lunes, 25 de junio de 2012

RELATO DE NAVIDAD










- Venga Zsadist, suéltalo ya.
El vampiro seguía arpretando con fuerza el cuello del lesser consu bota, Phury se acercó a su gemelo y le puso la mano en el hombro para susurrarle.
- El chico ya esta a salvo, no hace falta torturar mas a este malnacido, acaba ya con todo hermano...
De los ojos de Z no salía nada más que odio mientras miraba al lesser, solo podía pensar en causarle dolor hasta que suplicara por su muerte, en ese momento oyó el llanto de un niño, miró de reojo y vio al pequeño humano al que habían salvado de las garrar de esos lesser.
- ¿Por qué teníais a ese humano? - Gruñó Z
- Porque...olia...a una mierd* vampira como voso...Z apretó mas el cuello del lesser y a duras penas oyó la voz de Rhage.
- Oye grandullón, dejale, es cierto, el humano tiene una cazadora de algún vampiro, por eso el blanquito ese le atrapó.
Z sacó su daga y la clavó en el pecho del lesser que parecía hasta agradecido por ello y miro al niño, éste salió corriendo y se abrazó a una de las inmensas piernas de Z.
- ¡Apártate mocoso!Comenzó a sacudir su pierna para alejar al niño de él, hasta que por fin se soltó.
- Gracias señor.
- No lo hice por salvarte, sino por matarle a el.
El niño sonrió de todas formas y miró a Phury, quien se había agachado a su lado.
- Ve para casa pequeño, la noche no es segura para alguien tan frágil como tu.
Phury sonrió y le puso la mano en la mejilla antes de levartarse y revolver el pelo del niño que salió
corriendo, en cuanto lo hizo todos miraron a Z furiosos, Butch fue el primero en hablar:
- Z, tío podías haber sido un poco mas amable ¿no? el pobre niño estaba tan asustado que no podía ni respirar...
Z ni siquiera miró al antiguo policía, pero si a Rhage cuando éste habló:
- Con ese carácter espero que la Virgen jamás permita que tengas descendencia o estoy seguro que te los comerías.
- Dejadle ya hermanos, por favor...-Phury miró a su gemelo que tenía los ojos negros de furia y se acercó a el- Venga hermano, váyamonos a casa
- Iré solo, dentro de un rato estaré en la Mansión
Con las mismas salió a paso rápido de la vista de sus hermanos, ¿qué sabían ellos de él? ¿quienes eran ellos para juzgarlo? tan solo su hermano se apiadaba por el y sabía que era por lástima. Dio una patada a una piedra y yó un quejido, miró sorprendido al ver al niño humano al que habían salvado. Z miró a su alrededor buscando lessers y al ver que estaban solos gruñó al niño.
- Creí que mi hermano te había ordenado que volvieras a tu casa...
- No quiero ir, quiero quedarme aquí esperando a que Papá Noel llegue a dejar regalos a otros niños que lo merezcan mas que yo y suplicarle que al menos me deje jugar un ratito con alguno de los juguetes. Z miró al niño humano extrañado, una serie de sensaciones se le estaban revolviendo a su alrededor, se acercó al niño y le miró.
- ¿Por qué tu no mereces regalos?
- Eso me dice mi mamá, dice que no somos buenos y por eso no nos trae regalos.
Suspirando, Z puso la mano en el hombro del niño.
- Vamos, es peligroso estar aquí, te llevaré a tu casa.
Fueron caminando en silencio hasta la casa del niño, a Z se le paró el corazón cuando vió que la casa era apenas cuatro paredes y un tejado, ¡por la Virgen! no tenían ni fuego dentro, no debían de ser muy afortunados...
- ¿Solo sois tu madre y tu?
- Si...mi hermanito pequeño murió hace un año, y mi papá murió cuando se pincho una cosa rara en el brazo, desde entonces mamá esta muy triste y dice que no nos merecemos nada..
El niño suspiró y se abrazó de nuevo a la pierna de Z, que no se quito esta vez.
- Gracias por todo señor...
Z se desmaterializó en la Mansión en cuanto perdió de vista al niño, tenía una sensación rara en el pecho, no se podía quitar de la cabeza la imagen del niño, sus ojos grandes y grises llenos de dolor, su sonrisa cuando se abrazó de nuevo a su pierna, su voz al decir que no se merecia nada..
