lunes, 13 de abril de 2015

Huida Tramposa (2ª parte)



Xhex

Sigo a la Elegida, por un extraño pasillo lleno de luz blanca que hiere mis ojos, dejándome totalmente ciega.

Isabella.

-Voy delante de Xhex guiandola-, no recordaba la luz, hacía tanto tiempo que no venía a este lado.
La noto nerviosa tengo que infundir calma, tranquila Xhex pronto estaremos seguras,
Al momento nos encontramos en mi cuarto, vestidas con túnica y capucha, ahora tendremos que mezclarnos con las demás elegidas, visitar los lugares de por aquí. podemos ir a la biblioteca o la zona de lectura, allí con estas ropas pasaremos desapercibidas, los demás lugares nos podían delatar. Tu me diras donde te sientes mas comoda,- te miro un poco preocupada-.


Xhex

Algo no esta bien. Estamos a salvo en el cuarto de La Elegida Isabella, pero no, algo no va bien.
Me siento distinta, adormilada, como si pesara toneladas.
Miro a la Elegida, sin dejarle ver mi preocupación y después miró la habitación, buscando lo que hace que mis sentidos estén tan en alerta.

- También, te sientes cansada? -Le pregunto a Isabella, a mi pesar.

No recuerdo haber estado nunca tan débil y agotada. Es como si me faltara la parte que hace de mi, la feroz guerrera que soy.
Noto las manos de la Elegida guiándome hacia una litera pero no tengo fuerzas para oponerme a que me ayude a acostarme, como si fuera una infante.
Esa sensación de indefensión es humillante. Pero cuanto más lucho contra ella, más parece aplastarme, aplacarme. Hasta debilitarme por completo.
La nada se apodera de mi, sin que haya resuelto el porqué de mi estado.

Isabella.

Siento a Xhex extraña e incómoda no se que le pasa pero mi sexto sentido me dice que algo no va bien. Mis brazos la rodean y la guió hacia la cama, ayudando a que se tumbe, no opone resistencia cosa que me extraña en ella. Xhex,estás bien?, qué te ocurre? te noto débil,y tienes mal color, a debido ser el viaje el cambio,no estas acostumbrada y no has venido nunca a este lado, lo mejor será que descanses un rato te traeré algo para tomar y te haga sentir bien. Dejándola tumbada y viendo que no se mueve , decido salir del cuarto en busca de algo caliente que le haga sentir bien. Tranquila Xex , vuelvo enseguida, éstas segura -le digo tranquilizandola-, es mi cuarto y nadie sabe que estamos aquí y nadie entrara en el. Me acomoda la capucha y me dirijo hacia la puerta.

Xhex.

Un insoportable dolor en los muslos me despierta. Estoy tan desconcertada con esa sensación dolorosa, como con la habitación donde me encuentro.
Durante unos terroríficos segundos, mi mente me devuelve al laboratorio donde fue torturada.
Hasta que recuerdo que estoy en el Otro Lado. Miro mis muslos y compruebo atónita, las marcas sangrientas que hay en el vestido a la altura de los silicios. Llevo unos 300 años, controlando mi lado malito con ellos y nunca había sentido ese tipo de dolor, ni siquiera al principio.

El daño sólo para cuando los retiró por completo. Las púas han perforado la piel y tengo unas hileras de heridas alrededor de los muslos.
Intento levantarme para buscar el baño y darme una ducha, antes de curar las heridas.
Me toma varios intentos, conseguir levantarme. Es como si pesara varias toneladas y estuviera drogada. Me cuesta coordinar mi cuerpo. Es la misma sensación multiplicada por cien, de lo que sentí durante y después de mi transición.
Me apoyo contra una pared y me ayudo de ella para avanzar por la habitación hacia una puerta. Las heridas provocadas por los silicios, empiezan a sangrar de nuevo y van tiñendo el bajo de la túnica de rojo.
Después de lo que parece horas, consigo llegar a la puerta, que resulta ser un armario. Gimo de desesperación y aun mas mareada, empiezo a arrastrarme hacia la siguiente. Solo tres pasos después, la puerta más alejada se abre y un grito horrorizado llega hasta mí, un segundo antes de sentir las manos de la Elegida Isabella, sostenerme.
- Por favor, el baño!
Sin una sola palabra, la Elegida me hace apoyarme sobre su cuerpo y me arrastra literalmente hasta el baño, donde caigo sin fuerza sentada sobre un inodoro muy rudimentario.
Un grito resuena en mi mente, justo antes de que la oscuridad me vuelva a reclamar.

