lunes, 25 de junio de 2012

EL PASILLO DE LAS ESTATUAS



La primera noche de Halloween que pasé en la Hermandad, por hacer algo de miedo (como si ya no se pasara miedo), jugamos a la Ouija, cosa que nunca me ha gustado, y quien conoce la historia bien sabe por qué. La noche era fría, en el ambiente se notaba un aroma extraño, y no era el bol de palomitas de Rhage, no sé definirlo con palabras.


La sesión comenzó, todos bromeaban excepto yo, que estaba con el rostro serio y concentrado, Un rayo iluminó toda la habitación oscurecida para dar ambiente, seguido de un trueno que estremeció hasta el último de mis no huesos. Todos se quedaron en silencio concentrándose de repente en el puntero de la Ouija. Había comenzado a moverse. 

El puntero no dejaba de moverse, no formaba nada coherente. Al final paró, y lentamente, formó las siguientes palabras: "Voy a ir a por todos".

Era una niña, que estaba en el pasillo de las estatuas y gritaba por entrar en la sala. El cerrojo estaba echado, no podía entrar, pero parecía que iba a tirar la puerta abajo.

La niña gritaba desesperada. No sé muy bien por qué, Qhuinn y Blay empujaron un mueble para atrancarla. La niña gritaba mi nombre. Tuve el impulso de abrir la puerta, pero me contuve, esos gritos eran para pensárselo dos veces. 

Entonces me di cuenta de algo: ¿ Podía ser Hannah? Algo me lo decía, aunque no podía explicar cómo lo sabía. 

Me lancé como una loca a abrir la puerta, quería verla, tenía que verla, pero Vishous y Mary me agarraron. Los gritos cesaron, parecía que cesaron. Ehlena, de repente, tuvo un ataque de nervios. Nos acercamos a consolarla, pero una voz grave y fuerte salió de ella diciendo que no nos acercáramos. Nos quedamos de piedra. 

La niña del pasillo comenzó a gritar de nuevo: "¡No me hacéis caso, os vais a enterar!". Ehlena comenzó a moverse de un lado a otro, diciendo que nos mataría. Intentamos abrir la puerta pero no pudimos. Los gritos volvieron a cesar, mientras intentaban abrir la puerta, yo salí traspasándola, pero nadie salía. Oí los gritos aterrorizados de mis amigos, histéricos, pidiendo socorro, dando patadas a la puerta para abrirla. 

¿Un fantasma puede desmayarse? ¿Puede mearse encima de puro terror? Soy la primera en afirmar esa verdad…
¿Cómo es que he podido escribir esto como si tal cosa? Tiene su explicación…

La niña que gritaba y pataleaba como un adulto era una niña vampira de ricitos que buscaba a su mahmen, Nalla... Pero su mahmen y su padre no estaban aquí para conocer su voz.

Y Ehlena al parecer fue la única en conocerla, de ahí que nos quisiera matar...


Autora: Doc Jane RLHDN

No hay comentarios:

Publicar un comentario