros de la hembra sobre mi oído y trato de seguir sus palabras pero mi mente está en mi hombre.
De la nada siento unas terribles náuseas y el panorama cambia totalmente. Comienzo a gritar por la impresión y la terrible sensación y siento las fuertes manos de Xhex en mi boca. Escucho sus palabras y las capto enseguida, quedándome perdida en lo que ven mis ojos.
Frente a mí....es...él. Lo veo perfectamente. Recuerdo esos adorables pero a la vez tétricos ojos blancos. Me miran con fascinación y adoración. En cuanto enfoca la vista en la mujer que me acompaña, comienza a gruñir y siento que ya no estoy retenida por esos fuertes brazos.
Sin pensarlo dos veces corro hacia la bestia, sin importarme si la criatura que tengo al frente tiene conocimiento de mi o ha invadido totalmente la mente de mi hellren.
Aligero el paso un poco y me detengo justo frente a él.
-Rhage!? *Murmuro suavemente, intentando no alterarlo*...soy yo, Mary, tu Mary!
Observo con intensidad esa mirada salvaje y me quedo inmóvil cuando lo siento acercarse y olisquearme cerca del cuello.
-Cariño!...-*extiendo a tientas mi mano para acariciarlo y no perturbarlo pero muy en el fondo se que no me haría daño. Le regalo una cálida sonrisa cuando lo veo gruñir a la hembra a mis espaldas y niego suavemente con la cabeza.* -...ella me trajo aquí, para que pudiera verte y ayudarte....*sin aviso alguno, me lanzo sobre su pecho, intentando rodearlo con mis brazos y apoyando mi cabeza en su cuello*... ¿Quieres volver a mí, por favor? Regresa conmigo, vuelve a ser tú.....
La voz se me quiebra de solo pensar que algo pueda salir mal. Ya lo lleva bastante mal con su maldición, sería pero si se quedara de esa forma.
Escucho un profundo suspiro antes de sentir como las escamas bajo mis brazos cambian por un suave y tonificado cuerpo. Y antes de siquiera parpadear veo a mi chico Rubio, desnudo y débil rodearme con sus brazos intentando no aplastarme con su propio peso.
Xhex Xhexania Rlhdn
Oh! Joder. Hay amores muy raros.
Como le puede gustar la enorme lagartija escamosa que hay delante de nosotras.
Y lo abraza, mientras el bicho babea.... Trozos de ropa.
Si fuera una hembra mas sensible estará vomitando. Ahora entiendo que los machos no se le acerquen. Es repulsivo. Esta despidiendo un olor a lessers muy intenso y su baba es negra y llena de trozos de carne y ropa.
Mientras la hembra achucha a... Eso. Aprovecho para mirar que le retiene. Es una trampa para oso. No seria tan grave, si no fuera pequeña para el tamaño de su pata. Esta muy incrustada dentro de la carne.
El animal no esta gritando ahora mismo pero puedo oírlo gemir mientras Mary sigue mimándolo.
Mi plan de acción es sencillo y eficaz y podremos sacar la pata sin problema, si el lagarto ese no me muerde, en aproximadamente minuto y medio.
Me giro hacia la hembra para explicarle lo que vamos a hacer, cuando presto atención a lo que le dice.
Que?? No! Joder, no! Aun no!
Le aplastara la pierna si cambia ahora!
Me tiro hacia la trampa cerrando los ojos ante el haz de luz que anuncia la vuelta del hermano rubio. Agarro donde puedo y aprovechando la diferencia de tamaño, sujeto la trampa al suelo para permitir que la pierna de Rhage salga de ella.
No puedo evitar gritar de dolor cuando los dientes de la trampa que antes sujetaban a la bestia se clavan en mis manos cuando la hija de puta esa se cierra.
Maldigo en todos los idiomas conocidos a las Hembras humanas sin sentidos de combate y de obedecer ordenes, mientras intento despejar la ola de dolor que recorre mis brazos y manos. Me siento y uso las piernas para abrir lo suficiente la trampa para sacar mis manos.
Por detrás de mi dolor, puedo oír a los machos empezar a acercarse. Se que han oído mi grito y que la bestia se ha callado.
Hago puños con mis manos apretándolas contra mi camisa para tapar el agujero que hay en medio de ellas y detener el sangrado. Obligo a mi cuerpo a levantarse y me giro hacia la hembra. No puedo, ni quiero, evitar que oiga la rabia y el odio que hay en mi voz.
El dolor y las heridas van a hacer del viaje de vuelta, todo un infierno.
- Levanta, humana. Debemos irnos. A. H. O. R. A.