Isabella

-Salgo por la puerta nerviosa y decidida a volver enseguida, necesito algo consistente de comida para Xhex, quizás no se alimento de John antes de venir a este lado, fue todo tan precipitado, necesito traerle algo de sustento que le devuelva algo de color y asiente su estómago.
Aqui no es necesario, pero ella es diferente es una Symphath
Lo pienso mejor y decido llevarle un vaso de agua y comprobar si tiene mejor aspecto no quiero dejarla tiempo sola, nunca estuvo a este lado, se que es una guerrera pero nunca la vi así, las pocas veces que pude verla
Entró en el cuarto y me quedo estupefacta con lo que veo, el vaso de agua se me cae al suelo, se hace mil pedazos y mis manos sujetan a Xhex que se desploma y con voz que apenas le sale del cuerpo me pide el baño, la sujetó como puedo y la llevo al baño antes que se desplome la siento en el inodoro, no doy crédito de lo que mis ojos están viendo, su túnica llena de sangre a la altura de las muslos, no he visto ninguna arma que haya podido producir las heridas.Necesitas una ducha será lo mejor, yo la preparare, pero antes de prepararla necesito saber que han producido esas heridas.
Como puedo con una mano la sujeto y con la otra intento ver qué clase de heridas han producido tal desastre, y noto algo en sus muslos, algo que lleva alrededor de ello y la sangre no cesa, cuando se desmaya y tengo que sujetar.
Necesita una ducha, tengo que hacer que vuelva en si como sea, lo demás puede esperar.
Como puedo la levantó y la llevó a la ducha, no hay forma y me meto con ella abriendo el grifo y el agua comienza a caer encima de nosotras, no puedo sujetar por mucho tiempo y caemos las dos sentadas en el suelo mientras el agua no deja de correr, y yo la llamo diciéndole que se despierte.

Xhex

Que coño!! ¿Porque mierda estoy sentada debajo de una puta ducha de agua fría?
Levanto mi cara, dispuesta a morder a John pero cierro mi boca de forma audible cuando me encuentro con la cara preocupada de la Elegida.
La sensación de mareo vuelve con fuerza.
- Isabella, necesito curar mis muslos. No termino de entender qué jodida mierda, me pasa aquí.
Forcejeamos dentro de la ducha, sin conseguir ningún resultados. Peso demasiado para la hembra y las paredes resbaladizas me impiden conseguir apoyos. Terminó por salir de la ducha, gateando. Dejando hileras rojas detrás de mi, mientras sigo desangrandome.
Con la ayuda de Isabella, retiramos la túnica. Odio tener que desnudarme con su ayuda y delante de ella. Este sitio es cada vez más humillante. Puedo comprobar las doble hileras de agujeros en cada uno de ellos. Son como perfectas mordeduras que van dibujando todo el contorno y goteando sangre contra el suelo. Un botiquín muy rudimentario aparece delante de mí, puedo reconocer las vendas y unas tijeras, pero el resto son frascos sin nombres, ni color que me permita saber qué contienen. Hay frascos de barro sellados con cera y tampoco consigo averiguar que hay en su interior. Miro a la elegida con impotencia, ante mi incapacidad de curarme sola.
- ¿Que es que? Necesito un desinfectante y una pomada antibiótica y no hay forma de saber qué puñetas hay en los frascos de la puta mierda botiquín de los cojones ese.
* Mi nivel de enfado con la situación está altísimo, se que estoy asustando a la hembra y que no estoy siendo justa. Pero algo esta mal. No es solo el mareo o la pesadez de mi cuerpo. Es más. Algo más interno. Esa sensación la conozco pero estoy tan abobada que no le consigo poner nombre.
- Solo dame lo necesario para dejar de desangrarse de una puta vez.
Un frasco de cristal y uno de barro terminan delante de mí, entre mis piernas. Y quien desaparece es la Elegida.
*Grito de dolor y rabia cuando el desinfectante toca las heridas. Nunca en mis más de 300 años he sentido tanto dolor. Respiro grandes bocanadas de aire intentando no volver a desmayarme. Se que no voy a ser capaz de coserme. La mayoría de los puntos que adornan mi cuerpo, los hice yo. Pero se que no seré capaz de hacerme, ni uno solo. Aquí no. La segunda pomada baja el nivel del dolor. Y termino envolviendo cada muslo con una venda muy apretada.
Tardó más de cinco minutos en conseguir ponerme en pie, por culpa de los estallidos de dolor que resuenan desde mis piernas. Estoy literalmente jadeando, intentando respirar en medio de la bruma de confusión, agotamiento, embotamiento y dolor que domina mi cabeza.

