Segundo ganador del concurso Relatos de Halloween 2012
Agotado, esa era la palabra.
También podía agregarle cosas como rendido, destruido, extenuado…y apestoso.
Tiro la campera de cuero al piso y se quito las zapatillas dando brincos mientras iba a la mesa frente a la cama donde ponía las armas. Tiro una y luego otra zapatilla por sobre su hombro, sin importarle dónde cayeran.
Luego de quitarse las armas, limpiarlas y ordenarlas muy pulcramente se fue directo a la ducha, quitándose la ropa y haciendo el mismo reguero que con su calzado.
Mando un mensaje a Blay y John avisándoles que declinaba la invitación a jugar al billar y beber cervezas como habían acordado antes de salir a patrullar y se metió debajo del agua caliente, siseando cuando los cortes de navajas en su lado
izquierdo y la puñalada en la pantorrilla escocieron. Se afeito y luego se puso una pomada en los cortes, vendándolos.
Mientras se secaba encendió el equipo de música y tirándose en la cama empezó a tararear la canción que sonaba hasta quedarse dormido.
La sensación de movimiento sobre el colchón le hizo gruñir que se quedaran quietos y parecía que le habían hecho caso hasta que sintió el jalón de su brazo derecho y tuvo que abrir un ojo para ver como le ataban la muñeca al respaldo de la cama. Quiso quitarse la soga pero se dio cuenta que su brazo izquierdo había corrido la misma suerte.
-Qué estás haciendo?
-Nada aún… ¿preocupado?
-No en verdad, es solo que estoy agotado…anda suéltame.
-mmmm…nop…me gusta verte así, a merced de mis manos
Qhuinn gruño y maldijo por lo bajo tratando de quitarse esas sogas que le mantenían en su lugar, sin embargo el dolor que sintió lacerándole la piel le hizo cerrar los ojos y apretar la mandíbula. respiro profundo y fijo la vista en el macho que estaba sobre él.
Blay estaba a hojarcadas de Qhuinn, mirándole con una determinación silenciosa en los ojos y una sonrisa algo macabra para su gusto. le dio un pequeño golpe con la rodilla en el culo y le pidió de buenas maneras que lo soltara pero el pelirrojo siguió allí sin moverse.
trato de tirarlo hacia un costado flexionando las piernas y levantando las caderas pero las manos poderosas de su macho se plantaron en el pecho, inclinando el cuerpo para darle un beso en los labios, correspondió al beso viendo en ese simple gesto que algo andaba mal. abrió los ojos para encontrarse con una persona enmascarada.
-¿Blay…qué es este juego?
la persona sonrió y negó en silencio. si no era Blay ¿Quién rayos era?
los ojos azules brillaban con una chispa distinta a la de siempre, e hizo que su corazón latiera nervioso.
-no quiero jugar hoy Blay déjame ya.
Aventuro a decir, pensando que tal vez era parte de ese juego raro, pero el enmascarado volvió a negar con la cabeza y miro como Qhuinn abría y cerraba uno de sus puños, rompió a reír y sus manos recorrieron las clavículas subiendo por los brazos, dejando una estela roja de sus uñas, apretó la soga de ambas muñecas haciendo que nuevamente tuviera que cerrar los ojos y apretar su mandíbula para no maldecir por el dolor.
sintió el aliento cálido sobre su oído cuando escucho:
-¿Duele? …especial para ti
mordió su lóbulo haciéndole sangrar y planto ante los ojos dispares una pequeña astilla de vidrio color verde, tal vez de alguna de las tantas botellas vacías que hacían desfile desde la sala de billar hasta los cuartos y de los cuartos hasta los cestos de basura de la cocina.
- ¡maldición! qué pasa contigo, estás loco, quién eres, ya suéltame no me hagas enojar
la risa profunda y siniestra hizo que por un momento retuviera el aliento, vio como el cuerpo del ahora extraño se deslizaba lentamente descendiendo. Aquella chispa en los ojos zafiros ahora era una llama de odio que hizo su cuerpo temblar y olvidándose de las astillas en las sogas jalo y retorció sus manos tratando de soltarse.
-Hoy, es mi revancha
diciendo esto quito de la parte trasera de su pantalón una daga que Qhuinn reconoció como una de las suyas. Una mirada rápida le confirmo que faltaban cosas de su mesa.
El filo doble del metal raspo su piel haciendo marcas sanguinolentas por donde pasara.
los ojos dispares se clavaron en los azules antes de ver como el arma se clavaba en las heridas que había recibido en el patrullaje de esa noche. resistió el dolor y pudo sentir el metal cortando la carne hasta chocar con una de sus costillas y luego el ardor y la sangre manando.
un puñetazo por debajo de la nueva herida hizo que tosiera y le costara meter el aire, perfecto, una costilla rota, pensó.
-No hay revancha alguna, termina esto
–aun no, falta.
¿Qué podía faltar? ¿acaso era una broma de mal gusto?