Puedo ver el respingó del hermano y tuyo, ante mi tono. Y me importa una mierda.
- joder! hembra! Ahora!
Sueltas a tu macho que no parece contento conmigo, incluso en su estado. Algo que me la sigue sudando. Y te acercas a mi, insegura.
Mis manos ensangrentadas salen a tu encuentro y gritas al verlas. Dejo suelta mi parte salvaje. Mis ojos cambian de color. Abrazo la furia que se alimenta de la adrenalina que aun recorre mi cuerpo. Sin darte tiempo, sujeto tu cuerpo con fuerza al mio y busco en mi mente, la localización de mi Ducati.
Necesitamos tres saltos, todas mis fuerzas y mi rabia para llegar a ella. Esta vez, has estado tan callada, que te miró para asegurarme de que estas viva.
Tus ojos marrones llorosos me miran y después a mis manos.
Estoy a punto de mandarte a la mierda por llorosa y floja, cuando un ataque de mareo por la pérdida de sangre me hace sujetarme a la moto, para evitar terminar en el suelo.
Mary Rlhdn
Todo pasó de manera muy rápida. En un instante estaba volviendo a recuperar al Rhage que conozco, y al siguiente Xhex está a mi lado.
Sus manos están cubiertas de sangre, dejo escapar un pequeño grito, alarmada y me habla ferozmente indicándome que debemos irnos. No quiero dejar a Rhage ahí, especialmente cuando se lo difícil que es para el volver a su cuerpo después de haberse transformado en la bestia. Pero tampoco quiero arriesgar a Xhex después del favor que me acaba de hacer. Supongo que ya tendré tiempo para dedicarle a mi macho cuando lo lleven a casa. Siento como mi hombre gruñe y sólo giró mi vista y lo abrazo para reconfortarlo y susurrarle un "ella tiene razón" en su oído antes de alejarme y caminar hasta ella.
Asiento rápidamente, mirando por última vez a mi hellren y me veo apresada fuertemente por los brazos de la shellan de John. Trago de forma audible cuando siento el ahora familiar mareo cada vez que se materializa. Llegamos a su enorme moto y trago saliva de sólo pensar que debo volver a subir ahí, al menos en ese vehículo no ciento náuseas constantemente.
La miro un instante y me alarmo una vez más. Me acerco a ella intentando ayudar en algo pero mi fuerza es inferior y sé que no podría con su cuerpo.
-No estás bien..... Tenemos que llevarte a un médico ahora!
-susurro para que los hermanos no puedan escucharnos, pero mi mente se debate entre llamarlos y pedirle ayuda o buscar otra solución que malditamente no veo por ningún lado.
-Xhex....no puedes conducir esa moto en tu estado...déjame llamar a la mansión o a Havers....necesitamos ayuda.
Xhex Xhexania Rlhdn
Odio que la humana tenga razón. Pero no necesito ningún medico ahora mismo. Solo a mi hellren. Necesito alimentarme.
Si mi cuerpo no falla, a pesar de haber oído el Escalade irse, Tehrror aun esta cerca.
Miro a Mary, justo antes de silbar. No importa que los demás lo oigan. Solo mi hellren puede sentir la llamada de nuestra sangre y sabrá que estoy cerca.
- Necesitó alimentarme, humana. Acabo de llamar a mi macho. El me proveerá. Tendré fuerzas suficientes para volver a la mansión después de eso.
Una ola de lujuria recorre mi cuerpo, cuando el aroma de vinculación de mi hellren, llega a mi nariz. Mis colmillos se desplegando por completo y me giro hacia. Un mas que furioso John. Sus ojos se han oscurecido. Mira cabreadisimo, mi cuerpo , mis manos, a Mary y se que no necesito explicarle lo que ha pasado y lo que necesitó. También se que me espera algún tipo de castigo, cuando vuelva a nuestro cuarto, por haber conseguido salir herida.
Antes de que termine de ladear su cabeza para darme espacio. Mis colmillos ya están dentro de su vena. Mis manos intentando apresar su cuerpo y desistiendo por el dolor. Mis brazos cercando los costados de mi macho, buscando pegarlo a mi cuerpo.
El que no se mueva o no me abrace, confirma que estoy jodida.
En cuanto cierro las heridas con mi lengua, Tehrror retrocede bruscamente. El amanecer esta demasiado cerca para que sea seguro para el quedarse. Me ordena en LS, que vaya a la enfermería antes de ir a nuestro cuarto, justo antes de desaparecer.
Mierda, estoy mas que jodida.
