lunes, 25 de junio de 2012

NAVIDAD DE JANE







Butch se inclinó para besar a Jane en la mejilla.

 —Parece usted un poco embarazada, señora.

Su cuñada sopló apartándose mechones de brillante pelo rubio de la cara.

—¿Tú crees? Si no tengo este bebé pronto, juro que voy a explotar.

 —También pareces preocupada. ¿Algo va mal? —Miró alrededor buscando a su hermano. Vishous raramente se apartaba del lado de su shellan.

Una lenta sonrisa iluminó la cara de Jane.

—Está en la cocina... Haciendo dulces de Navidad…Que creo que se resume en galletas.

Las cejas de Butch se dispararon hacia arriba.




 —Creo que no te he oído correctamente.

—Si, lo has hecho. Me ha estado doliendo la espalda intermitentemente toda la noche, cortesía de mi suegra. Según ella, una fantasma en cinta debe ser lo más realista posible. Así que Vishous está cocinando para mí.

La sonrisa de ella se amplió.

 —Bueno... intentándolo. No hemos tenido mucho éxito por el momento y además, le estoy enseñando villancicos. Quizás podrías echarle una mano. Vamos entra, se alegrará de verte. —Le guiñó un ojo—. Además, el Poli me está “dando instrucciones” para que me eche un rato.

—Entonces hazlo inmediatamente, Jane. ¿No estás de parto, verdad? Llamaré a Ehlena y Manny para que te examinen.

—Soy médico, Butch —le recordó Jane—. Lo sabría si estuviera de parto. Estoy cerca, quizás a punto... pero no está pasando aún. —Ondeó la mano mientras se acercaba a la puerta del dormitorio—. Te prometo que os llamaré si os necesito. Nunca me arriesgaría a que le ocurriera algo a mi bebé. Solo estoy cansada.

La observó desaparecer antes de abrirse paso hasta la cocina. Se detuvo bruscamente en el umbral para mirar a su hermano con sorpresa. Una nube de mierda blanca cargaba el aire y caía al suelo como copos de nieve. El polvo estaba en todas partes, en el suelo, en los platos, en los tazones que cubrían los mostradores y en el fregadero. Parecía que habían destripado a un muñeco de nieve.

V estaba de pie ante el mostrador, con un delantal sobre la ropa, y una capa de polvo blanco sobre la cara, en las cejas, cubriendo sus pestañas y recubriendo su pelo negro como la medianoche.
Butch estalló en carcajadas. La visión de su hermano normalmente de cabronazo cubierto de harina y sudando tinta fue demasiado incluso para él.

Vishous se dio la vuelta, sus ojos brillaban con una advertencia amenazadora...Con un ceño feroz en la cara que habría intimidado al más fuerte y valiente de los guerreros.

El estruendo de la risa de Butch era tan fuerte y extremo que Jane apareció enseguida.

—¿Vishous?

Ambos se giraron ante el sonido de la voz. Estaba de pie en el umbral de la puerta, su pelo se volcaba alrededor de su cara, atrayendo la atención sobre sus ojos verdes esmeralda y los círculos oscuros bajo ellos.

—Te ves muy mono —dijo ella. V parpadeó, evitando los ojos de su hermano.

—Los guerreros como yo no somos monos, Jane. Somos peligrosos. Parezco peligroso siempre.

—No, cielo —insistió Jane, rozando a Butch al pasar cuando entró en la habitación—. Pareces muy mono, me gustaría tomarte una foto y mostrarla a todos los demás para que vean lo dulce que eres en realidad.

V se giró hacia ella, lanzándola a sus brazos antes de que pudiera protestar, atrayéndola, de forma que la harina llovió sobre ella, pareciendo como nieve en su pelo, recubriendo su ropa.

—Para ser totalmente honesto, Vishous, la harina y el delantal merman la imagen de tipo peligroso —dijo Butch, uniendo fuerzas con ella inmediatamente, burlándose de su hermano.

 —No la animes —protestó.

Butch guiñó un ojo a Jane. Ella permanecía entre los brazos de su hermano, con la cabeza recostada contra su pecho, sin preocuparse de la harina blanca que los cubría a ambos.

—No creo que necesite ánimos en absoluto —dijo Butch—. Te dejaré jugando a las cocinitas y me iré. Quiero hablar con Z y Phury. Sólo quería saber qué tal estabais de espíritu navideño, pero veo que lo llevais muy bien.

—¡Vishous! —Jane le tomó de la mano—. Nuestro peque está pateando muy fuerte. Estuvo tan tranquilo anoche que me tenía preocupada.

Vishous colocó la palma de la mano sobre el estómago redondeado para sentir el golpe del pie del bebé. Le sonrió.

—Asombroso. Un pequeño milagro. ¿Verdad? —Jane giró la cara hacia la de él para un breve y tierno beso.

—Olvidé mencionar un detalle muy importante sobre la fiesta de esta noche. Mary está buscando un Papa Noel, y por el momento el principal candidato es su hellren. Así que…Me ha chantajeado para ayudarle a encontrar sustituto.

V se atragantó. Jane tosió tras su mano. Butch asintió.

 — Exactamente. No tiene intención de ponerse una barba blanca y un traje rojo XXL. Sin embargo busca quien le haga... —sonrió malignamente.

 —¿A qué estás jugando, Poli? —preguntó V suspicazmente. — Porque si estás pensando en pasarme esa desagradable tarea...

La sacudida de cabeza de Butch fue lenta y deliberada, sus ojos oscuros bailaban traviesos.

 —Ha decidido que después de todo hablaré con W. Informaré a mi querido amigo de su deber de vestir el traje rojo. Y cuando me quiera cortar los huevos le diré la verdad sobre Rhage y entonces…Dictará sentencia.

V abrió la boca para hablar, pero no salió nada. Jane se presionó la mano con fuerza contra los labios, con los ojos abiertos de par en par por la risa.

 —Rhage no. Se comerá a los niños —susurró como si Rhage pudiera oírla.

La sonrisa de V se amplió, y Butch sintió el corazón apretarse con fuerza en su pecho cuando entendió que esos dos ya Papa Noel, o mejor dicho, “Mamá Escriba” les ha entregado sus regalos de Navidad.


Autora: Jane RLHDN

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