Qhuinn solo podía ver como el hombre sobre él pasaba el filo de la daga por su cuerpo antes de dañarle, haciendo cortes o apuñalando. de vez en cuando asestaba golpes. retorció los dedos de una de las manos hasta que el crujido de los huesos hizo que cerrara los ojos suspirando, mostrando así lo feliz que le hacia ese sonido.
si, felicidad, lo decía la sonrisa de triunfo mientras sus huesos se molían.
se lo decía en silencio cada vez que el metal, ya teñido de rojo se clavaba en su carne, haciéndole gritar de dolor.
-Esto me aburrió ¿a ti no?
esa maldita voz risueña lo estaba volviendo más loco, trato de hablar, de decirle que terminara de una vez con todo eso, pero sabía que así se causaría más dolor si es que eso era posible.
como si leyera sus pensamientos, sintió el peso del agresor sobre si.
La escena que se desarrollaba parecía la de un sacrificio; él atado, en algún momento le había quitado la toalla y estaba desnudo, sangrando, mal herido y rogando en silencio que acabaran con su vida, y al mismo tiempo que un héroe apareciera por la puerta, el enmascarado mantenía la daga por sobre su cabeza, sujeta con ambas manos…era una de esas películas bizarras que tanto le divertía ver con Blay y Mary.
Aunque esta escena no le caía en gracia.
El puñal dio un golpe en seco, sobre su estomago, enterrándose hasta la empuñadura.
Qhuinn grito hasta que la garganta le dolió, sus manos sujetaban su estomago tratando de parar la sangre que brotaba.
miro a todos lados y se dio cuenta que nada andaba mal…él estaba en la cama sí, pero sin un solo rasguño, un asqueroso y maldito sueño, nada más, pensó mientras se sentaba en la cama secándose el sudor de la frente, noto que algo entre las sombras se movía.
- qué jodidos pasa….
El maldito enmascarado de sus sueños se abalanzo sobre Qhuinn tirándolo sobre la cama, aunque se defendía cada vez sentía más dañado el cuerpo y se sentía mas débil con cada golpe.
Jadeando el agresor se levanto de la cama y camino hasta la puerta. Se quito la máscara manchada de sangre tirándola al piso y miro hacia la cama. ¡Blay! era Blay quien le había dañado. Antes de abrir la puerta para irse, le dedico una última sonrisa cruel, cargada de odio y cinismo. El cuarto se ilumino por las luces del pasillo cegando por un momento a Qhuinn.
Trató de preguntarle el porqué, trato de hablar, pero tenía un nudo en la garganta que se lo impedía.
Como pudo se levanto de la cama y cayo como plomo al piso, manchando la alfombra gris con su propia sangre, se arrastró hasta la puerta, y logro sentarse apoyando la espalda en el marco de la puerta.
-te digo que es extraño John, él jamás falta a nuestras reuniones.
la voz de Blay hizo que respirara mas agitadamente y tratando de mirar por sobre su hombro haciendo que ese movimiento lo desestabilizara y cayera al pasillo.
miro con pánico como los hombres se acercaban a él, logro poner una mano en medio del pecho del pelirrojo pero aunque quiso apartarlo sus fuerzas se habían drenado como lo hacía su sangre.
- Por qué…qué…hice…Blay
-De que hablas, quién te hizo esto, Qhuinn hay que llevarte a tu cuarto. John avisa que venga la doctora Jane por favor, hay que hacer algo
Blay temblaba y pudo sentir el leve movimiento de su ropa viendo que Qhuinn trataba de acercarle. con el mayor de los cuidados pego su cuerpo al del dispar y no pestañeo ante el escrutinio minucioso de sus ojos.
-no eras tú…pero eras tú.
-creo que se te zafo un tornillo, yo acabo de llegar de la sala de billar. no me separe de John.
En un segundo estaba de nuevo en su cama, con Vishous, Jane y Manny revoloteando a su alrededor, hablando entre ellos cosas inentendibles. A su ver, trataban de arreglar su cuerpo maltrecho pero sabía que era imposible.
-Blay lo lamento…si quieres despedirte…tratamos de hacer todo lo posible pero no resistió.
Vishous palmeo el hombro del pelirrojo y volvió a entrar al cuarto cerrando la puerta detrás de sí, dejando a un Blay muy confundido en el pasillo.
Algo atrajo su atención, desenfundo una de las glock que llevaba debajo de la chaqueta y corrió hasta el final del pasillo, se detuvo en seco casi cayendo al piso cuando vio que parado frente a la puerta de Nalla estaba él mismo, aunque con ropas blancas cubiertas de sangre.
Su otro yo lo miraba satisfecho por algo que solo él disfrutaba y luego de unos segundos rompió a reír.
-el próximo en mi lista…eres tu
para sorpresa de Blay, la imagen de sí mismo fue desapareciendo como un espejismo fugaz.
Solo quedaba en el piso un par de huellas rojas de alguien que había caminado descalzo por allí y un anillo de sello que solo correspondía a Lash…pero él estaba muerto… ¿o no?
AUTOR: QHUINN RLHDN
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