La puerta se abre y aparece un brazo tembloroso con una túnica al final.

Con muchas dificultades, consigo ponérmela y salgo del baño.
La sensación de aplastamiento es más fuerte dentro del cuarto y me obliga a apoyarme contra la pared para no volver al suelo. Miro el catre con deseo, incapaz de pensar en otra cosa que dormir.
Oigo a Isabella detrás de mi, pero parece respetar mi necesidad de valerme por mi misma.
Caigo como un peso muerto sobre el catre y vuelvo a gritar de dolor cuando mis piernas tocan la ancha y dura esterilla que cubre el somier.

Habló deprisa, justo antes de dejar que la oscuridad, vuelva a engullirme.
- Gracias Elegida, por toda tu ayuda.
No estoy segura de si me ha podido oír o si mis palabras han sido comprensibles. ¡Espero que si!

Isabella

Sentadas en el pie de la ducha, nos cae el agua y solo se ve sangre,las túnicas se pegan a nuestros cuerpos y no dejo de mirar como el desagüe la va tragando y no termina nunca por mucha agua que caiga.
Intentando pensar qué hacer, miró las heridas provocadas por los Silicios en sus muslos, no dejan de sangrar a este paso no le quedara una gota de sangre dentro del cuerpo.
De repente me asusto cuando la escucho,el agua fría ha hecho que reaccione y esta de mal humor, sigue débil y está más pálida. la miro a la cara y esta fuera de sí.
Intento tranquilizarla y ayudarla sin invadir su espacio, intento que salgamos de la ducha, es imposible, todo esta resbaladizo y no puedo ayudarla y termina saliendo por sí sola dejando tras de ella rastros de su sangre.
La dejo salir sola y salgo de la ducha, no quiere mi ayuda y prefiero dejarla hacer por ella misma pero vigilandola.Cojo el botiquín y lo pongo delante de ella, intento sacar el desinfectante pero pienso que es mejor dejar que ella lo haga si pide mi ayuda la tendrá
La veo coger todos los frascos uno a uno los va mirando y soltandolos sin saber qué hacer con ellos, su genio me altera y no se de que será capaz ,me pide un desinfectante y una crema antibiótica, cojo un tarro de cristal y otro de barro y se los ofrezco y los dejó entre sus piernas.
La dejó sola para que se cure, si me necesita se que me llamara.
Salgo del baño hacia el cuarto en busca de una túnica limpia, entró al baño nerviosa, y se entregó
La observo como se la coloca,por miedo a que se vuelva a desmayar.Sale del baño como puede y llega hasta la cama, dejándose caer y gritando de dolor cuando cae en ella, me acerco, esta pálida y se ha vuelto a desmayar, le echó una manta por encima y decido sentarme cerca.
Me preocupa no pense que estuviera tan débil.
Cierro los ojos diez minutos y un dolor no muy fuerte me sacude , comienzo a sudar y tengo escalofríos, miro a la Guerrera, esta inconciente, otro dolor me sacude.
Oh no!
Maldita sea, como no me di cuenta antes, las dos estamos en nuestro Periodo de Necesidad, nos afecta de diferente manera pero estoy segura que es eso.
Mi preocupación aumenta porque se en el grado que me puede afectara a mi, pero no tengo ni idea de como va ha afectarle a ella, en el baño me miro como si quisiera morder.