Me giro hacia Mary, que esta a su vez, dándome la espalda, para darnos intimidad y carraspeo.
- Es una suerte que seas humana, shellan de Rhage. Esta a punto de Amanecer. Disfrutalo. Los machos se han ido, debemos volver.
Te veo mirar mis manos con dudas. La sangre de Tehrror esta trabajando duro en mis heridas y el agujero se ha reducido mucho.
Comentas sobre el posible dolor, pero este se ha reducido hasta estar ligeramente mas alto del que me auto-infligo con los silicios.
- Es un dolor que puedo soportar, Mary. Debemos irnos. Los enemigos de la raza, también toleran el sol.
Eso te pone en marcha. Subes a la moto detrás de mi, te agarras con fuerza a mi cintura y le doy gas a la Ducati.
Mary Rlhdn Rollibrehdn
-¿¿¿QUE!!!!??? –Me cubro la boca de inmediato pateándome internamente por haber alzado la voz estando tan cerca de la hermandad. –Pero….nos descubrirán y….
Susurro y no logro terminar mi oración cuando un –muy cabreado- John aparece frente a ambas. Su rostro refleja la demencia interna que tiene al ver a Xhex y a mí, juntas en un terreno tan peligroso. Doy un paso atrás cuando se acerca a grandes zancadas hasta su Shellan, arqueando su cuello para darle acceso a su vena y pueda alimentarse. Lo observo inmóvil en su lugar mientras Xhex parece querer devorarlo.
Nunca he probado la sangre de Rhage pero viendo a esta hembra beber con tanto fervor de su Hellren, me hace querer intentarlo, aunque probablemente no sienta la misma degustación que su especie.
Siento que el momento es bastante íntimo así que con mis manos atrás, doy media vuelta para darles un poco de privacidad, cruzando mis dedos a mi espalda para que los hermanos no lleguen y esta escena empeore.
Miro mis pies, esperando que el tiempo pase rápido y no puedo evitar preguntarme como esta mi Hellren. Quisiera estar con él en estos momentos. Cuidar de su estado de salud, ayudarlo a centrarse a sí mismo y no dejar que la bestia lo domine, pero no puedo. Debo hacer caso a Xhex y esperar a verlo en la mansión. Sé que estará mal y probablemente algunos días en la clínica con la doctora Jane, pero pudo haber sido peor de no haberme aventurado a verlo y ayudarlo a aplacar su maldición.
Observo de reojo como Xhex libera a John de sus brazos y doy un paso al frente para recordarles indirectamente que aún sigo aquí. Veo a John mover sus manos frenéticamente diciendo algo que no alcanzo a entender por estar ensimismada y pensando en Rhage, pero probablemente esté dando instrucciones a esta hembra de regresar sana a casa.
Desaparece en un latido y nuevamente somos solo Xhex y yo. Miro preocupada sus heridas pero ya no lucen tan mal como antes. Sigo las indicaciones que pronuncia y subo rápidamente a la parte trasera de su moto.
El viento golpea fuerte en mi rostro incluso cuando estoy cubierta por el cuerpo de Xhex. Se puede sentir la tensión en el aire, pero también un descanso interno de saber que Rhage, nuevamente es mi Rhage.
+}
Xhex Xhexania Rlhdn
Al llegar a la mansión, sigo casi a la carrera, a la shellan de Rhage a la enfermería. Doc.Jane esta con el hermano y una Elegida, por lo que Mary debe esperar fuera del quirófano. Aprovecho la espera para desinfectar y vendar mis manos. En el bar, saco una bebida isotónica.
Llevo horas dando vuelta en mi cabeza, un micro discurso para la loquera de la familia. Espero que con ello, deje de perseguirme.
Al oír los ruidos obvios que anuncian el final de los cuidados al hermano rubio, aclaró mi garganta y me tiro
- Humana, no deseo ahora tu ayuda y espero haberme ganado esta noche, el derecho a estar tranquila, sin que me persigas.
No estoy segura de que me entiendas, aunque mi voz parece distraerte
- A cambio te adelantaré cuando yo te buscare. Para superar mis traumas y pesadillas. Para poner mi cuerpo y sobre todo mi mente en orden.
Levantas una ceja preguntando.
Suspiro antes de soltar la razón de mi peor pesadilla y temor.
- Necesitaré tu ayuda, Mary.... El día que mi hellren, me pida un hijo.
Puedo ver una inmensa sorpresa en tu cara. Pero la puerta del quirófano se abre y ya solo piensas en tu macho.
El cansancio me empieza a pasar factura, así que subo a mi cuarto a enfrentarme a mi hellren.
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