- Ay que jod**se...
Salió en busca de la reina Beth. Ésta estaba en el sofá leyendo mientras le acariciaba la tripa a su gato Boo, carraspeó cuando entró.
- Mi reina, necesitaría un favor de usted si no fuera molestia
Beth sonrió un poco intrigada y se levantó hacia él.
- Dime qué necesitas guerrero, te ayudaré en lo que pueda.
- Necesito que me acompañe al centro de la ciudad y me ayude a buscar una juguetería
Beth alzó una ceja sorprendida ante la extraña petición.
- Bueno...eh...deja que se lo diga a mi nallum y podrem...
- ¡¡No!!-Z carraspeó nervioso -No quiero que nadie se entere, por favor... 
La reina suspiró y sonrió un poco.
- Esta bien, vámonos...
Cogieron el coche y en menos tiempo del que Z quería llegaron a la juguetería mas grande de Caldwell.
- ¿Qué buscamos?
Beth sonreía mirando a su alrededor, miró de reojo a Z y tuvo que reprimir una carcajada al ver la cara de pánico del macho.
- Todo lo que un niño humano pueda desear.Una hora y dos carros depués estaban metiendo los regalos en el ccohe, con un poco de presión, Z logró que entraran todos en el maletero y en los asientos traseros. Se montó sin decir nada y recorrió la ciudad a gran velocidad, cuando llegaron a la deprimente zona en la que vivía el niño paró el coche y miró a Beth.
- Quédate aquí.
Sin esperar respuesta salió del coche y comenzó a sacar los regalos, a duras penas los consiguió coger todos y fue hacia la casa en la que vivia el niño. Llamó a la puerta y miro los regalos sonriendo, sacó un gorrito de Papá Noel de su bolsillo y se le puso.
- ¿Quién es?
EL niño abrió la puerta fratándose los ojos y no pudo evitar gritar al verlo todo. Z sonrió al ver su reacción.
- Me encontré por el camino con el Papá Noel ese y me dijo que todo esto era para ti, que sentía no haberte dejado regalos todos estos años...
El niño se abrazó llorando y riendo a Z mientras éste le acariciaba la cabeza.
Beth no podía creer lo que estaba viendo, Z acariciaba la cabeza del niño con ternura mientras éste abria los regalos emocionado. Media hora después el niño se volvió a abrazar a Z.
- Muchas gracias por traerme los regalos de Papá Noel a mi casa señor.Z le miró sonriendo un poco y se arrodilló a su lado, le dio un sobre lleno de dinero.
- Esto es para tu mamá, se que os hará un poco felices tambien, solo te pido que me prometas que te cuidarás y serás valiente y fuerte.
- Lo prometo señor.
El niño pasó los bracitos por el enorme cuello de Z y se abrazaron un rato.
- Debo irme...
Z se levantó y carraspeó, el niño parecía triste.
 Señor... ¿le volveré a ver?
- Seguramente yo a ti si pequeño...
Acarició por últimavez antes de caminar al coche, cuando descubrio a Beth llorando en la esquina gruñó.
- Creí haberte ordenado que te quedaras en el coche.
- Venga ya Zsadist, no me hubiera perdonado haberme perdido algo asi...
Se limpió las lágrimas y salió corriendo hacia Z.
- Ha sido muy bello por tu parte, jamás pensé que podrías ser así.
Z la miró casi dolido por sus palabras.
- Supongo que soy un cabrón que casi tiene sentimientos, pero espero que no digas nada de esto a ninguno de mis hermanos o mataré a tu gato.
- No amenaces a Boo ni de loco o te mataré yo misma Z, de todas formas...no pensaba decir nada... -Beth sonrió mirandole -Si me acompañas a por regalos para tus hermanos
Un gruñido salió de la garganta de Z y miró furioso a Beth, al ver la mirada ilusionada no pudo evitar volver a gruñir.
- Está bien mi reina...siempre y cuando no diga nada a mis hermanos de todo esto.Beth sonrió orgullosa y puso su mano sobre el hombro de Z.
- De acuerdo
Se subieron al coche dispuestos a recorrer las calles buscando regalos para los Guerreros, sus hermanos, Z sonrió para sus adentros, si esos cabr*nes le vieran...


Autora: Cormia RLHDN



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