Xhex

Algo me está lacerando el vientre. Me despierto aullando de dolor esperando ver como alguien me esta cortando el abdomen en tiras. El movimiento brusco hace que las heridas de mis muslos despierten y se unan al de mis ovarios. Término doblada por la mitad y sin conseguir respirar.
Mis sentidos se agudizan y mis instintos para buscar un macho que me sirva casi anula el dolor.
La Elegida esta mirándome desde la puerta, aterrorizada. No deseo hacerle daño, pero nunca me sentí tan descontrolada.
- Calmantes, Isabella. Consigueme calmantes.
La hembra sale de la habitación como si la estuviera persiguiendo el mismo Omega. Y yo sigo gritando de dolor, mientras la sensación de pesadez y embotamiento vuelve a dejar mi cabeza para el arrastre.
Cuando la Elegida vuelve, descubro con horror que no soy capaz de ver su rejilla con claridad. Los colores están atenuados. Diluidos. Juraría que...
La claridad llega a mi mente cuando más nublada esta por el agotamiento y el dolor.
Esa sensación que conozco tan bien, esa que me ha estado evadiendo. Es la misma pero con los efectos al revés.
Así es como siento mi parte Vampírica cuando bebo sangre de Lesser. Amordazada y dolorida.
Salvo que ahora lo siento físicamente.
Soy idiota. Ir al Otro Lado, está aplastando y reprimiendo a mi parte maldita y lo que estoy experimentando son las emociones y las sensaciones de una hembra vampiresa de pura raza.
- Por la Virgen, Elegida. Acabo de hacer alarde de una mente poco despierta y privilegiada por haberte convencido de dejarme acompañarte. Soy una jodida subnormal.
La pobre hembra, me tiende un vaso, creo que con agua. Donde parece haberse mezclado unos polvos.
Deseo y rezo, para que me atonten el resto de mi estancia.
Si pensaba que mi parte Symphath era una maldición, acabo de descubrir que no lo es. Que soy lo que soy gracias a ella.
- Isabella, siento de verdad, ser una mierda de compañía. No se me volverá a ocurrir tener una idea tan jodidamente lamentable y tan encabronadamente estúpida.
No puedo evitar que mi furia suba mi tono a medida de que el dolor que siento por todo el cuerpo, lo haga también.
Termino gritando de dolor cuando una Ola de necesidad particularmente fuerte me vuelve a desgarrar las entrañas.
Consigo a duras penas, respirar mientras el dolor va en creciendo.
No ha terminado de bajar de intensidad, cuando la hembra empuja el vaso en mi mano y me obliga a tomarme su contenido. Sabe literalmente a pis. Pero antes de poder compartir ese conocimiento con la Elegida, cagandome de paso en el inventor del brebaje. La bendita inconsciencia me reclama.

Isabella

Salgo del aseo y miró aterrorizada desde la puerta.
Sus espasmos van en aumento la veo doblarse por la mitad y un escalofrío me sacude. Debo hacer algo y hacerlo ya.
Saco fuerzas y me dirijo a ella con paso firme para que no vea que me intimida, en un grito me pide calmantes -asiento y sin decir palabra me giro y con prisa me dirijo al botiquín .
Sus gritos retumban en mi cabeza,-necesito calmantes- lo mejor será dejarla drogada hasta las cejas, asi estara bien, estando inconsciente.
Cojo los analgesicos del botiquín, y un vaso de agua, abro el grifo y lo lleno por la mitad, vierto en el parte de él, esperando que sea suficiente para que duerma horas.
Salgo del baño y con paso firme me dirijo a la cama.
Cuando me acerco, le extiendo el vaso para que lo tome, su grado de furia no baja ni un ápice.Otro grito de dolor retumba en el cuarto, espero que pase un poco y le ofrezco el vaso.
- Tomatelo Guerrera, te hará sentirte mucho mejor, de su boca salen toda clase de maldiciones cuando se lo toma,otro espasmo la sacude y la deja inconsciente, agarró el vaso y me dirijo al baño.
Por un segundo se me pasa la idea de llamar a John y Kcalb, si nos sirvieran en nuestra Necesidad no ocurriría esto, no estaríamos aquí, ella estaría con John y yo con Kcalb -niego- no es buena idea, si los llamo, Xhex es capaz de matarme o de matarnos, esta fuera de si, elegimos venir aquí por ese motivo, para estar solas.

Después de un rato en el aseo, salgo decidida a salir del cuarto, no se donde pero necesito salir,Xhex está ko aunque no esta tranquila, dormirá un buen rato.
Pongo mi capucha sobre mi cabeza y salgo en dirección a la biblioteca, necesito ver las Vasijas del conocimiento, quizás si veo a Kcalb en ellas mi deseo de tenerlo sea más llevadero.
Llegó a la biblioteca y las busco, hay estan, sobre un mostrador una al lado de otra, me acerco y las rozo con mis manos, otro latigazo me sacude y este es mas fuerte, intento controlarlo con la respiración y agarrando mi vientre, despues de unos minutos, el dolor remite, suelto mis manos de mi vientre y rodeo una de las Vasijas, respiro hondo y miró dentro de ellas concentrándose.Veo a Kclab sentado detrás de su escritorio, está tenso, mi cuerpo pide a gritos estar con él, verlo me hace desearlo mas, otro dolor me sacude. Salgo corriendo de allí sin rumbo a donde ir.
Cuando me doy cuenta estoy delante de las termas,quito mi túnica y entró en ella.Este lugar me reconforta y me relaja, me adentro en ella hasta el agua me llega al cuello, buscando la orilla me siento, echando mi cabeza hacia atrás y cierro mis ojos. Se respira paz.
Mi deseo crece y una serie de olas dolorosas como agujas sacude mi cuerpo, rodeo con mis brazos mi cuerpo doblándose sobre mi misma.Espero el tiempo suficiente a que pase y sean más suaves.
Salgo del agua y poniendo mi túnica y la capucha me dirijo a mi cuarto.
Las olas de dolor no cesan y me cuesta llegar.
Entro directamente a buscar los polvos de Adormidera, necesito pasar unas horas fuera de combate.
Después de tomarlos me recuesto en mi cama, deseando que el dolor pase pronto.

Xhex

Jamás imaginé que llegaría,a considerarme una completa idiota. Eso ha sido como saltar de la sartén, directamente al fuego.
No recuerdo haber sentido tanto dolor en mi vida, ni haber pasado una necesidad tan brutal.
Y se suponía que aquí, se me haría más fácil! JA!
Tres días pasando del dolor más atroz a la inconsciencia más completa.
Podría haber estado en mi casa cerca del río y haberme pinchado yo misma, los calmantes necesarios, para tumbar a varios elefantes. Seguramente habría estado más cómoda.
La experiencia ha sido instructiva, enriquecedora y volverá a repetirse por encima de mi cadáver.
Mi nivel de furia, no ha bajado ni un ápice desde la primera vez que me desperté y seguirá por la nubes, hasta que me vaya de este lugar del infierno de una puta vez!
J.O.D.E.R!

Por si fuera poco, le debo mi inconsciencia y la ayuda necesaria para las humillantes visitas al baño, a la Elegida.
Ya me he disculpado con ella una cincuenta veces, pero imagino que mi tono rabioso, no la han ayudado a creer en mi sinceridad.
Si hubiera podido levantarme, me habría largado el primer día. Pero no! Este maldito santuario del jodido demonio, sigue afectando a mi mitad Symphath, dejándome por el puto arrastre.
¡Lo que daría por romper algo! ¡Lo que sea! Pero no tengo fuerza, ni para levantar una puta, jodida cuchara!
Por lo menos el dolor ha cesado, las olas de deseo han desaparecido, las marcas en mis muslos están sanando y se que estaré como nueva en cuanto salga de aquí.
Creo que la Elegida lleva ya más de 24 horas normal y que aún seguimos aquí por mi culpa.
Seguramente, remediar hacia ella, mi "estupenda, maravillosa y genial" idea de venir aquí, me va a costar una pequeña fortuna.
En cuanto pueda pensar con claridad. *En otra cosa, que no sea poner una bomba nuclear en el santuario de los cojones.* Seguro que daré con un regalo apropiado. Un coche o el ajuar de la boda o un jet privado para la luna de miel.
- ¡Ni siquiera hace falta que sea una bomba muy potente, este lugar es pequeño!!
El grito horrorizado de Isabella, me confirma, que lo pensado en voz alta.
J.O.D.E.R... Joder... Joder!
La miró con pena y ella mira con ¿Odio? Bueno, creo que me lo merezco!
- Supongo que esto me costará el coche, el ajuar y el jet!
La Hembra me mira ahora como si hablara en Urdu.
- Crees que podrías ayudarme por última vez a ir al baño, antes de salir de aquí? Ya tengo demasiado que explicarle a John, cuando volvamos a la mansión. Me vendría bien, ir limpia y con una túnica que no esté manchada de sangre.
Isabella duda durante demasiado tiempo para mi gusto, pero finalmente accede. Supongo que la ha decidido, el saber que nos iremos en cuanto esté decente.
No puedo culparla por querer perderme de vista.
Después de levantarme e ir a rastras apoyada en la Elegida hasta llegar a la ducha. Término de asearme, pensando en dónde deberían colocarse las cargas, para eliminar el Otro Lado del mapa para siempre.
Por fin, apoyada de nuevo sobre la hembra y cegada nuevamente por la luz blanca e intensa. Salimos del santuario.



Isabella

Después de dos días inconsciente, me despierto encima de la cama como si me hubieran dado una paliza, mi túnica arrugada y sucia, mi pelo revuelto, y huelo como si no me hubiera duchado en un mes, me rodeó el vientre con mis brazos y no hay dolor, eso me tranquiliza.
Abro los ojos intentó asimilar cuanto tiempo he dormido y donde estoy.
Me cuesta adaptarme a la luz después de haber dormido tanto.
Decido levantarme , cojo una túnica del armario y me dirijo a darme una ducha.
Xhex parece que comienza a despertar, la miro y suspiro cansada, parece que esta mejor y eso es un alivio.
Dejó caer el hábito al suelo y entró en la ducha, abro el grifo y el agua empieza a caer sobre mí, la sensación es un alivio inmenso junto con saber que el dolor y la necesidad han pasado, termino mi ducha y me visto dirigiéndose al cuarto dispuesta hablar con Xhex si esta despierta y dispuesta para regresar.

Mi necesidad ha concluido, pero la suya es diferente, en mis dos días que he estado KO, no se como lo habra pasado ella.
Entró en el cuarto y me quedo fija mirandola se encuentra sentada en la cama y sigue de mal humor, despotricando por su boca, no entiendo lo que dice hasta que presto atención.
Mi mirada se dirige a ella con una mezcla de “que he hecho yo “ella fue la que quiso venir.
Habla tan deprisa y en voz alta que parece que lo hace en otro idioma, deben ser los efectos de los calmantes
Mis ojos se abren como platos cuando la oigo decir lo de la bomba en el Santuario, se que ganas no le faltan pero no tiene fuerzas para ello.-me quedo pensativa, tomandome mi tiempo cuando pide mi ayuda para ir al aseo de nuevo, asiento con una inclinación de cabeza sin atreverme a decir ni una palabra- todavía no tiene fuerzas.
Rodeandole la cintura con mi brazo, ella se apoya en mi, me dirijo al armario de paso para ir al aseo y cojo una túnica limpia, la dejo en la puerta y cuando me giro siento la puerta cerrarse.
Aprovecho ese momento para recoger todas mis posesiones que son pocas, estamos deseando regresar, esto no ha sido para ninguna de las dos como pensábamos. Yo tambien necesito ver a Kcalb, parece que he pasado aquí una eternidad, aunque la mayor parte del tiempo he estado drogada, cuando vi que mi necesidad aumentaba, las drogas me ayudaron.
Necesito volver a la normalidad
El grifo de la ducha ya no se escucha, suelto la maleta sobre la cama y me dirijo al baño para comprobar si esta lista.Toco la puerta suavemente y la empujo.
Xhex esta vestida y lista, me acerco a ella para que se apoye en mi,nos dirigimos a recoger nuestros efectos personales..
- Es hora de volver a casa,-le digo bajando la mirada y casi en un susurro-.
Nos dirigimos al túnel por el que vinimos impacientes.

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